El vino me produce sensaciones encontradas porque se adivina que dentro de la copa hay muy buena materia prima, pero es imposible acceder a ella, no sé si ahora o quizás nunca se pueda. El vino está dominado por los aromas torrefactados, sobre todo café. Hay café por todos lados, en el ataque inicial en nariz, en el final, en boca, en el post-gusto. El vino estaba decantado (no sé exactamente cuanto tiempo antes), pero intuyo que necesita muuucha aireación. En boca hay estructura, carnosidad, recorrido,... y café. No sé decir si mejorará con el tiempo, o si tal vez al día siguiente habrían desaparecido esos aromas. Tal cual lo probé, no me convence.
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