Apenas han pasado unos días desde la anterior cata, pero esta vez probamos dándole una buena aireación, y ¡bingo!. El vino mejora sensiblemente -tal y como advertía Jesús más abajo-, intensificándose los cítricos y los tonos frutales, especialmente en nariz. El vino tiene aún tiempo en botella y agradece algo de aireación en este momento para mostrar sus posibilidades. Sensiblemente mejor que la vez anterior.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.