Muy bueno, pero...

Cobrizo, limpio y brillante.
Aromáticamente comienza algo cansado. Enseguida se aclara y es ahí, durante un corto lapso de tiempo donde identificamos notas de la riesling (flor blanca, cítricos, laurel y piedras). La cuestión es que un rato más tarde se "amansa" y empieza a sacar otros parámetros más propios de ciertos viejos blancos riojanos. Manzana asada, canela, mazapán, ponche, balsámicos... Ni rastro de esos toques a hidrocarburos tan típicos que se supone que debería tener.
Boca preciosa: longitud, estructura, acidez, ¡acidez!. Marca el paso, abre el abanico, es femenino, es fresco, es contenido y es elegantísimo.
Postgusto de muy largo recorrido.
Tremendo. Lo que pasa es que no parece Trimbach.

  1. #1

    EuSaenz

    Curioso lo de este vino, un 92 debería estar ya en su cénit, no recuerdo haber probado un Frederic Emile con tanto tiempo. Su hermano mayor Clos de Saite Hune 90 es de los mejores blancos que he probado…

    Saludos,
    Eugenio.

  2. #2

    Gondorff

    en respuesta a EuSaenz
    Ver mensaje de EuSaenz

    Un vino elegante y profundo, como comento en la reseña, muy bonito. La cuestión es que en cata ciega nos habríamos ido directos a Rioja, eso sí, con algo más de acidez.

    Un abrazo,

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