Catado a ciegas en la celebración de mi cumpleaños.
Picota con destellos teja. Capa media-baja. Ni muy limpio ni muy brillante.
Las primeras notas en nariz daban ceniza, al principio esos matices tapaban todo lo demás. Tardó en aclararse, sacando grafito, hojarasca, sangre, toques metálicos, bosque y mucha mineralidad. Al final encontramos una patente presencia de pimiento, pura cabernet de la orilla derecha.
En boca me pareció un vino elegante y equilibrado. Mi copa no estaba turbia ni cansada, de hecho percibí tensión. El paso era fino y fluido con bastante verticalidad. Buena acidez, alcohol y madera bien integrados. Complejidad.
Final largo que dejaba recuerdos a cueros y tierra mojada.
Me gusta mucho Figeac pese a su supuesta irregularidad, he bebido unas cuantas botellas y siempre me han salido buenas. Este 78 representa lo que para mí es el Burdeos de verdad.
Muy buen vino este, con una nariz muy personal, con esas notas tan marcadas de ceniza, incluso polvo (que en mi opinión lo penalizaban un poco), pero en continua evolución. Y una boca sedosa pero con garra que dejaba un largo final especiado.
Muy rico, gran jornada, un placer sin duda
Vinos como éste me suben al cielo. Los Burdeos grandes son lo mejor.
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