Sólo 900 botellas de una única bota llena hasta arriba (palabras de Jesús Barquín ayer mismo en Tiza y Flor, Alicante). 15 años de vejez mínima bajo velo de flor ya agonizante (muy leve y ya prácticamente desaparecido).
Visual: amarillo dorado de buena intensidad, brillante y limpia, con buena lágrima.
Nariz: de mucha intensidad y ya desde el primer aroma te cuenta que estás ante una manzanilla estratosférica. Complejidad a raudales: aromas a brisa marina, marisco, yodo, mar, aldehídos, especiados, balsámicos, ahumados, frutos secos, algún ligero toque herbáceo... es una auténtica maravilla.
Boca: entrada suave y aterciopelada, fresca pero, a la vez, compleja y de buena densidad, muy seca, redonda, con ligeros toques salinos y yodados. Final muy muy largo durante muchos minutos con retronasal salina pero, sobre todo, a frutos secos, balsámicos y ahumados.
Una manzanilla pasada grandísima, estratosférica diría yo.
Su PVP ronda, ahora mismo, los 43-50€ en botella de 50cl. Excelente RCP para lo que ofrece (y, unido a ello, su escasez de botellas de cada saca).
Comparto con Eugenio que, sin exagerar para nada, estamos ante uno de los mejores vinos del mundo.
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