Las sensaciones han sido muy parecidas a las ya reseñadas a principios de diciembre de 2015. Este 1er Cru de Camus-Bruchon me parece una genial interpretación de la mejor pinot noir. Pura, delicada, fluida, ligera, vertical, firme, armoniosa y compleja. Esencia sin artificios, si acaso un matiz astringente aún por limar. La botella lleva cuatro días abierta y está mejor que cuando la descorchamos.
En esta franja de precios conozco muy pocas cosas que estén a su nivel.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.