Vino Real de Asúa Reserva 1995: Un vino maduro muy bien conjuntado


Picota oscuro, cubierto. Limpio y brillante.
Mi botella empieza algo tímida, sin defectos pero le cuesta abrirse. Le va bien el aire para que termine de asentar todos los aromas. Al rato, fruta negra, betún, regaliz, fósforo, pimienta, terciarios ya presentes, humedad y piedras. Lo bueno es que mantiene el tipo y no decae.
Boca madura, con evidentes signos de edad, pero en un gran estado de forma. Mucha acidez y tanino aún por domar. Paso fresco, madera y alcohol bien integrados.
Final largo y relativamente complejo.
Veinte años bien llevados. Una elaboración a medio camino entre tradición y modernidad. En un momento óptimo de consumo.

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