Vino Viña Ardanza Reserva 1995: Una maravilla, emotivo y sinceramente en el límite de lo más que se puede esperar de un vino.


Rojo cereza de media capa y ribete teja. Maravillosa nariz, con matices especiados, fúngicos, de frutillos silvestres y terciarios, sobrevuela siempre la pirazina en su estado más noble. La fruta es pequeña, tipo grosellas y deja una nota especiada y picante. Hay aromas de la serie animal que se empiezan a abrir con la aireación. Notas de tierra de maceta, sotobosque, hojarasca de eucalipto, pimienta, tabaco y todo conforma un emotivo y otoñal bouquet. Hay empireumáticos nobles que hacen bailar a la fruta en sus notitas de tueste, pero manteniendo el carácter frutal como sinfonía. Hay tostados y ahumados, caja de especias, grosellas, tabaco y un final que recuerda al chocolate con menta y al que se le unen notitas de caza. En boca es de ataque rico, con sabores de frutas del bosque maduras, especiados y notitas vegetales en el paso, que le dan un magnifica dimensión de complejidad, bajo una excelente acidez y sobre todo matices sápidos. Retronasal donde se perciben más los tostaditos sobre los frutillos silvestres y las especias, el posgusto es una condensación del todas las fases de la cata dejando una persistencia magnifica y sápida, con recuerdos de tabaco habano y fruta del bosque madura con cacao. Una maravilla, emotivo y sinceramente en el límite de lo más que se puede esperar de un vino, para un ser humano. Este vino lo voy a poner en una comida – cata a ciegas con los mejores Medoc, ya veremos la sorpresa. Rioja es y será el mejor espejo retrovisor de nuestras vidas enológicas y en el que nos fijaremos para acabarlas, yo intentaré siempre que sea lo más tarde posible y que la Guadaña me vea con una copa de este vino en la mano justo antes de darme el zarpazo.

Recomendado por 2 usuarios
  1. #1

    Josep_Gallego

    Enhorabuena! Magnifica cata. Saludos

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar