Dorado de baja intensidad. Limpio y con cierto brillo.
Flores blancas, leves notas a fruta blanca de hueso, melón, pomelo, algo de panadería y mineralidad.
Boca deliciosa, estos Spätlese del Mosela tienen mucho en común con ciertos licores de ciruela japoneses por ese punto perfumado, sápido y el escaso grado alcohólico. Paso equilibradísimo, con una dulzura que no empalaga y una frescura que vertebra el esqueleto. Ramo de flores, fruta en óptimo estado de maduración y un apunte salino al final que hace salivar.
Postgusto primario.
Delicado y femenino, he bebido muy poco de esté productor y por lo que he visto, creo que vinifica muy bien en seco y en dulce. Regalo de unos buenos amigos.
Utilizamos cookies propias y de terceros con finalidades analíticas y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias a partir de tus hábitos de navegación y tu perfil. Puedes configurar o rechazar las cookies haciendo click en “Personalizar”. También puedes aceptar todas las cookies pulsando el botón “Aceptar”. Para más información puedes visitar nuestra Ver política de cookies.