El corcho muestra en el interior rojo granate oscuro con ligeras manchitas tirando al blanco.
Visual: rojo picota claro de capa media alta, con ribete sin signos de juventud reciente pero tampoco evolución (lo situaría inicialmente en la horquilla 2010-2011), muy buena lágrima, se nota que va a haber carga alcohólica (de 14% para arriba)... limpio y brillante.
Aquí acerté la añada inicialmente, 2011, pero luego, por diversas razones (confusión, 7 horas abierto, etc, me fui a 2013). Mal por mí.
Nariz: fruta roja y negra maduras, con toques herbáceos y vegetales bastante profusos, especias, pimiento verde, alubias y otras leguminosas,... si lo dejamos un buen rato, aparecen notas de algo de cacao y torrefacto pero en MUY segundo o tercer plano pues las notas vegetales y las hierbas y, de nuevo el pimiento, dominan el vino. Parece desde el principio un monovarietal de Cabernet Sauvignon (o un multivarietal con dicha variedad como mayoritaria en el coupage). Aquí empecé muy bien también pero acabé mal (a la hora del cuestionario). La evolución en 6-7 horas hizo que me fuera de la CS a otras variedades como Merlot-Syrah y la fastidiara.
Boca: el vino entra muy bien, tiene buena acidez y estructura media, es más bien fresco pero tiene peso y un volumen razonable. Buena tanino que "vegetea" bastante y tiene sus amargores pero es agradable en conjunto.
Me gusta desde la primera impresión en nariz y boca, aunque sin volverme loco de pasión. Es un buen vino. Cabernet Sauvignon con toques de pirazinas notables desde el descorche (ya huele el interior del corcho). Vino rico y equilibrado. El paso de las horas lo mejora, redondean y suavizan esos aromas vegetales y a pirazinas, lo que consiguió que cambiara de opinión sobre la variedad (punto negativo por mí).
Vino que se crece con las horas pero que, a la vez, confunde. Para mí, después del nº 4, es el segundo mejor vino de los cinco del Desafío.
Con este vino y, en general, con el Desafío, he aprendido que, de cinco vinos, cuatro primeras impresiones fueron correctas (en cuanto a varietales) y que, de haberme fiado de ellas, seguro habría quedado en bastante mejor puesto. La experiencia me ha dicho que analizar muchas horas un vino no conduce en general a buen puerto (por no hablar de dejarlo varios días abierto: más que sumar, resta, pues el vino se suele oxidar y, por tanto, engaña y confunde más todavía).
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