Va de lo exultante a lo terrenal.

Es fragante, rico, pura fruta, muy expresivo, llama la atención, fruta negra como la mora y roja como la frambuesa y la grosella, envueltas en un fino regaliz y un delicado toque a violetas. Recuerda a un MC a ese fondo láctico y ahora de ciruelas.

Boca jugosa, con no mucho cuerpo pero si el suficiente para sujetar la fruta envuelta en yogur. Hay frescor, mascas la frutas apreciadas en la nariz, algo de gominolas, con un final seco y algo cálido, es un vino que va ganando conforme lo bebes, se disfruta y tras su juventud aguarda una rica mineralidad y ese toque de caramelos de violetas, que lo rechupeteas sin parar...

Recomendado por 1 usuario
  1. #1

    Arrutzi_Najera

    Catado al día siguiente:

    Continua con intensidad, incluso alcanza un aspecto algo más serio, concentrado. Las frutas son las protagonistas, en forma de yogur, aunque es leve, surge más ese punto cálido incluso alguna punta del alcohol, el punto vegetal y un ligero toque a raspón.

    En boca gana en corpulencia, el tanino se agarra un poco más, la acidez se muestra muy viva y jugosa.

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