Un 82 con larga vida.

Rojo rubí con ribete teja.
Nariz equilibrada, con una fruta muy sutil, notas de cerezas maduras, vainilla, tostados muy finos, tabaco de pipa y notas especiadas.
En boca se mantiene vivo, muy vivo, con una excelente acidez que le da vida, frescor y elegancia.

No tomé una verdadera nota de cata, así que estas son las impresiones me ha dejado este vino de una añada excepcional y que no ha decepcionado en absoluto.

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