Rojo cereza de media capa y amplio ribete teja. La nariz es como un perfume con notas florales de amapolas y violetas muy evolucionadas sobre frutillos silvestres como son las fresas, moras, frambuesas y grosellas, que además de su tipicidad primaria dejan ese matiz elegante de especias y sotobosque. Hay terciarios, cueros recién curtidos, matices críticos muy evolucionados que son una delicia, hay notitas fúngicas, de calado subterráneo y queso azul. Hay champiñones, caja de semillas, tierra batida, tueste y la frutilla silvestre madura siempre permanece viva en todo el proceso olfativo y que tiende a unirse en su final con sensaciones de azúcar glas y fresas estrujadas. En boca es de ataque fino, elegante, sedoso en toda su extensión, deja una tanicidad muy domada que evoca lo amargoso, astringente y también a las especias, pero conforme evoluciona saca la madurez frutal de los fresones ligeramente azucarados dejando una elegante sapidez rojiza y amargosa. Acidez perfecta que realza la fruta roja desecada hacia un posgusto de media persistencia, pero de notable elegancia. Hay hojarasca seca y tabaco por vía retronasal, siempre bajo ese perfil de vino otoñal. Extraordinario, tras sus más de 40 años muestra su razón de “ no “ ( o sí ) ser, ya que imagino que nadie en su momento y siendo el hermano pequeño de la Casa, pudo pensar en este futuro escenario sensorial vitalicio. Lo recordaré siempre, y me ha venido muy bien leer la cata ultima que había colgada, ya que gracias a ella he podido ver en la etiqueta el código GG 3 – 76, por lo que deduzco que es de 1976. Dejo esta cata colgada aquí y fotos, ya que fue certero su comentario de que sería de la década de 1970, y no hay ningún atributo de los que nombra nuestro querido experto (Imperial Vs 72) en él que no estén en éste. Todos los días se aprende algo, gracias.