Pues...muy bien.

Ha transcurrido año y pico desde la última cata colgada de este vino y continua muy bien, incluso podría decir que estos meses le han afinado y mejorado.
A la vista se mantiene limpio y brillante. con un bonito color rojo picota y granatoso, leves notas teja, buena y densa lágrima que se desplaza con pereza por el caliz de la copa.
En nariz abundante carga frutal, tanto negras como rojas. Sua arádanos, leves mayuetas, madera de su crianza en segundo término, leves notas de vainillas.
En boca es donde mejor se aprecia su buena evolución, le encuentro más sedoso, más elegante, equilibrado y más aterciopelado. Taninos domados. Atisbos de monte bajo. Frutal. Un vino con volumen y cierta carnosidad. Con notas de mineralidad, presenciales de vainilla y con una presente y elegante acidez que te invita a beber y que le van a dar 1 o 2 años más de vida en perfecta forma. Lo comprobaremos. ¡Hay vino!, en la botella y en casa. Grato, sedoso y elegante paso de boca. Es un vino largo. Me da una permanencia de 2,45 minutos.

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