Día de perros, todo el día lloviendo y, después de recibir una llamada por parte de un buen amigo, nos vamos a cenar a este restaurante un grupo de gente.
Se trata de un antiguo molino en el que todavía se puede ver el agua pasando por debajo de una parte del suelo, local muy bien restaurado y con una cocina tradicional gallega de alto nivel.
Mesas bien vestidas, sillas mejorables, vajilla correcta y buena cristalería. No he conseguido reconocer la marca de las copas pero el cristal es muy fino.
El menú (tanto la comida como la bebida) estaba elegido de antemano así que nos hemos ahorrado ese trabajo ;-)
Empezamos con unos trozos de empanada de bonito hecha en el restaurante. Masa muy bien hecha y relleno correcto.
A continuación aparecen unas bandejas de pulpo a la brasa con patata panadera. El pulpo estupendo de punto (a la brasa me encanta) y la patata bien hecha también. Buen plato.
La sorpresa llega a continuación: bogavante a la brasa. Buffffff. El bogavante de un tamaño interesante con el toque perfecto de la brasa. Delicioso.
Para terminar los salados una buena parrillada de pescado: rape, rodaballo y merluza, todos de mar, por supuesto, faltaría más en esta zona!!. El pescado fresquísimo y el cuidado del mismo en la plancha estupendo de forma que estaba muy jugoso. Tanto el rape como el rodaballo me encantaron. La merluza no estaba nada mala pero para mi gusto está un punto por debajo de los otros dos.
De postre filloa (crepe) con nata para todos.
Por último los cafés de rigor y sobremesa tranquila.
Teniendo en cuenta las viandas no las íbamos a estropear con la bebida así que os enumero lo bebido:
- Leirana 2011
- Leirana Finca Genoveva 2010
- La Penitencia 2010
- El Pecado 2010
- Ultreia 2007
Creo que sólo con los nombres es suficiente, no hay mucho que decir. Los blancos de Forjas del Salnés a gran nivel, como siempre, y de los tintos quizás me quedo con Ultreia aunque es difícil elegir entre esos vinos.