Restaurante La maison de Languedoc-Roussillon

Datos de La maison de Languedoc-Roussillon
Precio Medio:
22 €
Valoración Media:
5.4 10
Servicio del vino:
5.6 10
Comida:
5.6 10
Entorno:
5.0 10
Calidad-precio:
6.3 10
Fotos:
0
 
País: España
Provincia: Barcelona
Localidad: Barcelona
Zona: Ciutat Vella (Barcelona)
Dirección: C/ Pau Claris,nº 77
Código postal: 08010
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 22,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Sabados al medio dia y Domingos

Teléfono


10 Opiniones de La maison de Languedoc-Roussillon

Hemos tomado el menu del dia : una crema de lentejas con un poco de foie, bien ejecutada, una moussaka de cordero , racion muy pequena y servida super caliente, un postre chocolate y pan de almendra , poco interesante. Bueno pero nada fantastico. El precio interesante .

Restaurante muy céntrico. Una vez dentro, no parece que uno esté en Barcelona.
Comida muy floja, demasiado cargada de salsas y con una presentación algo anticuada.
En la carta de vinos cuesta encontrar referencias con buena RCP.
Servicio correcto sin mas.
Cerca está Braserie Flo, con un local muy bonito, típico francés y con una comida bastante mas buena.

El Restaurant La Maison du Languedoc Roussillon es un restaurante de tipo bistrot francés, ideal para disfrutar de lo mejor de la cocina francesa, donde la calidad, buen precio, sobre todo en los menús, hacen las delicias de los comensales. El servicio es variable, pero correcto. El menú de casi 20 euros tiene buen nivel, y la carta de vinos es correcta, sobre todo de su propia zona.

Parece que el nuevo rumbo que está tomando la Maison no le está sentando muy bien. Dejo mis notas de mi cena de anoche:

1- A pesar de tener reserva, no nos vimos apuntados en la hoja de reservas. Afortunadamente el restaurante estaba a medio gas.
2- No fuimos acompañados a nuestra mesa. Entiendo que no es de buen gusto esta falta de atención
3- Los cubiertos usados en el aperitivo son reciclados para el primer plato
4- En mi segundo plato se olvidaron de traerme el acompañante.
5- Me trajeron un postre erróneo
6- En la factura me incluyeron el precio del acompañante cuando en la carta dice que en determinados platos ya está incluido, como era mi caso.
7- Servicio con escasos conocimientos del castellano/catalán con lo que se hace complicada la comunicación, más cuando hay que reclamar (no habría problema si el servicio fuese, como mínimo, notable)

Suspenso, con nota muy baja, en servicio. Buena materia prima en la comida pero se añora el rumbo anterior de la Maison. Mi solomillo de buey, por ejemplo, iba acompañado de 4 champiñones (contados) y unas cuantas hojas de espinacas cuando anteriormente ese mismo solomillo presentaba unos excelentes y sabrosos acompañantes dentro de un menú de 28 euros. De los postres, aparte de no traerme el deseado, sin gracia alguna.
En resumen, cualquier tiempo pasado antes del cambio de rumbo era muchísimo mejor (y sin tener que soportar toda la discografía de la cantante Madonna como música de fondo).

Decepcionante. Cuando entras en el comedor hay olor a humedad. Pedimos al hacer la reserva una mesa discreta y nos dan una en el pasillo y cerca de la única que estaba ocupada. La carne la sirven en un plato caliente acompañada por canónigos, podeis imaginar como llegaron estos a la mesa(disecados).

Muy buena comida y vinos franceses. La presentación es buena, y el local cómodo, aunque hay poco espacio entre las mesas.

Local de comida típica de la "región francesa" que le da nombre. El servicio dejó mucho que desear. Los camareros no entienden el catalán y apenas el castellano (a ver quien tiene bemoles de abrir un restaurante en Francia y atender sólo a los clientes en castellano...) Como la camarera nos entendia a medias, pedimos un primero para compartir y nos sacó un primero para cada uno. El segundo que yo pedí, me lo trajeron equivocado. La camarera de bastante mala manera me dijo que yo me habiá confundido, que ella había anotado lo que yo pedí... Finalmente tuve que esperar unos 20 minutos más a que me prepararan el plato que yo quería; con lo cual, mi pareja (que és muy educada) se comió su segundo frío esperando a que me sirvieran a mí. En fin, un desastre...
Por lo demás la comida és correcta, sin grandes estridencias. Carta de vinos con referencias de esta zona de Francia.
Nos trataron fatal.

Aconsejo probar la barra: ostras y almejas frescas, abiertas delante del cliente y al momento; platillos de la carta. Trato execelente. Lastima que no sirvan el excelente surtido de quesos del Restaurante. Aprox. 30 €.

La maison de Languedoc-Roussillon es un restaurante integrado dentro de la oficina de promoción turística de dicha región francesa. Estando los dos espacios perfectamente separados, el del restaurante es cómodo y elegante sin ser pretencioso, de corte moderno -y no modernista, tal y como afirma el comentarista anterior-. La cocina, naturalmente, está basada en el pato y sus derivados, así como en algunas especialidades y manías típicamente francesas -p.e. las famosas Noix de Saint-Jacques, es decir, vieiras-. Las ensaladas, abundantes y muy frecas, están siempre bien acompañadas de condimentos tan acordes como son el jamón de pato, el foie micuit, los frutos secos, etc. Los vinos, de la zonas de Corbieres, Rives Altes, etc., suelen ser correctos a precios razonables. Los postres, sabrosos y sugerentes, presentados de manera espectacular. El servicio, muy francés: corrección y profesionalidad. Lo mejor, la cuenta: si uno elige con un cierto tino, puede cenar fabulosamente por unos 40 € por persona, que tal y como está el patio hoy día, es casi una ganga.

Bueno...en cuestión de platos no he podido deleitarme con una elaboración muy expectacular, pero reconozco que no está mal.
Es un bonito local medio modernista, y muy espacioso, con una carta de vinos que se centra, como su nombre indica en Languedoc-Roussillon y cercanias. El precio del vino creo que es un poco alto dada la calidad de estey su servicio.
En cuestión de gastronomia se centran tambien en la cocina francesa con bastante foei,pichon (bastante bueno...) y posibilidad de poder comer ostras frescas.
Por desgracia es bastante caro por lo que dan, sobretodo por la mala impresión que particularmente he tenido. En pleno servicio del postre, una cucaracha del tamaño de una nuez se paseaba entre la mesas tal que camarero borracho. Por fuerte que parezca es verdad!

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar