Restaurante Chivo

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Datos de Chivo
Precio Medio:
34 €
Valoración Media:
7.2 10
Servicio del vino:
5.6 10
Comida:
8.0 10
Entorno:
7.0 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 10,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: no cierra

Teléfono


11 Opiniones de Chivo

Viaje rápido a Fuentesauco acompañando al amigo Argumosa y a su entusiasmo por los garbanzos. Media mañana, día soleado y comprobando el desierto gastronómico de la zona, decidimos desplazarnos hasta Morales de Toro para comer. Las distancias en estas tierras son cortas.
Tres personas sentadas en una mesa circular. Correcta mantelería, buenas copas y vajilla, pero flojo el servicio y muy especialmente el del vino.
En plena D.O. de Toro y con una buena y extensa carta de vinos, prácticamente todas o casi todas las bodegas de la D.O., el servicio del vino en este restaurante, no existe. Se limitaron a descorchar la botella de vino, Almirez 2012, y allí nos la dejaron. Esperabamos y esperabamos y nadie se acercaba a darnos a probar el vino. No tuvieron el detalle de servirlo en las copas. Por supuesto que hacerlo a lo largo de la comida, visto lo visto, era impensable. Es una lástima que una buena cocina se vea desmerecida por el nulo servicio del vino.
Como es una cocina que conocemos, nos fuimos a los platos de siempre y compartidos al centro de la mesa:
-Revuelto de Boletus Edulis (18,00). Magnífico, aterciopelados (llevaban dos yemas de huevo), gelatinosos, con mucho aroma a los mismos y con un punto de salidad muy gustoso que aportaba el toque de la salsa de soja.
- Ensalada de perdiz (16,00). Suave escabeche, apreciable cantidad de perdiz, dos o tres tipos de lechuga y bién sazonada con un gran aceite de oliva. Nos gustó.
- Chuleta de Novilla (45,00 a 20,00 E/Kg,). Gran carne, reposada, roja, untuosa, buena curación y acompañada de unas buenas y recién fritas patatas. Con sabor a carne. Nos encantó.
- Dos postres dulces (4,00/pax). Correctos y refrescantes.
La comida la acompañamos con Almirez del 2012. El vino, viejo conocido, nos encantó. Podía haber "caido" la segunda botella, pero el retorno a casa en coche......Agua mineral Solán de Cabras, 2 bot.(3,00/pax). 3 Cafés en la fresca terraza (2,00/pax).
Es un rte. en donde la cocina es buena, de los mejores fogones de la provincia de Zamora. He comido varias veces, sigue a buen nivel, pero el servico flojea, ¿personal nuevo y poco motivado? y el del vino ha dejado de existir, según la experiencia vivida. Espero y deseo que sea circunstancial, aunque revisando mi anterior comentario compruebo que en este apartado le puse un 4.¿Pocas ganas de mejorarlo?.

Día de "perros" (viento,lluvía,nieve) el que eligió Silvia Franconetti para un agradable reencuentro en Toro. Poco nos apetecía pasear y mucho más conversar en un lugar confortable. Por esta razón elegí el Chivo a sabiendas de que teníamos excelentes opciones de menú del día. Nos presentamos sin reserva previa. Con esa idea inicialmente nos acomodamos en el bullicioso comedor "popular". Indiqué a la camarera que por favor nos trajera una ración de ese pan recién hecho (de harina tradicional zamorana y calentito) que personalmente me fascina.... y no tardó dos minutos el cocinero en salir a recibirnos personalmente (para saber quien pedía ese pan... soy cliente habitual desde 2003) y acomodarnos en el coquetón comedor de carta. Aún así, lunes y casi lleno. 4 mesas de cinco, y además ocupado el comedor de la bodega.

Para empezar y compartir, no podían faltar unos suculentos boletus con huevo de corral que considero son "sello de la casa". Ración generosa, puro deleite en perfume, y en el "moja" nos acabamos la primera ración de pan. De primeros, unas exquisitas alubias estofadas al estilo tradicional en punto excelente de cocción y sazón (con jamón, chorizo y oreja) y unos increíbles espárragos en vinagreta (tiernos y gordos como jamás había visto, para mojar el aceite, la segunda ración de pan). De segundo compartimos doble secreto ibérico a la plancha y una suculenta ración de patatas fritas al estilo de la casa (con un "cariño" de ajo crudo, vinagre y pimentón)para elevar a los altares. Postres caseros para perder el sentido (crema de turrón y helado de nata con piñones) y cafés. Boletus (15 €) y vino aparte (dignísimo Almirez, 20€) el menú del día rayando la excelencia a 10 €/pax.

Servicio supercorrecto, pendiente, amable y atento con varias incursiones de Agustín Gamazo en la sala. Como anécdota comentar las fotografías que le sacamos a un bestial besugo fresquísimo (de casi 2 Kg) que presentaron a la mesa de al lado y a las generosas raciones de merluza al horno que terminaron en la bodega. Y eso para quien no se ha enterado aún que, en el corazón de Castilla, también se cocinan excelentes pescados.

Lo recomiendo..... y encarecidamente me lo recomiendo!

Estuve con un grupo de 8 amigos el 26 de Octubre, animado por los comentarios anteriores de Verema.
En un viernes el restaurante estaba vacío, salvo la barra del bar. No era ya época de turistas. El restaurante está justo enfrente de las Bodegas BAJOZ, en Morales de Toro.
Sin embargo, disfrutamos de una cena excelente y un servicio amable.
Los boletus con yema de huevo, muy ricos. La ensalada de perdiz, muy bien escabechada. Y después, la carne de vaca zamorana, roja y sabrosa, y con muy buen punto de brasa.
Bebimos el tinto PRIMA de Bodegas Maurodos, al razonable precio de 15 euros botella. (cayeron 4)
A los postres, un sorbete de higos, creo recordar, y una buena copa de Armagnac.
El precio muy ajustado, para repetir en cualquier momento.

Tercera vez que como en este original restaurante, las primeras siempre invitado. Hoy pagaba yo y puedo opinar con mayor percepción. No describo el ambiente pues ya está suficientemente explicado por anteriores veremeros. Servicio muy atento y profesional. Eramos dos personas, tomamos para compartir de primeros: Guiso de boletus edulis aderezados con dos yemas de huevo(16,00), magníficos, aterciopelados y pura naturaleza. Y Ensalada de perdiz escabechada(15,00), buén punto del escabeche, que era abundante. De plato fuerte, chuleta de vaca vieja de Aliste(36,00), era cercana al 1,5 Kg.. Carne roja, brillante,casi cruda pero perfectamente hecha en el exterior, con un gran sabor,pura mantequilla. La mejor en muchos años que recuerde. Como acompañamiento de tan extraordinaria pieza, unas patatas fritas no desmerecían en nada frente a la carne. Cerramos la comida con unos buñuelos caseros de nata y crema pastelera(6,00), que eran propios de la época, Todos los Santos, y que están livianos en su fritura y llenos en su relleno. Acompañamos tan sabrosa comida con un vino de Toro, el Reserva Adoremus-2001 de Vega Sauco(24,00) gran vino, elegante, frutoso y con vida por delante. Dos cafés(1,20 pax). Para volver a disfrutar de su carne en cuanto pueda.

He de reconocer, que antes de acudir a este restaurante me habían advertido que es especial, con carta de platos y vinos de viva voz y quizás por ello, ciertos detalles no me resultaron muy extraños.

Comida del mediodía de un viernes, dos comensales tras reserva previa, nos dirigimos a este restaurante, localizado en la población de Morales de Toro junto a la antigua carretera, con aspecto exterior agradable y con aparcamiento muy fácil.

De los tres comedores que el restaurante dispone (sólo puede visitar dos) nos acomodamos en el primero tras pasar la barra, tras comprobar que no daban ningún valor a la reservas, nos dieron varias opción a escoger entre las mesas libres, mesa amplia, vestida con impolutos manteles y servilletas blancos, con buenas vajilla, cubertería y coperia.

La sala tiene una decoración difícil de precisar en un estilo, con suelo de madera, paredes en colores cálidos, que se alternan con ladrillos vistos, piedras antiguas, utensilios de madera, antigua radio, etc.

No nos presentan ni carta de platos, ni de vinos.

De platos solicitamos lo que previamente nos habían aconsejado, como digamos especialidades “imprescindibles de la casa”:

Fueron tres platos y el postre a compartir entre los dos comensales

Boletus edulis, con un revuelto especial con huevo encima presentado, realizado prácticamente el último toque en la misma mesa por la camarera, que resultaron quizás de los mejores que recuerdo. Sobresaliente

Pastel de manzana con foie y una reducción de Oporto: muy lograda, sorprendente, notable muy alto.

Chuleta de carne vieja, presentada en un plato refractario al centro, todo sabor la carne y con muy buen punto. Y como detalle el fileteado era más grueso del habitual. Dicho plato se acompaña de otro adjunto con patatas fritas, con un corte laminado ligeramente grueso, fritas recién y con una calidad de patatas muy bueno.

De postre: tarta “helada de la casa” de almendra (había también de avellana y chocolate): se notaba perfectamente la mano casera.

Dos detalles.
- Se cambiaron tras cada plato presentado al centro de la mesa, nuestros platos y los correspondientes cubiertos.
- El cocinero acudió en dos ocasiones a nuestra mesa, a solicitar nuestras opiniones respecto a los platos, pero sin tener una larga conversación.

Como comenté en un principio, no se presentaron carta de vinos (al final de la comida fui invitado a visitar la bodega que está adjunta a un segundo comedor, la cual disponía de numerosos posibilidades de elección, sobre todo de la denominación de origen de Toro)
El servicio al inicio de la comida, sino aun haber solicitado un plato, me ofreció de beber Almirez 2008, y como esta bodega de Eguren estaba en mi mente, nos decidimos por este vino sin dejar proponer más opciones, resultando el mismo muy agradable.

Dos cafés y agua completaron la comida, siendo el precio total de 88.40 euros, correspondiendo al vino 20 €.

Mi sensación al final, fue de ser un restaurante ciertamente especial en varios aspectos, con muy buenos precios y al menos los cuatro platos que hemos probado, de un nivel muy alto.

Buena despedida.

Sin vino 34 por persona

Alguien dijo que lo mejor de una mesa no es lo que está encima, y sí lo que está alrededor. Comimos en el Chivo muy bien y la compañía era estupenda. Cecilio Lera, Pepito, su pareja y un servidor. EL chivo nos trató estupendamente. Volveremos.
Salvador Porqueras

El trato es muy agradable. El cocinero sale a contarte que tienen y a aconsejarte.(Se puede echar de menos, esa buena costumbre que empiezan a cojer en algunos sitios de contarte los precios de las opciones fuera de carta). Es sorprendente como trata el pescado: Las anchoas a la plancha exquisitas, el besugo y, sobre todo, el mero impresionantes. El resto de los primeros, incluidas unas judias con oreja, estupendas... Lástima, que los postres no solo flojean, sino que desmerecen absolutamente del resto... Pasen directamente al cafe, o pidan fruta... (un melón riquísimo a pesar de la fecha). Resumen: Una estupenda alternativa, si van por Toro de bodegas: Esta justo al lado de Vega Sauco y de Bajoz.

Un sitio con una decoracion sobria y con una cocina donde destacar los pescados y los asados.A destacar una bonita bodega que hay en uno de los comedores

Vamos por partes, la comida no esta mal pero el servicio…. Si uno pide la carta de vinos y le dicen que no se la tienen, que la están cambiando, por lo menos espera que le digan que vinos tiene y no que escojan por uno… que te tiren los platos… que salga el cocinero y hable con los comensales de unas mesas y no con las de otras…esperar media hora para que te cobren…seria un mal día pero...

Visitado cinco veces. Indiscutiblemente uno de mis restaurantes preferidos. Una perla en medio de un gran estercolero. Platos creativos pero lejos de la farsa. Aquí el emperador va vestido, y muy bien vestido. Carta de vinos excelente. Trato y servicio excepcionales. Un restaurante (y un cocinero) de lo más peculiar. Muy, muy, muy recomendable.

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