Restaurante Sagàs Sagàs

Restaurante Sagàs

4
Datos de Sagàs
Precio Medio:
19 €
Valoración Media:
6.4 10
Servicio del vino:
7.0 10
Comida:
8.1 10
Entorno:
6.5 10
Calidad-precio:
4.5 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 13,80 € (precio más bajo introducido por un usuario)



Descripción

El Restaurante Sagàs se encuentra en el barcelonés barrio del Born, uno de los más cosmopolitas y únicos de la ciudad, habitado por trabajadores y artistas de todo tipo. En este entorno tan especial se sitúa este luminoso y alegre restaurante especializado en la cocina catalana más innovadora.

La cocina de Sagàs consta de una carta a base de bocadillos y ensaladas, procedentes de la gastronomía local e internacional. El punto que marca la diferencia es el uso del producto autóctono y artesanal, como demuestra la sabrosísima butifarra blanca con escalibada.

Decorado con grandes fotos en blanco y negro que ilustran los trabajos de campesinos y payeses, Sagàs es un local agradable y moderno al mismo tiempo, perfecto para tomar algo con los amigos y también para organizar una cena tradicional y diferente a la vez. Además, si quieres disfrutar de otros restaurantes tan únicos como este, disfruta de las otras propuestas del Grupo SAGARDI.

4 Opiniones de Sagàs

Hacía mucho tiempo que no visitaba este céntrico local, a medio camino entre la Barceloneta y la Plaça Sant Jaume. Mirando la carta, la verdad es que en esencia no ha cambiado mucho e incluso la mayoría de los precios se han mantenido. La fórmula es simple: bocadillos, muchos de ellos poco habituales (conté 26 en la carta!), a precios entre 8 y 16 euros, la mayoría a 12. Para acompañar, hay varios entrantes y postres para finalizar. Bebidas habituales y varias opciones de vino por copas. Me siento en la barra, que tiene como el 50% de las plazas del local, ya que hay muy pocas mesas. La decoración, basada en carteles pintados en la pared estilo entre retro y moderno, me parece bastante acertada.

Me decidí por un bocadillo de "llengua" (lengua) de vaca, recomendado por la encargada, más que nada por lo poco habitual que es esta opción. Estaba acompañado por una salsa ravigote, una especie de vinagreta potenciada con especies y quizá cebolla. El bocata estaba muy bueno, la lengua, cortada fina, muy suave. El pan, tipo baguette, crujiente sin exagerar. El único pero: demasiado pequeño para costar 12 euros.

Para beber tomé una copa (3 eur, volumen generoso en copa Spigelau) de Empordà tinto Sinols, un vino más que correcto servido a buena temperatura. Me quedé con ganas de degustar sus famosas bravas, pero pensé que era demasiado para mi sólo (al final descubrí que servían media ración, pero ya era demasiado tarde...)

Por último, de postre un "Pa amb xocolata, oli i sal" (creo que no hace falta traducción). El chocolate era al 70%, en textura como de helado de calidad. Granos de sal gruesa por encima, le daban el toque justo aunque quizá alguno era demasiado grande. Todo montado en unas rebanadas para mi gusto muy pequeñas de pan con aceite. También el pan era poco consistente. El aceite no se notaba mucho, pero era un buen postre aunque la ración deería ser más grande por el precio (5 eur). Quise un vino dulce y me sirvieron una copita de volumen aceptable (unos 4 eur) de moscatel Torres (muy correcto). La copa, de boca más estrecha que el cuerpo con un diámetro que no permitía introducir la nariz, era con su color dorado más apropiada para estar en la vitrina de unos abuelos. Por último, un correcto café.

Resumiendo, muy buen producto con mucha variedad de bocadillos (de cerdo, ave, vaca, exóticos, vegetarianos) y unos acompañamientos y postres interesantes. No es barato, pero la calidad (que no cantidad) del producto, el lugar y la amabilidad del personal justifican visitarlo de vez en cuando.

Por último, un correcto café.

En el post anterior y en los comentarios, mostraba mi poca predisposición a este lugar, pero al final he ido y he salida bastante satisfecho, tot que ya sabia que terreno pisaba.

Los últimos días de vacaciones en agosto en BCN y después de las experiencias en el Eggs y en Mont Bar explicadas anteriormente, saliendo de la terraza del hotel de los Duques de Cardona pensé que podríamos probar el Saga Pagesos, Cocineros & Co., donde aún no había sido nunca.

Y adelanto que nos gusta bastante , dentro de la categoría de "bocadillos pijos" . Pero reconozco que cuando lo abrieron , fui de los que sin haber ido , hice bastante broma del sitio debido a la campaña " exited " que organizaron , pues tampoco hay que perder el norte y que un bocadillo , es un bocadillo , todo y que en Sagàs ( igual que en Fastvínic ) saben cuidar TODOS los detalles . Pero ahora a "toro pasado" pienso que quizas fuí un poco injusto .

Cuando lo abrieron hace un par de años , me hizo mucha gracia una frase en el blog Brillat Savarin en que Eduard decía :

Una carta de bocatas en la que tienen cabida desde el de butifarra negra- más de un " chico de ciudad" descubrirá este magnífico producto - hasta....

Y me imaginé a más de un personaje , descubriendo este magnífico producto que es la butifarra negra, que muchos no hemos dejado de consumir nunca ... Y qué toque de color y sabor da a una barbacoa bien surtida ! .

A diferencia de los defectos de servicio que detectó Eduard, el día que fuimos el servicio era impecable. De aquellos servicios que contrataría a ojos cerrados si abriera un restaurante . Atento, amable , cercano , natural. Vaya... lo que debería ser normal y que desgraciadamente es anormal.

Tomamos un bocadillo cada uno, pero los dos coincidimos con el de porchetta ... Opiniones ? . Marta lo encontró excelente y yo bastante bueno, pero en mi caso , el sabor intenso a cerdo , no está dentro de mis preferencias y eso me impidió calificarlo de excelente , pero en todo caso culpó mía de pedirlo y reitero que lo disfruté .

Un detalle muy positivo fue que para pedir algún acompañamiento , elegimos unas patatas y nos trajeron una ración considerable y de gran calidad , que me hace hacer pensar en generosidad frente a las últimas experiencias publicadas en el blog . Sin las patatas , me hubiera atrevido a un segundo bocadillo , pero ya no pudimos . Aquí no utilizan la nueva moda de ración miserable , para forzar a pedir más.

Excelente cesta de salsas para acompañar la comida con mostazas de calidad y un ketchup pijo que probé y me hizo pensar " este me gusta !" .

En resumen, un lugar recomendable si va mentalizado a comer bocadillo " delicatessen " en el que los precios , como es evidente , no son ni pueden ser los de un Frankfurt de barrio.

Seguro que vuelvo a la que esté por la zona y quiera comer rápido e informal.

Ricard Sampere
www.restaurantscat.cat

Y yo que pensaba que sería el primero en comentar... Visita a este local de espectaculares bocadillos fuera de horas (creo que eran las 5 o 5'30..) y claro, estábamos solos. Nos atendió una chica muy simpática y nos recomendó los bocadillos, la xapata Sagàs (ya explicada en el anterior comentario) y un bocadillo de "porcheta", este más sencillo que el vietnamita. ¡Vaya bocadillos! ¡Menudo pan! Para beber un Vichy y una Coca-cola y unas aceitunas también insuperables completaron la "merienda". Los precios de los bocadillos (espectaculares, increíbles de verdad, pero bocadillos...) caros, pero volveré seguro, ya que la carta te hace la boca agua.

Y que xapata, vive dios, y es que me lo vendió -alquien de absoluta confianza- como uno de los mejores bocadillos que se había comido en su vida, y si no es uno de los mejores de la mía, poco le debe faltar...

El local, muy bien situado, y adecuadamente decorado, moderno, permite comerte un bocadillo en barra con total comodidad. Personal agradable y eficiente, quizás los tiempos un poco lentos, o sólamente nos lo parecieron porque al ir con una niña pequeña, hubiésemos preferido un poco más de celeridad, también es cierto que en parte fue culpa nuestra por no avisar, y es que al final, nos fuimos a casi las dos horas para comernos un bocadillo.

Buena carta de vinos, diferente, amplia para tratarse de una bocatería, cuenta con Vila como proveedor, puede parecer un pelín hinchada (vinos + 10€ aproximádamente), pero si tenemos en cuenta que entre otros dettales las copas son Spiegelau, la cosa queda en admisible, nosotros optamos por un Finca Nueva Tempranillo 2008 de Miguel Angel de Gregorio a 15€ IVA incluído.

En cuanto a la oferta gastronómica, estamos ante una bocatería de corte moderno, pero entremezclando productos tradicionales, modernos, catalanes e internadcionales. Nos decantamos por la absolutamente sensacional Xapata Sagás, peor sólo por la recomendación, porque por ingredientes no lo hubiese hecho en la vida, peor que acaban armonizando y equilibrándose de una forma magistral (tocineta, alcaparras, higos, rúcula, queso fresco de La Quar, olivada y vinagreta de “carquinyolis”), en serio, es para probarla y juzgar. Aunque 10 € es un precio respetable para un bocadillo, los pagué bien a gusto. Completamos con una de las ofertas foráneas, un Bánh Mì vietnamita elaborado con porchetta -cochinillo asado que lo tienen expuesto, bastante espectaular por cierto-, nabo, zanahoria, jengibre, cilantro, salsa Sriracha y pasta de cacahuete, con entrebaguette artesana, y que nos dejó bastante indiferentes aun estando bueno, o quizás fueron los 12€. Y por último para la niña, ya un frankfurt con distintas cebollas, donde ya sí los 8 € que valía desentonaban un poco. Para acompañar, unas patatas rubias, que pensaba sacarían a la vez, y lo hicieron por delante de los bocadillos. Buena oferta de salsas gourmet para acompañar. Resultado en todo caso óptimo, y con ganas de repetir y probar el bocadillo de rabo de toro guisado, por cierto.

Total 52€ de dos personas y una personita, incluyendo una caña al entrar y un aperitivo por cuenta de la casa.

Para más información: http://www.sagaspagesosicuiners.com/

Reserva gestionada a través de verema, sin ningún problema.

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