Restaurante Etapes en Barcelona
Restaurante Etapes
País:
España
Provincia:
Localidad:
Dirección:
Cód. Postal:
Añadir tipo de cocina Añadir vino por copa
Precio desde:
15,50 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Nota de cata PRECIO MEDIO:
38 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
7.6
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
7.4
Comida COMIDA
7.6
Precio medio entorno ENTORNO
7.8
RCP CALIDAD-PRECIO
7.9
Opiniones de Etapes
OPINIONES
8

No quedaba otra y tras buenas críticas , allí fuimos. Empezamos con un tartar de gambas, lo mejor, lo más conseguido y lo más avanzado, de aquí para abajo.Un ravioli de pato digno, un pescado y bogavante de lunes,, alguna carne-cochinillo pasable y un chocolate muy mediocre. parece que hay base , pero no fue su día. Servicio amable, pero no para gente muy entendida o minuciosa en este aspecto. Algo estrecho y apretado. parece tener potencial, pero debe mejorar

Un buen descubrimiento y con muchas posibilidades. Muy entendido en vinos, ofrecen una gran selección y por lo que veo tienen intención de mwejorarla. Restaurante pequeño, pero acogedor. Ambiente bastante tranquilo. Pedimos el menú, muy bien preparado y con buena RCP, una ensalada de bacalao y una buena merluza. De postre, alguno pidió un buen tiramisú, yo opté por una sopa de frutos rojos sorprendente. El vino un Brezo godello muy rico. Servició muy bueno y muy atentos. Viven el negocio. Lugar a tener en cuenta y muy recomendable

Nueva visita a Etapes, esta vez para degustar el menú paella que sirven los sábados al mediodia.
Día esplendido, con sol y temperatura primaveral, ideal para comer en la terraza de este local, en una tranquila calle del centro de Barcelona. El menú a 25€/persona incluye aperitivo, entrante, paella, postre y agua, vino a parte. Mesas de terraza muy correctas en cuanto a manteles, cubertería, vajilla y copas Riedel.
Comenzamos con el aperitivo, un bocado de pulpo (braseado?) con patata y picada de ajo y perejil, estupendo para abrir boca.
Continuamos con los entrantes, de los que ofrecen dos opciones a escoger, como somos dos, elegimos ambas a compartir y nos las emplatan individualme: ensalada con hojas verdes, mollejas de pato, habitas baby y puré de ajos confitados, muy rica y gustosa; crema fría de hinojo con almejas y polvo de olivada, muy conseguida y refrescante. Coca con tomate riquísima para acompañar los entrantes (2 raciones).
Pasamos al plato principal del menú: paella de marisco, arroz al punto, de los más sabrosos que hemos probado últimamente, con sepia, almejas y unas gambas fresquísimas, muy muy rico.
Para rematar, los postres, un muy correcto tiramisú servido en copa y una crema de vainilla con galletas también muy buenas.
El servicio de vino, como siempre, cuidado y con ganas de destacar; Cuidada selección, copas Riedel, correcta temperatura de servicio. Tomamos 2 botellas de un correctísimo Gran Cardiel verdejo de Rueda, a 17€ la botella. Tras el ágape, un par de carajillos y gin tonics para animar la sobremesa charlado amistosamente con el dueño del local, un rato muy agradable. Precio todo incluido, 95€.

Como en nuestra anterior visita, se notan las ganas de agradar y la honestidad en la propuesta culinaria de este local, algo que siempre es de agradecer, por nuestra parte, con ganas de volver próximamente!

Restaurante pequeño, estilo minimalista pero acogedor. Las mesas un poco juntas, normal por el espacio del local, pero ambiente bastante tranquilo.
Nos decantamos por el menú del día. Consistió en una ensalada con queso de cabra, pera confitada y frutos secos.
Pierna de cabritillo de Girona, troceada y sobre una base de setas
Y de postre tiramisú.
Servició muy bueno y muy atentos.
Lugar muy recomendable

Después de seguir el foro de verema como lector me ha gustado pasar a ser usuario para que mis opiniones puedan ser útiles.
Me picaba mucho la curiosidad de cómo sería este pequeño restaurante céntrico cerca de Universidad, había visto que todas las críticas recientes eran positivas así que reservamos dos personas.
Local un poco oscuro a mi gusto y demasiado ruidoso,personal simpático y agradable, bastante atento.
De primero el famoso canelón trufado, bueno, les siguió el rillete de conejo, bien ejecutado pero exceso de ajo a mi gusto, este se notaba demasiado, unos raviolis de castaña, cigala y cerdo, buena combinación aunque el dulzor de la castaña mataba el gusto de los otros ingredientes del plato.
De segundo cochinillo, un poco seco y atún bueno pero demasiado hecho.
De postre el famoso tiramisú que te venden como plato estrella de la casa juntamente con el canelón, bastante flojo, no se sentía los elementos básicos del tiramisú como es el amareto.
Optamos por el famoso Sospechoso, un vino muy flojo producido por la familia Egurren y de coste elevado por la calidad que ofrece, precios de la carta de vinos bastante hinchados, en algunos casos por 4.
Al final pagamos bastante por las pequeñas raciones que pudimos degustar sin salir del restaurante pudiendo destacar su cocina totalmente en desacorde con el precio pagado.

Fui a cenar con una amiga. Nos dejaron escoger la mesa que prefiriesemos de las que habia libres, lo cual me parecio muy bien, ya que no son de esos que te hacen sentar cerca de la puerta para generar bulto, fue un buen comienzo.
Todos los camareros que nos atendieron fueron muy amables y se veia que les interesaba que todo fuera bien.
Para comer nos pedimos el canelon para compartir de primero. Excelente! era de ternera, foie y aroma de trufa. Y de segundo yo pedi el atun y mi amiga el cochinillo de segovia.
Ambos platos fueron esplendidos. Para beber nos recomendaron un blanco con cuerpo. No recuerdo el nombre, lo que si que recuerdo es que era montsant, y no era el acustic... La cuenta nos ascendio a 43€ cada una. La cual nos parecio muy correcta para la cantidad y calidad de lo comido.

Restaurante céntrico, en el eixample de Barcelona. El local es pequeño pero bien aprovechado, al fondo destaca el armario de vinos, con dos secciones separadas a diferentes temperaturas. Servicio joven, amable y experto, con ganas de agradar. Mesas algo juntas, dadas las dimensiones de la sala, pero bien vestidas, con vajilla y copas de calidad. Nos explican un poco la carta y la filosofía del local, pescados frescos, carnes Bio, especialidades de la casa...

Comenzamos con un mini aperitivo de chocos con una salsa de tomate, ajo, perejil y limón, muy rico. Para compartir, coca con tomate y jabugo, muy buena y el canelón "etapes", una de las especialidades de la casa; se trata de un canelón de unos 30cm. (Que sirven por separado en dos raciones si lo quieres compartir) con relleno de asado de ternera y foie y una bechamel de queso y trufa, espectacular, para comerse varios. Todos los entrantes, servidos en placas de pizarra, original.

Como segundos, un cordero crujiente con pan con tomate, queso azul y crema de ajos confitados para mi acompañante, muy rico y para mi, cochinillo deshuesado y confitado, con gelee de riesling, cítricos y puerro escalibado, crujiente por fuera y tierno por dentro, sobresaliente.

De postre, unos "Taps" (tapones, con la forma de un corcho de cava) de galleta, crema de avellanas y helado de crema catalana. Por poner alguna pega, salieron de cocina demasiado congelados, costaba cortarlos e incluso morderlos, quizas una textura algo más cremosa hubiese estado mejor, pero muy buenos de todas formas.

Para beber un Dido 2010, D.O. Montsant, excelente, en copas y a temperatura adecuadas; descorche, cata y primer servicio. La carta de vinos no es muy extensa pero con referencias interesantes, vinos modernos y saliendo de las referencias típicas de rioja, ribera, etc... Algun vino internacional de sudàfrica, francia, etc... cavas y algun champagne. Precios X2.

Precio para dos, 106€. En resumen, un local agradable e ideal para ir de 2 a 6 personas, servicio agradable y cocina interesante, con producto de primera. Repetiré.

Visitamos un sábado noche este restaurante desconocido para nosotros. Qué sorpresa más agradable! Carta relativamente corta pero muy interesante. Platos bien presentados y cantidades suficientes. Compartimos los primeros y los sirvieron en 2 platos para evitar partirlos en la mesa. Un detalle! Carta de vinos bien seleccionada, con varias DO. De primero un pulpo a la brasa con parmentier trufado y el canelón Etapes. Ambos bien elaborados y muy sabrosos. De segundo un rape con almejas y un garrí confitado, tierno por dentro y crujiente por fuera. Ambos excelentes. Sin postres. Para beber un Enrique Mendoza Shiraz en su temperatura. Servicio joven y agradable. Opción muy recomendable! Se aprecia interés en hacer las cosas bien, buenos fundamentos en la cocina y la bodega. El comedor lleno.
Sorprende que hasta ahora no tenga comentarios en Verema.

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