Restaurante El Jarrero en Haro

Restaurante El Jarrero

Datos de El Jarrero
Precio Medio:
22 €
Valoración Media:
6.8 10
Servicio del vino:
6.0 10
Comida:
7.4 10
Entorno:
6.5 10
Calidad-precio:
7.0 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: La Rioja
Localidad: Haro
Dirección: c/ San Martín 5
Código postal: 26200
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 15,75 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


4 Opiniones de El Jarrero

La habitual cena de los encuentras de Verema, en la que un buen grupo de los asistentes acude con una botella de vino siempre buscando particularidades poco habituales, tuvo lugar en este local que fue un acierto encontrar ya que nuestra ubicación en el sótano después de bajar unas largas y empinadas escaleras pero que nos permitieron un ambiente de total libertad sin molestar ni ser molestados. 

El servicio del vino fue a cargo nuestro, cada uno de su botella más o menos pero disponíamos de un par de camareros que hicieron todo lo posible porque saliera bien y no regatearon ni medios ni esfuerzos de subir y bajar para que todo discurriera de forma que disfrutáramos y amén que se consiguió.

La comida no era lo más importante, pero estuvo bien resuelta y consistió en:

. embutidos: tabla de jamón, salchichón y chorizo: sin nada destacable, calidad media.

. ventresca de atún y pimientos asados: una combinación siempre exitosa. De lo mejor.

. revuelto de huevos y setas: estamos en temporada y se agradece. Resuelto bien.

. menestra de verduras rebozadas: correcto sin que dejara un recuerdo especial.

. chuletas de cordero a la brasa: aquí si que había elección entre varias opciones de carne y pescado. Las chuletas muy correctas.

. natillas: como en el plato principal se podía escoger entre varias opciones. Postre casero sencillo y correcto,

Unos cafés e infusiones finales y mucho vino por acabar más la ansiedad de llegar a probar el máximo posible de lo traído por los comensales, hicieron alargar la sobremesa, aún más con la incorporación posterior de algunos otros veremeros que llegaron y con más vinos. En ningún momento hubo prisa por cerrarnos y eso que los camareros llegarían a casa con el tiempo de gimnasio más que cumplido con el subir y bajar de escaleras. Mi reconocimiento.

En la calidad / precio es naja porque no hay vino del restaurante. El año real de la visita es 2013.

  • otra parte de los vinos

  • parte de los vinos

Típico local de la zona de la herradura. Decoración rústica y ambiente bullicioso. Dispone de un comedor en la planta baja y otro en el sotano (calao), donde nos ubicaron. Servicio realmente atento y sufrido (les dimos mucha guerra y tuvieron que subir las incómodas y desiguales escaleras muuuuuuuchas veces, sin quejarse en absoluto y sonriendo todo el tiempo). Un diez para [email protected] Sin lujos en absoluto, pese a lo cual se las arreglaron para facilitarnos 3 copas aceptables por persona, cuatro cubiteras (si no recuerdo mal) y un par de mesas de respetable tamaño para poder trajinar cómodamente con los vinos. El abridor de lamas, que fueron a buscar a otro restaurante, llegó tarde, pero se agradece igual el detalle.

Cena para veintitantos a base de unos aperitivos (una tabla con salchichón, chorizo y jamón [psé]; pimientos asados con atún [mejor]; revuelto de setas [bueno]; menestra [bastante buena]) y un segundo a elegir. Pedí solomillo casi crudo. Muy bueno y como a mí me gusta: sellado y punto. Postres a elegir. Las natillas caseran me gustaron bastante. No sé cómo estaban los cafés ni me fijé en si alguien tomo copa, por lo que el precio es aprox., ya que pagamos a escote.

No me pareció un sitio maravilloso, sobre todo porque tuve que subir las (escabrosas) escaleras casi media docena de veces para ir al lavabo, pero no está mal por lo que costó y, especialmente, por la faena que les dimos con los dichosos vinos ;-P

Y, como siempre en estos casos, lo mejor de lejos, la compañía @->-

Nota: No me gustó en absoluto encontrarmo a un fulano encerrado en el lavabo de caballeros fumándose un porro, ni que pasasen de mí cuando lo comuniqué en la barra. De ahí la nota del "Entorno".

Decidimos volver hace unos días a comer un menú entre semana, aprovechando que estábamos de compras por el centro de Haro. Como era día de diario, el calao estaba cerrado así que nos acomodaron en amplio salón interior. Destacar de su decoración un impresionante fresco en una de las paredes del salón, de unos 12-15 metros de largo, una excelente pintura en color a todo detalle de parte del pueblo y todo el barrio de la Estación, donde se hayan la mayoría de bodegas de esta localidad. Lugar fresco, servicio muy amable y simpatico por parte de las chicas encargadas de atendernos.
Eramos 4 y decidimos optar por 3 menús de 10€ y uno de 15€.
De primeros tomamos, espárrago en conserva, tamaño XL, con dos salsas, tiernos y buena ración, ensaladas de cogollos, anchoas, etc y una menestra, muy rica. De segundos cayeron tres raciones de chuletillas con pimientos del piquillo y patatas fritas (congeladas) y un entrecot de ternera(los he probado mejores, vaya) con idem guarnición. Para beber nos salimos del vino de la casa y aprovechando que veníamos de la bodega que lo elabora, tomamos un Cubillo 2005 a precio x 1,5 (15€). Para rematar, unos cafés. Pan y agua incluídos. Total 63€.

Local situado en la zona de pinchos de la localidad riojana de Haro, en el barrio de la Herradura.
Al entrar tienen la zona de bar de pinchos y vinos como es típico en la zona y, al fondo tienen un salón restaurante desde el cual se accede al "calao", zona común en la mayoría de construcciones riojanas donde antaño y todavía hoy se almacena el vino a una temperatura natural de entre 12º y 14º de temperatura.
En este caso lo tienen desalojado y acondicionado para darle la función de comedor, idoneo para las temperaturas exteriores estivales, en especial las del día que estuvimos, 34º-35º.

Tienen 4 menús cerrados de 15e, 20€, 25€ y 30€, aparte carta.
Optamos por uno de 15€ y otro de 20€ para compartir y probar diferentes platos.
De primeros, ensalada tibía de setas, jamón, puerros, crema de queso, tomate, lechuga y alguna cosa más, riquísima, entraba sola, buena cantidad y mejores texturas y temperaturas adecuadas. Morcilla de Burgos con piquillos, muy bien. Menestra de verduras rebozada, completita, llevaba de todo un poco, verduras tiernas, nada de hilos en alcachofas y esparragos, bien todo; y queso de cabra a la plancha con mermelada de tomate y tostaditas, muy buena combinación.

De segundos tomamos chuletas de cordero a la brasa con patatas fritas, buena carne, raciones correctas.

El vino que entra en el menú es joven, se puede optar por pagar un suplemento por un crianza determinado o directamente pedir sobre la carta de vinos.

Cafés, pan y agua incluído.

Totalmente recomendable.

Destacar el excelente servicio y atención de las chicas, más si cabe con el añadido de estar subiendo y bajando al calao constantemente.

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