Restaurante Don Baco en La Cañada
Restaurante Don Baco
País:
España
Provincia:
Localidad:
Dirección:
Cód. Postal:

Añadir tipo de cocina

Añadir vino por copa

Precio desde:
8,75 €
(precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra:
noches de domingo lunes, marte y miércoles
Nota de cata PRECIO MEDIO:
22 €
Nota de cata VALORACIÓN MEDIA:
6.0
Servicio del vino SERVICIO DEL VINO
4.0
Comida COMIDA
6.0
Precio medio entorno ENTORNO
8.1
RCP CALIDAD-PRECIO
6.0
carrillada
mostrador
vino
comedor
pulpo
comedor
sepia
chuleton
bacalao
tarta queso
lemon pie
2º vino
Opiniones de Don Baco
OPINIONES
4

Tras la visita antes descrita se quedó en perspectiva volver para almuerzo y para comida de diario. La amplitud del comedor cubierto (cerrado el interior para este horario) más la terraza y el hecho de tener brasas lo convierten en una diferente y buena opción de "esmorzar popular" (6€) en la población, por lo que había que hacer visita.

Mañana soleada tras las intensas lluvias (e inundaciones) en la zona hace de momento perfecto. Entrada al comedor y a la izquierda las brasas de obligado paso para elegir los elementos que conformarán el bocadillo; no hay un buen expositor sino una mezcla de bandejas a la vista, otras sobre la mesa interior, tampoco hay buen conocimiento in situ de lo que está saliendo de las brasas, no sabes si puedes pedir muchos ingredientes o pocos... pero la verdad es que todo tiene buena pinta y recién hecho. Optamos por elegir mesas de las pocas que quedan libres.

Mesas de buena amplitud, cómodas, desnudas, con sillas sin brazos pero cómodas, bonita decoración de lámparas ... consiguen un conjunto que transmite mucha más elegancia de lo habitual para los almuerzos. Bastante servicio, profesional (no debutante), amable aunque se retrasó la salida de los bocadillos porque hubo que reponer material y también algún error en la comanda subsanado con profesionalidad.

No se informa de opciones de tamaño pues parece que la media barra es lo que hay. Tampoco mucha información de posibilidades porque para eso pasas por las brasas, así que pedimos, mejor dicho, sirvieron en un pan correcto:

. 3 x almuerzo de la casa: carrilleras con patatas panaderas y huevo frito: muy jugoso, bien de sabor, buen relleno y bien preparado. Recomendable.

. bacon con patatas y huevo: referido como bueno.

Para beber se optó por un par de un destacado vino (Finca del Mar crianza 2019 cabernet sauvignon)  con gaseosa y otros dos por cervezas. Todo correcto. El resto del llamado "gasto" lo conformaron unos cacahuetes salados buenos y unas pocas aceitunas y variantes.  Rematamos con unos cremaets básicos aunque lo agradable del día y del sitio más horario tardío nos invitó a repetir mientras hacíamos balance de los daños producidos por las lluvias en las casas.

  • carrillada

    carrillada

  • mostrador

    mostrador

  • vino

    vino

  • comedor

    comedor

Tras unas largas obras y una reforma integral de todo el conjunto, acaba de abrir sus puertas un local que se ha puesto interesante. La reforma ha llegado también a las habitaciones del hotel (falta les hacía) y de forma completa. La enorme terraza dispone ahora de una parte cubierta y climatizada donde se aloja la cocina de brasas más una amplia barra de bar cuadrada en el centro para interesante momento de copas y cocteles. Rodeando a la misma, y con una zona posterior amplia, se disponen mesas para terraza descubierta que en verano será muy interesante para las noches de buen tiempo. El comedor principal, a la izquierda de la entrada, es amplio y tiene una excelente bodega acristalada y climatizada donde duermen buenos caldos.

La decoración del local transmite calidez y elegancia; destacan unas grandes y modernas lámparas hechas por el mismo decorador, Jose, con quien tuvimos el placer de hablar y comentar después de la cena, y aunque aún quedan flecos sueltos como la iluminación del jardín exterior, ya se pueden disfrutar. También hay una zona para juegos infantiles recordando el antiguo minigolf que tenía el local y, según nos comentan, tendrá cuidador/a infantil.

La carta de comidas incluye opción de almuerzos (habrá que darle una oportunidad), entre horas (cosas propias de aperitivos, picaditas), medio día con menú entre semana (11,90€) con segundos potentes como arroces, carne y pescado del día ambos a la brasa muy competitivo para la zona (merecerá otra oportunidad) a medio día. Si comes "a la carta" o para las cenas, hay bastantes entrantes, 3 arroces, 4 opciones de pescado y 6 de carnes (más hamburguesa de buey) con guarniciones a elegir para el chuletón, más 6 postres. Hay también menú infantil y menú de arroz (de pescado o carne) con 2 entrantes compartidos más postre y café (30€) para el fin de semana y festivos a medio día.

La carta de bebidas es de lo mejor de la contornada y desde luego de la población. Hay generosos (em realidad unos pocos generosos y otros pocos dulces), 4 rosados, 10 espumosos y 7 blancos con buen abanico de precios; evidentemente lo fuerte son los tintos para acompañar esas carnes a la brasa y ahí si que hay donde elegir en cantidad y calidad con mayor presencia de marcas clásicas pero con bastante variedad de tipos de tintos y un amplio abanico de precios aquí también, desde Mestizaje (19€) a Vega Sicilia reserva especial de 2008 (440€). Tiene bastantes opciones de vinos por copas, al menos en teoría.

Escapamos de la rutina de fin de semana en el Club Social de la Vallesa para cenar en domingo (abierto solo porque mañana es festivo) y elegimos Tarima Hill Monastrell 2019 y seguimos para la carne con Cantos de Valpiedra 2018 que gustaron ambos más un vermut Descaro blanco, 2 de agua (50 ml), 4 cañas y un doble de Heineken. El servicio del vino fue impropio del nivel que busca el restaurante: copas correctas pero se limitó a descorchar y dejar la botella en la mesa; en la segunda botella hubo que reclamar que trajeran nuevas copas; además cazamos (como es frecuente) algún fallo de existencias. Hay que enseñar al que no sabe y si no se hace... Aún así lo dejaré en correcto en la puntuación por las buenas opciones de la carta y la cava que le da un gran potencial que compensará una falta de rodaje profesional subsanable rápidamente; así me lo aseguraron las disculpas del camarero a la salida.

Las mesas sin mantel, amplias, con silloncitos cómodos, bien separados; la luz cálida (aunque tiñe de amarillo las fotos) con notable presencia de maderas. Todo transmite tranquilidad y recuerda un punto de elegante local asiático (como el dueño) de buen nivel. Para cenar compartimos los 8 los entrantes y postres y tomamos un principal de forma individual. Fueron:

. ensaladilla con bonito en escabeche: muy desmenuzada pero bien trabada; buen sabor: ración algo corta para cuatro (hay que orientar, no solo tomar nota). Acompañan un par de largas rosquilletas. Buena.

. sepia braseada con mayonesa y salsa Mery: tamaño medio, bien braseada, con su tinta. Muy buena y recomendable.

. pulpo blanco a la brasa con patatas al ajo cabañil x 2: buena ración para compartir entre varios puesto que es medio pulpo (cabeza y todo) de buen tamaño, tierno pero consistente, bien preparado y buena condimentación. Recomendable.

. pescado del día a la brasa (corvina): de lo mejor de la noche, amplia ración, perfecto punto, sabroso. Muy recomendable.

. bacalao a la brasa estilo portugués x 4: pasa por ser un emblema de la casa pero resultó fallido porque estaba muy salado con verdura acompañante, también salada; sorprende que la sal se masticaba (¿añadida a posteriori?). Hubo una comensal que no pudo con ello y le cambiaron el plato y se lo trajeron con nuevo bacalao pero entonces el problema era que debió de descongelarse mal y rápido resultando peor el remedio que la enfermedad.

. chuletón de vaca madurada 45 días (1200 grs para tres): la guarnición va aparte y fue de patatas a lo pobre y berenjena a la llama con albahaca y limón. Bien presentada, poco caliente la carne al llegar. Un comensal le pareció demasiado cruda y le dieron un nuevo pase de brasa y ... se pasaron, quedando seca y dura; menos mal que antes que la llevaran de nuevo a cocina, retiré una parte para mí que me pareció en buen punto y mi carne estuvo bien. Bien sin más.

. tarta de queso x 2: hubo votos a favor y en contra en lo que influyeron los añadidos a la propia tarta; buena ración que permite compartir.

. lemon pie: bueno, algo blando de textura pero bien de sabor y punto cítrico.

. flan de calabaza: no lo probé pero aseguran que bien.

No hubo cafés pero sí invitación generosa a chupitos de mistela, licor de arroz, limoncello y orujo blanco. El ritmo de salida de platos de cocina y sus emplatados fueron buenos, así como la vajilla.

Sin prisa disfrutamos de un buen conversar y repetidos chupitos sin presión de tiempo. Un espacio físico que busca un nivel superior a lo que hay en la zona y que requiere de ajustes de rodaje; no parece querer competir por el precio pero sí por la calidad y materia prima. Desde luego tiene opciones de triunfar y de crear problemas de aparcamiento en la zona.

  • pulpo

    pulpo

  • comedor

    comedor

  • sepia

    sepia

  • chuleton

    chuleton

  • bacalao

    bacalao

  • tarta queso

    tarta queso

  • lemon pie

    lemon pie

  • 2º vino

    2º vino

En zona residencial y a orilla de la carretera (calle) que lleva hacia el núcleo antiguo y la estación está este local que su diferenciación principal es que casi la mitad del espacio está dedicado a terraza consiguiendo que en las noches de verano sea un local agradable.

Las mesas están con separación ajustada pero suficiente. Copas, cubiertos, sillas.. son de terraza de verano. Hay carta de comidas con diferentes opciones propias de terrazas más la elaboración de parrilla. Unos pocos vinos, incluso alguna falta, con vinos muy hacia lo clásico incluso no muy bien detallados ("Rioja crianza"); ésta no es su guerra.
Servicio muy amable, bastante rápido a pesar de terraza casi llena.

Aparte de la carta, hay una buena opción que es para una mesa mínimo de 4 comensales, como nosotros, y la aceptamos: a escoger 3 entradas (¿3 siendo 4?) que fueron jamon y queso, normales; chipirones buenos; calamares bien. Se quedaron fuera esgarraet, croquetas revuelto de setas, langostinos cocidos y ensalada.

De principal, aquí sí, un plato cada uno: optamos por 3 entrecottes de tamaño (180 grs) bien, sabor bueno aunque uno salió "nervioso", se acompañaba de media patata al horno bastante seca; la otra opción fué merluza a la plancha acompañada de la media patata al horno y unas verduras plancha. Se quedaron fuera secreto de cerdo, solomillo de cerdo, cuarto de pollo y embutido.

Incluye también postre o café y una bebida con un precio de 15€. Nosotros optamos por dos cervezas a la entrada y una botella grande de agua, un café y melon de postre. Luego añadimos otra de agua y un Viña Salceda que resultó ser (no figuraba en la carta) crianza 2008 a 16.50€ un poco más caliente de lo deseable y dado a catar.

La terraza da mucho juego para sobremesa y tertulia y el local no tiene prisa en cerrar lo que es de agradecer.

Comida para 4 en agradable terraza, a la sombrita y sin muchos calores.

Pedimos menú para los 4, consistente en 4 entrantes: precio menú 16.50 € / persona

- Clochinas (flojas)
- Esgarraet
- Anchoas con tomate y queso.
- Croquetas bacalao..
Entrantes correctos sin más.

De plato principal al centro una parrillada de carne con su embutido, chuletas cordero, cerdo y pollo. Normalita.

De postre mousse de tiramisú que estaba buena.

Bebimos cerveza + 4 cafés que no entraban en precio menú, no entraban ni la bebida ni los cafés.

Había acudido en otras ocasiones a este lugar y lo recordaba mejor.

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