Restaurante Almar en Gandia
  

Restaurante Almar

6
Datos de Almar
Precio Medio:
30 €
Valoración Media:
7.4 10
Servicio del vino:
5.7 10
Comida:
8.0 10
Entorno:
7.3 10
Calidad-precio:
8.2 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Creativa - de Autor, Mediterránea
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 16,50 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: LUNES NOCHE Y MARTES

Teléfono


6 Opiniones de Almar

Situado en pleno centro de Gandía muy próximo a la Plaza del Prado y al Paseo de Germanias.

El local es agradable, amplio, quizá un poco oscuro, y con un pequeño jardín interior que sin duda resultará muy atractivo y agradable para los días calurosos. Mesas con una adecuada separación, mobiliario, mantelería y menaje correctos.

La comida adecuada incluso cabe decir que sorprendente. Un menú compuesto por dos entrantes, un principal a elegir entre varias propuestas ( creo que eran 5) y un postre a un precio más que módico de 18 euros.

En nuestro caso y tras un aperitivo tomamos unos Buñuelos de Bacalao, y una terrina de Foie, como principales mi pareja tomó un solomillo de Cerdo que estaba en su punto una calidad de la materia prima buena y muy buen punto de cocción y en mi caso tomé una ración de ternera guisada que francamente no me hizo mucha gracia, pero no estaba mala. Las guarniciones que acompañaron a los platos principales muy buenas.

Los postres excepcionales, presentación, textura y sabor... Cabe señalar que fuera del menú y siguiendo el consejo del camarero pedimos un bocadillo de calamares francamente bueno, nada que ver con la idea tradicional de bocadillo de calamar, pero con todos los elementos que tiene el mismo. Bueno y Original.

La atención por parte del personal de sala fue muy correcta y profesional en todo momento, aunque cabe reseñar por parte del responsable de cocina un cierto trato diferenciado entre unos clientes ( amigos, habituales...) y otros (el resto) que desde mi punto de vista nunca resulta ni profesional, ni correcto ni adecuado.

La carta de vino me resulto ciertamente aburrida, muy clásica aunque tiene un buen número de referencias, el servicio del vino es bueno (aunque deberían de cuidar más la cristalería) y los precios bastante ajustados.

Recomendable.

  • Solomillo Cerdo

  • Bocadillo de Calamar

  • Foie

Buen restaurante en pleno centro de Gandía. Buen servicio y buena comida en un entorno tranquilo y atractivo. La comida bien servida y buena, los tiempos también.

En los alrededores de la plaza del Prado de Gandía, han florecido cantidad de pequeños restaurantes, con variedad en su oferta donde puedes elegir desde el tapeo a otros mas elaborados.

El restaurante Almar es atípico, ofrece un menú compuesto de 7 platos, postre y bebida por 15 €. Los platos no son muy copiosos, la mayoría se sirven en vaso ancho y sorprende por la buena elaboración de los mismos.

El local es agradable, disponen de una terraza al fondo del local que abren en los meses mas calurosos. Mesas grandes con cubertería y coperío de batalla.

El servicio es frío, un poco distante y concentrado en atender a las mesas sin demora, supongo que porque hay que rentabilizar al máximo los camareros.

La fórmula les funciona, hay que ir con reserva, de no ser así no hay sitio, creo que se fue mas gente por no tener reserva que los que allí estábamos cenando.

En cuanto a la cena, estaba compuesta por los siguientes platos:

Papas y boquerones
Vichyssoise
Ensalada de la casa
Tomate relleno de gambas
Brocheta de pollo con curry
Crujiente de brandada de bacalao
Espaguetis carbonara

De postre pudin de panquemado y espuma de azafrán

De beber tomamos cava, un Clot d´Ivern pasable. Para finalizar cafés a 1,50 por unidad.

Lo dicho, local muy recomendable.

Grato recuerdo el que guardaba del restaurante Almar, cuando éste estaba situado en el Paseo Marítimo de la cada vez más rutilante Playa de Gandía. Tras varios años lamentando la marcha de sus dueños y motores a tierras norteñas, una reseña en Verema me devolvió la esperanza.

Al llegar al restaurante y recorrer el recibidor y pequeño pasillo que da acceso al comedor interior, observo que las dimensiones del mismo son mayores que en la etapa "playera". Mesas amplias y perfectamente vestidas, coperío y resto de cristalería de nivel y diseño competentes y atención familiar, amable y siempre educada. Dada la fecha de nuestra visita, decidimos cenar en el pequeño pero bien resuelto jardín interior. Se trata de una estancia más reducida que el comedor principal, pero con idéntica elegancia en menaje y mobiliario. Además, la mayor separación de mesas, la vegetación y esa sensación de calma potencian el disfrute de la comida y la bebida ofertada.

En cuanto a esto último, comenzamos con un aperitivo de la casa compuesto de varios bocaditos y chips, como el de la siempre socorrida yuca, won-ton, empanadilla de pato, etc. Detalle de la casa que acompañamos con una rica Alhambra. Disponen de más cervezas, aunque lamentablemente ninguna de ellas artesanal (creo recordar). Como único entrante nos decantamos por el foie mi-cuit casero. Buena ración siendo dos comensales, que venía flanqueada con una confitura diferente en cada esquina (violeta, pétalos de rosa, naranja y, creo, pimiento). Presentación colorida y correcta, sabor del foie bien conseguido aunque tuvo que atemperarse un poquito. En cuanto al pan, excelente y multivarietal (coca de aceite, tostas, cristal, etc.) Como plato principal, pescado. Excelente calidad de la materia prima y muy buen punto de cocción en ambos casos: para mi pareja, bacalao confitado y para mi atún braseado. Debo decir que me agradó que, al momento de apuntar la comida, se acercara el chef en persona para tomar nota y, de paso, informarnos pormenorizadamente de las características de cada plato, recomendaciones, etc. Ello supone que la elección será, casi con total seguridad, acertada y adaptada al gusto de cada uno. Al ser platos abundantes, acompañados por guarnición de verduritas al dente, como apuntan otros usuarios, no tomamos postre. A cambio, con los cafés (buenos) nos obsequiaron con unos petit-four deliciosos.

Fin de fiesta con dos GTs de Seagrams & Schewepppes, perfectamente preparados y con originales detalles en forma de fruta.

La atención fue excelente en todo momento, respetando los tiempos, nuestras conversaciones, etc.

En cuanto al vino, se dispensa un trato correcto sin más. La carta, por desgracia, estaba siendo modificada en las fechas en que visitamos el restaurante, pero apuntaba maneras. Sea como fuere, la conservación de los caldos es correcta y el servicio es aceptable.

Nos informaron que, con motivo e la iniciativa "Destapa't" ofrecen un menú de 15€ con degustación de varias tapas y dos postres, también en este formato. Sin duda, un plus si se busca algo más que la fórmula caña+tapa habitual de enderredor.

En definitiva, un lugar muy recomendable por su cocina honesta, su producto, su entorno sosegado y romántico y un trato amable y cercano.

Si la gente valorásemos el tiempo y trabajo que hay detrás de una buen cocina como la de este restaurante lograríamos que hubiese mejores sitios para poder comer o cenar.
Hoy por hoy no creo que haya mejor opción en Gandía como este restaurante con una cocina de alta calidad y una gran elaboración, un entorno muy agradable con jardín relajante que te hace estar muy a gusto y un servicio familiar, grato y simpático a un precio de risa comparado con lo que te cobran el cualquier pizzería o similar, de raciones.
Estos días de Semana Santa, vuelvo a visitar, el restaurante Almar, pedimos el menú diario de 18 € con bebida aparte.
Y volvemos a sorprendernos con la calidad la elaboración y el servicio, pese a la cantidad de comensales que estábamos en ese momento.
Para empezar un aperitivo de bienvenida un cigarro de morcilla crujiente muy sabroso
Seguimos con un turrón de foei acompañado de un pan de brioche, mas una terrina de verdura asada con fondo de tapenade y crujiente de pan. En el plato principal nos daban a elegir entre carne ,pescado, arroz meloso (hecho en el momento) y pasta , yo elegí la carne, un solomillo de ibérico con salsa de boletus y mi pareja el pescado , un bacalao confitado con un fondo de cebolla en jengibre, los dos platos acompañados con una sabrosa guarnición y por si fuera poco no eran patatas fritas como en todos los sitios, si en el pescado unas verduritas recién eches al dente con todo su sabor, y un puré yo diría que estaba trufado pues estaba delicioso, ya que a mi el puré no es de lo mas, pero este estaba…
Ya de postre nos ofrecieron un carpacho de piña con un helado de coco, una ensalada de fresas también acompañado con helado, o un coulat de chocolate. Carpacho para mi y coulat para ella, esto ultimo estaba de requetebueno, café, y de bebida una botellita de un shirat que por cierto estaba muy rico, si no mal recuerdo es uno de tierra de castilla ( Argum ).
Todo ello y con un servicio como siempre nos costo 50.50€ los dos
Se puede pedir mas……..?

Tenía ganas de probar la cocina del restaurante ALMAR después de los múltiples y variados comentarios, reseñas, recomendaciones leídos entorno a la cocina que hacen, fue efectivamente un placer. Sobre todo fue un placer poder disfrutar de un menú degustación de aperitivo de bienvenida 3 entrantes, 1 pescado, 1 carne y dos postres por un precio tan ajustado (28 €). Creo que hay que recompensar el esfuerzo por ofrecer calidad a precios razonables y en Libentia a fe que lo consiguen sin grandes estridencias ni tirando obviamente de productos “nobles” pero con una cocina muy honesta, cuidada y sobre todo sabrosa.

Nuestro menú para la ocasión se compuso de un aperitivo con una croqueta de pulpo y crujiente de patata violeta . el primer entrante fue una tosta de jamon con escalope de foie y huevo de codorniz. El segundo entrante es de los de levantarse y aplaudir: una ensalada templada de ventresca de atun que todabia la estoy recordando.Tercer entrante una croqueta de boletus con huevo escalfado y aroma de trufa, que puedo decir....sin palabras¡¡. Mi principal fue un lomo alto de buey a la parrilla que si no me hubieran puesto cuchillo no habria hecho falta por que era mas tierno y delicado que las amapolas en primavera. Finalmente otro delicioso plato que tomo mi mujer, Rodaballo con pesto de berros acompañando a los platos con una guarnicion acorde con la carne o pescado y lo mas importante es que cuidan la temperatura de todo. En los postres nos trajeron una ensalada de fresa con sorbete de limon y crujiente de citrico, refrescante y digestivo y para ella un coulant de chocolate blanco acompañado de un helado de baylis. En los cafés nos trajeron unos petits fours acompañados de licores y vinos dulces de hielo.

Se me olvido mentar la suculenta carta de vinos ¡¡¡

En definitiva, creo que nos hallamos ante uno de esos sitios que merecen muy mucho la visita. El servicio es atento y correcto en todo momento. El restaurante pequeño, pero acogedor. Indudablemente, para repetir.

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