Restaurante Casa Delfín en Barcelona

Restaurante Casa Delfín

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Datos de Casa Delfín
Precio Medio:
26 €
Valoración Media:
6.4 10
Servicio del vino:
5.0 10
Comida:
7.5 10
Entorno:
5.7 10
Calidad-precio:
7.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Ciutat Vella (Barcelona)
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: De mercado, Tradicional
Vino por copas:
Precio desde 22,30 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


3 Opiniones de Casa Delfín

En pleno barrio del Born, Casa Delfin es una casa con solera, para lo bueno y para lo malo.
Un fin de semana soleado paseando primero por la playa y después por el Born, entramos al restaurante casi a las tres de la tarde sin reserva, el restaurante estaba lleno, pero nos dieron mesa en unos diez minutos, la segunda tanda.

El restaurante tiene una terraza en el exterior, ojo! añaden un 15% a la cuenta.
Por dentro, tiene dos pisos, mesas de madera algo ajadas, muy juntas, aprovechando al máximo el espacio, sillas de corte antiguo, algunas demasiado, porque se movían, manteles y servilletas de papel, decoración desgastada... esto es el "para lo malo" de la solera, eso si, una barra muy bonita.

El "para lo bueno" de la solera es que se come bien.
Una carta con tapas y platos principales, tapas interesantes.
- Bravas (Les nostres braves), destacaba el pimentón, buenas-correctas.
- Calamares de barca a la andaluza, bien hechos, buen rebozado, carnoso y sabroso.
- Una ensalada tibia de verdura, en realidad una escalibada en timbal, yo no lo probé, pero los comentarios fueron positivos.

Hay que decir que las raciones son algo justas en las tapas.

De principales:
- Dos Hamburguesas "Kate". Buen tamaño, con queso de cabra y cebolla caramelizada, de esto dieron cuenta los niños, pero yo, que la probé, puedo decir que es una de las mejores hamburguesas que he probado últimamente.
- Un Secreto Ibérico, servido (aparte) con una salsa de hiervas, patatas al caliu, y un puñadito de chutney. Buena carne y buena combinación con la salsa, un pelin hecho de mas, pero sin problema.
- Un salmón a la plancha, en realidad el plato era mas completo, pero se adaptaron sin problema a la petición de mi mujer. Bien cocinado.

Un par de refrescos y una botella pequeña de Bru de Verdu (12€), servido a temperatura en unas copas inadecuadas.

Servicio correcto, tirando a atento, manejando de forma bastante eficiente el restaurante lleno.

Creo que es una buena propuesta para comer bien, en una zona que ahora está de moda y con muchísima oferta gastronómica

Como no conozco la zona, me fío de Creixell. Almuerzo solo en la terraza. No parece que haya menú, aunque hay unos platos del día a precios mucho más bajos que los de la carta. Cocina tradicional y tapeo. Servicio correcto. Mesas más bien pequeñas, aunque bien para mí solo. Menaje correcto. Servilletas de papel y sin manteles. No me apetecía vino. Supongo que debido a que venía de una feria de vino. Suplemento del 15% en la terraza.

Me he pedido unos Callos y “cap i pota” con garbanzos (11,35€), servidos en una pequeña olla. He tenido que pedir que me cambiasen el plato de postre que tenía en la mesa por uno sopero. Ración justita para un plato principal. Bastante buenos, aunque hubiese agradecido algo más de salsita. Para mojar, un par de trozos de pan de coca tostado (1,70€). Yo no lo he pedido tostado... El pan era sin duda congelado y con textura de patatas chips. Imposible mojar nada con él ¡Cómo se pasan con el pan!

De postre, un brownie de avellanas garrapiñadas con helado de vainilla (6,30€). Originariamente lleva helado de Bailey's, pero me lo han cambiado sin problema. El brownie, bastante mazacote. Y las avellanas, más bien insípidas. El helado, cubierto con chocolate caliente. Acompañado de una base de crema inglesa, dos arándanos, cuatro grosellas y una uchuva que no he tocado porque, sinceramente, no me gusta demasiado y me da pereza mancharme las manos. Bien.

Para beber, una copa de San Miguel de barril (2,95€).

Teniendo en cuenta que es una terraza en una zona de moda, mejor de lo que me esperaba. ¿Para volver? Intento evitar el Borne por todos los medios ;-)

Ya he ido muchas veces, con amigos, con la familia, con mi equipo, con conocidos para sorprenderles...En fin, me falta compartirlo con vosotros veremeros. Está en un barrio, ahora muy "cool", lleno de tiendas de diseño y gente guapa, pero antes de las Olimpiadas de Barcelona-92, no se podía dar un paso sin peligro!. Este local no existía, a pesar de tener un nombre como muy de solera. Había un bar de barrio lleno de habituales sin ocupación, sólo apto para tomar un quinto de urgencias.
Casa Delfín lleva unos cinco años abierto, yo lo conozco desde hace dos, y ha ido mejorando, no en cocina , sino en general en el ambiente que se respira de los clientes que repetimos, y el servicio (mayoritariamente extranjero pero con ganas de hacerlo bien) que se encuentra consolidado y a gusto ( eso se nota.
Bien, cuidan mucho el producto ( pescados, bacalao, mejillones, sepietes.etc.) sus guisos ( ternera con setas, arroces) y sobre todo el solomillo de ternera. La bodega es cortita pero tiene Riberas del Duero buenos y a buen precio, Riojas, y algún Penedes ( no se complican la vida).
Lo mejor: pues que las raciones no son ni poco ni mucho con lo que todo el mundo pide para compartir, y así sed prueban casi todas las sugerencias.
Lo peor: que a veces se vuelve muy ruidoso, aunque los culpables seamos nosotros que estamos muy "a gustito".
No hay manteles, pero con el jaleo de los platos a compartir , no los hechas de menos. Servicio siempre atento

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