Restaurante Agua en Barcelona

Restaurante Agua

9
Datos de Agua
Precio Medio:
42 €
Valoración Media:
4.7 10
Servicio del vino:
3.9 10
Comida:
5.0 10
Entorno:
7.2 10
Calidad-precio:
5.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Ciutat Vella (Barcelona)
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 40,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


9 Opiniones de Agua

Esta semana pasada estuve en un par de restoranes de Barcelona y la verdad es que la experiencia fue competamente opuesta, en concreto el primero la cruz y el segundo la cara. Y no tanto por la calidad de la comida que fue buena la 2 ocasiones, sino en lo referente al trato y el servicio sobre todo. Porque comer es ua cosa y pasar un buen rato otra.

Nunca había comido por la zona de la playa, pasado el Hospital del Mar. Me explicaron había muchos locales tipo discoteca que también ofrecían comidas, y algún otro centrado sobre todo en la gastronomía, en concreto éste del grupo Tragaluz.

El interior es bonito y la terraza también, amplia y ventilada, hay que tener cuidado con la eleccción de mesa pues muchas recibían el sol de pleno; la nuestra estaba en una esquina, sombreada y con la estupenda vista del mar.

Tardaron bastante en tomar la comanda y la verdad es que la persona que lo hizo debía tener algún problema porque su trato fue muy desagradable. Le preguntamos si había alguna recomendación y su respueesta fue "mire VD.la carta". Nada más irse comenzó el debate ya clásico:"atienden así porque cobran muy poco,...les da igual 8 que 80,etc..."

En fin, roto cualquier encanto del lugar fueron trayendo los platos que como ya apunté estaban bien. Compartimos de entrantes unas alcachofas rebozadas, habitas con jamón. almejas marinera  y patatas picantes. Raciones un poco justas.

Los segundos subieron el nivel ado que la cola de rape al horno estaba excelente; según parece usan un tipo de horno a altísima temperatura. Guarnición de patas y tomates y abundante ajo, como a mi me gusta. Otro comensal pidió un emperador con samfaina que al parecer ni fu ni fa.

Pan correcto de un tipo.

Carta de vinos también correcta con algunos vinos destacados, mi elección de blanco un Belondrade y de tinto un Sela, valores seguros; copas suficientes. El tinto llegó caliente, lo enfriamos en la cubitera, como anécdota tuve que explicarle a la turista de la mesa de al lado porqué había metido el tinto en agua fría porque se quedó muy extrañada y me lo preguntó.

No tomé postre pero los que lo hicieron disfrutaron del dulce.

El hecho cierto es que de los 5 que íbamos 3 había estado el día anterior y dijeron les había atendido una camarera simpatiquísima, por lo que todavía les extrañó más el servicio. Afortunadamente a la hora de los cafés apareció esta persona con unas trufas muy buenas y nos tomó comanda de cafés y GTs; efectivamente de la noche al día.

Espacio entre mesas un poco estrecho, buena madera sin mantel, camino de mesa, menaje correcto.

Para ser Barcelona y el sitio turístico el precio no me pareció mal.

Para mí, e imagino que para cualquier persona que disfruta comiendo y bebiendo, no es sólo el alimento y el líquido lo que cuenta. El servicio es casi tan importante como lo anterior y en este caso falló mucho. Si hubiera un apartado específico en la Valoración lo suspendería, como no lo hay puntúo el resto.

  • Otro detalle

  • Excelente rape al horno

  • Otros entrntes

  • alcahofas rebozadas

  • Mes sin mantel, muy de moda.

He visitado este restaurante un par de veces, no diría que seria un restaurante que visitaría expresamente, pero andábamos por la zona y ya había hambre.
Eran las 20:30h y ya estaba practicamente lleno o reservado, encontramos una mesa de milagro, lo cierto es que gran parte de su clientela es extranjera, pero no podríamos calificar a este restaurante de típico restaurante guiri, es mas gente que está en Barcelona por unos dias y los llevan allí.
Supongo que la elección es mas por el entorno que por la calidad gastronómica, la terraza, practicamente a pie de playa es fantástica, y como la zona es bastante "chic", pues si el invitado no tiene unas expectativas gastronómicas muy altas, quedas bien.

El entorno pierde espectacularidad cuando comes dentro, el local es amplio en dos alturas, espacioso, pero la manteleria, podríamos decir que es inexistente, son mas servilletas que ocupan justo la parte de la mesa donde vas a comer, es moderno, pero claro... la silla demasiado alta para la altura de la mesa, así que la cosa queda un poco incomoda. La vajilla moderna.

La carta no es muy amplia, la de tapas bien, pero los primeros y los segundos un poco justo.

De primeros pedimos:

- Pimientos escalibados con mozzarela. El sabor de los pimientos lejos de ese sabor de pimiento al horno y mas cercano al de conserva (no digo que sean de conserva, no tengo ni idea), la mezcla con la mozzarela bien y si lo mezclabas todo con la cebolla roja que traía, el conjunto ganaba bastante.

- Verduras a la brasa. lo mismo que los pimientos.

De segundos:

- Costillar de cordero con puré de patata. El puré un poco pasmado y el cordero poco intenso en su sabor.

- Entrecot a la brasa. lo sirvieron justo al punto que pedimos, bien y muy tierno, se masticaba muy bien.

El vino, ay! el vino, las copas muy modernas pero poco adecuadas para el vino, estrechas de abajo, anchas de arriba, tallo muy grueso... pedí si las podían cambiar, pero me dijeron que solo tenían esas. La carta poco sugerente, sin añadas y extremadamente cara, el vino servido algo pasado de temperatura, tienen las botellas a temperatura ambiente y claro, la temperatura ambiente de Barcelona en Septiembre...Pedimos un Blau (D.O. Montsant) a 16€ y un Vichy Catalán.

No pedimos postre.

El servicio, muchos camareros, igual te atiende uno como otro, pero correcto.

Total, terraza muy bonita, calidad de la comida justa y el servicio del vino (tinto) para olvidar.

Nota; valoro el entorno interior, que es donde estuvimos, con sus mesas, sillas y demas.

Lo fuerte de este restaurante son sus vistas. No hay nada major que pasar un domingo en esta terraza en plan tranquilo. Ahora, la comida es bastante correcta, el vino normalito y el servicio muchas veces antipatico. pero el mar seduce...

Dinero tirado. Platos simplones, calidad discutible, servicio del vino nulo, copas, de las peores que he visto en mi vida, el precio, no tan barato como se comenta (33 euros por persona, teniendo en cuenta que tomamos 1 botella de Rueda para 6 personas, que algunos no pidieron postres y que nadie tomó café) y ambiente muy ruidoso.
Nunca entenderé como este tipo de restaurantes que no ofrecen ningún disfrute gastronómico tienen tanto éxito…

De los fashion de Barcelona (grupo tragaluz & company) es de los pocos que se salva. Es digno, limpio, agradable y no van de lo que no son. Tiene una terraza muy agradable con vistas al paseo.
Platos correctos con algunos toques ya desfasados (crujiente de puerros encima de una crema...). Carta de vinos muy floja, y servicio efectivo (en mi caso). Pescado de piscifactoria, pero bien cocido. Es un restaurante barato y resultón.

He pasado por tantos restaurantes en Barcelona que muchas veces ya no como fuera porque no hay tanto oferta que sorprende. Pero si me apetece una buena cena en un ambiente que poquos sitios pueden ofrecer, voy aqui.
Es realmente una pena que otra gente han tenido mala experienca pero los casi 20 veces que he ido el servicio estaba muy bien y profesional, la materia prima era fresca y de buena calidad, no era caro(!) y según temporada ofrecieron algúnes platos que todavia pueden soprender. Me encantan los postres.

Encontramos este restaurante guiados por un libro
de restaurantes de barcelona.Nos gustó la situación del restaurante,
y la posibilidad de dar un paseo cerca del mar al salir,sobretodo en
estos meses de invierno, aprovechando que no hay masificación.
La calidad de la comida y el vino, es cierto que se nos quedó un
poco justa.El precio, teniendo en cuenta su situación, no nos pareció
excesivo,no como otros restaurantes del puerto que te cobran 26 euros
po r cuatro langostinos cortos y crudos.

Estuve en barcelona en Navidades y cené una noche en este restaurante, lo mejor tenían Isabel Negra de raventos. Lo demás muy normalito, y el servicio de vinos un desastre, las copas, nada de nada, solicité otras y me dijerón que la política era que NO.

Es bonito este restaurante,situado en la playa al lado del Port Olimpic y debajo del Hotel Arts. Se come correcto y el ambiente y la terraza son perfectos, pero parece que todo ha decaido un poco despues que sus socios, cadena Mordisco, haya abierto a 50 metros el novisimo restaurante Bestial al cual pienso ir muy pronto. El servicio y la carta de vinos merecen mejorar pronto.

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