Restaurante La Cadiera

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Datos de La Cadiera
Precio Medio:
16 €
Valoración Media:
5.1 10
Servicio del vino:
5.0 10
Comida:
5.7 10
Entorno:
4.3 10
Calidad-precio:
7.0 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 16,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


3 Opiniones de La Cadiera

Por 11,34 € (IVA, pan y bebidas incluídas), dispone de un menú del día bastante apañado, lástima que no tuviesen ya boliches, aun así, unas verduras gratinadas más que decentes, y de segundo salchichas frescas a la brasa. Acompañado de un vino joven del Somontano servido en jarra. Opción bastante válida.

Antes sacamos a compartir unas migas al centro, que no destacaron tanto como la vez anterior, aun así, bastante buenas.

Además de una tapa a base de hortalizas asadas sobre tostada y coronada con unas rodajitas de longaniza de conserva, recién hecha.

MI-GAS-CON-HUE-VO. Espectaculares, las mejores que he probado en la vida. ¿Y que es lo que las hace tan especiales?, pues un detalle en la que nunca había pensado. Al humedecerlas el día anterior, en lugar de hacerlo con agua, hacerlo con caldo de ternasco. Sublimes.

El resto muy buena RCP, con detalles mejorables, pero nada terrible, boliches bastante ricos (en este caso sólo una cazuelita), el ternasco recién asado en su punto (quizás le faltaba un poco de sal), el salmorrejo matachín un poco corto de "matanza", pero bueno. Servicio cordial, raciones generosas, toda la carta basada en comida casera con productos de la zona (menos el bacalao, claro), dispone también de un menú del día por poco más de 10€ (incluído sábado a medio día). Total 25 € por persona, con vino (Dinastía Vivanco Crianza, 13 €), agua, un par de cervezas mientras esperábamos, y cafés. Raciones de migas y boliches sobre 5 €, y las de ternasco al horno a 12€, Chuletón de Güey (literal)17 €/kg. Muy recomendable.

Al comedor se entra tras pasar por un bar muy animado. Decoracion rustica, mesas no muy separadas. Manteleria, copas, etc. corrientes. Servicio familiar y eficaz. ¿Y la comida?. Pues es el antidoto perfecto contra las esferificaciones, los nitrogenados y demas espumas. Para empezar unos cremosos boliches de Embun (te dejan la fuente para que la acabes si puedes...) y una contundente ensalada aragonesa. Luego un bacalao en el punto correcto de sal y gratinado con un muy fino alioli y un sabroso jarrete de ternasco guisado con un poco de chilindron, que me supo a poco. Postres caseros agradables: flan, tarta de yogur. Para regar todo esto, pues claro, un Tondonia del 97 que estaba en su punto (los vinos los tienen en armario climatizado). Unos E25 por persona (si, han leido bien, veinticinco). Sin comentarios...

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