No llegaría a recomendar un largo viaje para visitarlo, pero estando en la zona es una buena recomendación. Cocina tradicional, buen producto en general, precios ajustados y un buen servicio , profesional y ágil que dulcifica sus habituales aglomeraciones, al menos en verano. El servicio sonríe, te atiende y se fija que no es poco.Esta vez me gustó menos el cocido lebaniego, con los garbanzos excesivamente cocidos, pero es una opción que no hay que dejar pasar. Buena carne, con queso de Tresviso, riquísima. Raciones generosas, buenos postres , de calidad. Carta de vinos amplia, algo desequilibrada, pero suficiente en un restaurante así. Si pasas por Cosgalla, entra al Hotel del oso, diría...