Mas bien entre platos.
Un ejemplo: el cocido lebaniego se trata de un puchero de sopa con fideos a servir hasta decir basta. Una fuente de verduras cocidas que sobresalían de la bandeja, una fuente de diferentes carnes y embutidos, tocino, etc y una fuente de patatas y garbanzos. Cuando digo fuente es de las que en casa sirves la ensalada para 4 comensales en el centro de la mesa.
Todo ello por persona. Avisaban que si querias repetir de algo, se podía.
Faltaba el entrante y el postre, más el aperitivo (cerveza y patatas chips) que te hacias en la esplanada antes de entrar mientras se vaciaba la mesa jugueteando con dos San Bernardos de casi 80 kilos cada uno..
No pudimos y eso que entramos a las 15,45 horas a comer.