Fuimos el lunes 26/09, festivo en Barcelona, a mediodía y nos sorprendió que nos dijesen que nos daban la última mesa disponible.
Al llegar, como hacía buen día, preguntamos si era posible comer en la terraza. Nos respondieron que no, a pesar de que solo había tres mesas ocupadas, según comentó la camarera con una señora mayor que parecía la encargada.
Restaurante muy clásico. Ambiente familiar. Servicio deplorable, lento y despistado. Mantelería de tela. Menaje correcto. Carta muy clásica y sencilla. Raciones correctas. Carta de vinos corta a precios contenidos. Copas deficientes. No tenían el primer vino que pedimos (un Ribera de Duero) y nos trajeron dos Riojas como alternativa. Pedí un segundo vino y llegó con la temperatura un pelín alta para mi gusto y con el primer plato en la mesa hacía rato, y casi frío cuando lo probé. Servicio consistente en apertura, prueba y... se fue la camarera, dejándonos la botella en la mesa. Pedimos una cubitera y nos trajeron esto:
Solucionado el error, nos trajeron una cubitera para el vino, para meter la botella dentro...
Disponen de varios menús y carta. Elegimos el menú de 22 €, sin bebidas, ya que el resto de la oferta tampoco ofrecía nada que nos llamase la atención. Nos pareció curioso que, habiendo estado el sábado en el mercado de Vic, y habiendo visto que había mucha oferta de setas, éstas apenas apareciesen en la oferta del restaurante. Lo comentamos, y no obtuvimos ninguna respuesta.
Empezamos con unos trozos de embutido como aperitivo. Muy buenos.
De primero pedimos:
- Ensalada de tomate con cebolla de Figueras y atún - Según mi esposa, buena.
- Revuelto de huevos con butifarra negra y rebozuelos - Solo sabía a butifarra. Además, estaba soso. Desconozco el motivo de incluir los picos en el plato.
De segundo, pedimos:
- Codillo de cordero a la brasa - A mi esposa le gustó bastante.
- Carrillera de cerdo guisada con setas - Muy insípida. No se salvaba ni el liquidillo que debía ser una salsa.
De postre:
- Surtido de frutas con sorbete de limón y licor de menta - Especie de macedonia mal cortada con un pegote de sorbete, triste y sin gracia.
- Crema catalana - Sin quemar a petición mía. Normalita sin más.
Para beber, una botella de agua de 1 l. (2,85 €), un par de refrescos (2,15 €/ud.) y una botella de Les Terrasses 2019 (37,50 €) servida tarde y mal.
Presentaciones de primer programa de Masterchef. Quiero pensar que equivoqué los platos, porque me parece que lo que funciona es la brasa y los embutidos. Los platos que requieren "cocinarse" no me han convencido, así como tampoco los postres.
Si vuelvo, pediré ensalada, embutidos o carne a la brasa... Y llevaré una foto de una cubitera :-D