Restaurante Les terrasses de la torre en Gata de Gorgos

Restaurante Les terrasses de la torre

Datos de Les terrasses de la torre
Precio Medio:
34 €
Valoración Media:
7.1 10
Servicio del vino:
6.3 10
Comida:
7.5 10
Entorno:
6.7 10
Calidad-precio:
7.9 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Alicante
Localidad: Gata de Gorgos
Dirección: Ctra. Lliber – Gata, Km. 5.
Código postal: 03740
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 25,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


6 Opiniones de Les terrasses de la torre

Como otros sabados , excursion al mercadito de jalon y a comprar vinos y mistelas de sus bodegas. Y a la vuelta para javea , parada en las terraces, como siempre lleno, pero nos atendieron rapido. De entrantes suelen poner 6 o 7 platitos pequeños esta vez fueon albondigas en salsa bien , cangrejos en salsa parecia de paella, costillitas con patatas 2 trocitos pequeños, y la ensalada que la presentan en varios platos , una con lo verde otra con tomates y cebolleta y otra con encurtidos y aceitunas, luego nos pedimos una racion de arroz al horno ,U na de pollo y conejo con tomate y coca de anchoas con piñones. Nos lo comimos todo . Los entrantes no dicen nada, pero vale la pena por el arroz y la variedad de cocas que tienen , los precios son ajustados ,.de beber vino y gaseosa y de postre boniato estaba duro e insipido otras veces hemos acertado con los postres Rcp buena

En una palabra: AUTÉNTICO. El entorno, la carretera, el paisaje, el propio lugar, las personas y todo, todo, todo.
Son gente de interior que aún valora y pone en valor la tierra. Hay que entender esto para disfrutar plenamente la experiencia.
Si hay que esperar, como si alguien está agobiado y no tiene su mejor día... esto no es una franquicia de autómatas con precocinados.
He leído que si son antipáticos y tal. Sólo hay que respetar, un poco de empatía y dejarte llevar. Bueno, con nosotros sólo les faltó sentarse a la mesa.

La primera vez que vas echas en falta una carta para tener al menos una orientación de precios. Pero realmente la comida es estupenda, con una inmejorable relación calidad-precio. Aquí no se engaña a nadie, la comida es la que es, no van a salirse de ahí ni por un huevo frito, pero es que ni falta que hace. Cocas, arroces varios (al horno, con costra...), conejo, pollo, ensalada sublime, postres de la tierra buenísimos y poco más. Todo servido de manera tradicional: que nadie espere grandes vajillas ni platos de plástico, es como en casa.

La cuenta sube en realidad con la bebida. No porque se aprovechen, sino porque es exquisita y lo vale.
La bodega es estupenda, y aquí es donde más necesitarías la carta, en lugar de eso Salvador trae a tu mesa 10 ó 15 botellas del tipo que estás pidiendo y te asesora con acierto. ¡Ah! Y servido en copas adecuadas, inesperado en aquel lugar.
Lo mismo ocurre con el inefable Gin Tonic, sólo que aquí las gin pueden llegar a la centena,.... y las tónicas, no tanto, pero 20 sí que traen para buscar el maridaje perfecto. Y el colmo son las copas, éstas sí que te sorprenden y ya no digamos la preparación y servicio del Gin Tonic.

Hay que ir al menos una vez en la vida, pero entonces seguro que repites.

  • Gin Tonic

  • selección de tónicas

  • preparando el Gin Tonic

Comida excelente. Calidad. Buena bodega. Pero muy mal servicio, parece que debes dar las gracias por haber tenido mesa, aunque hayas hecho antes reserva por teléfono. He ido muchas noches de verano, inolvidable, pero su prepotencia me han quitado las ganas de volver. Una lástima, porque me encantaba y lo había recomendado mucho.

Esas son las especialidades, aunque todo lo demás no desmerece. La experiencia de anoche: almendras fritas y tres pequeñas tapas: pilotes de putxero, sang amb ceba i fetge guisat. La ensalada de productos de la huerta: mezclum de hierbas (de sabores intensos), tomates sublimes, cebolla, rábanos, pepino y salmuerras (cardos, aceitunas...). Y tres cocas para tres personas: de torrat (escalibada), piñones y anchoas, y guisantes y sobrasada. Genial.

No pedimos postres, que están muy buenos, pero estábamos llenos. Tomamos café (de cafetera de la abuela, je, je) que se sirven con ·petit fours" autóctonos: buñuelos, herbero y mistela.

Los vinos. Preguntamos por vinos de Cataluña y Salvador nos saca a la mesa más de una decena de priorats y montsants. Avisa: estos son de gama alta. Yo sé que este es de los pocos restaurantes donde los podré tomar a buen preció. Tomamos un Ferrer Bobet Selecció Especial y un Gratallops ambos espectaculares. Se deja tapón y botella sobre la mesa y ahí acaba el servicio. Las copas son aptas para degustarlos, pero nada espectaculares.

No así las que se usan para GT, de todos los tamaños y formas. De nuevo más de 20 ginebras a la mesa y unas 10 o 12 tónicas diferentes. No recuerdo exactamente los 3 diferentes que nos pedimos, pero espectaculares en sabores y presentaciones (copas, hielos diferentes, ralladuras, hierbas frescas...).

La RCP es de escándalo porqué la comida nos hubiese resultado por 14 €. Lo que "disparó" el precio fue, lógicamente, el vino y los GT, pero si no lo tomamos aquí, ¿dónde va a ser?

Como dije en el primer comentario, sitio peculiar peculiar al que se debe rendir visita al menos una vez en la vida.

En la carretera que une Gata de Gorgos y Jalón, se encuentra este restaurante, un buen lugar si vas a pasar el día a la zona, parar en la cooperativa de Jalón y comprar alguno de sus deliciosos vinos y moscatel, comprar embutido y sobrasada en alguna de sus carnicerias y unas cocas en las pastelerias.
Este restaurante es informal y carece de carta, el camarero te canta los platos.
Te ofrecen entradas variadas que son productos típicos de la zona cocinados como pulpo,sepia, bull(un cocido de atun), pelota de puchero, todo muy bueno.
Luego ensalada y las cocas, para mi lo mejor, son tan grandes como una pizza y tienen de cebolla, embutido, pisto, anchoas, etc, se nota que están hechas en el horno, Buenísimas.
Luego arroces, el más típico y que comimos es arroz al horno, lo hacen con lo típico y además pollo y conejo, muy rico. Aparte de este, arroz en costra, de verduras....
Los postres muy ricos, tarta de queso, tarta de chocolate... todo casero.
Con el postre nos sacaron una botella de licor de hierbas casero, muy bueno también.
El vino,tampoco tienen carta, pero el camarero nos dijo que tenían más de 500 referencias, pedimos blanco y vino el dueño, nos dejó 3 en la mesa para que decidieramos, Un priorat, un vino de Muro Albir y un gallego Tricó, que fué nuestra elección, muy bueno.
En resumen, original y recomendable teniendo en cuenta que es informal.
Pagamos 46 € por 2 pax incluyendo el vino que fueron 15, buena rcp

Si quieres degustar la comida más típica de la Marina, quizás este sea el mejor lugar: picaetes (sang amb ceba, bull, pilotes de putxero...), coques, arròs al forn, arròs caldòs, conill amb tomaca, pollastre a l’ajilllo, tartas artesanales buenísimas, carabassa al forn...

A pesar de eso, hay que saber a lo que se va: mantel y servilletas de papel, el local suele estar lleno los fines de semana (local ruidoso, servicio que a veces es lento)... Aun así soy consciente que muchos clientes habituales se desplazan desde Valencia para degustar la comida.

El servicio del vino merece capítulo a parte: no hay carta, pero el propietario (creo que se llama Jaume) entiende y tiene muchos de los buenos vinos de España en su bodega y a precios realmente más que razonables. En mi última visita (una de tantas) tomamos Dominio de Atauta por 26€ y Mauro por 27. Un chollo en un restaurante! Copas aceptables, aunque no sirven el vino.

En definitiva: no me atrevo a aconsejarlo por la peculiaridad del lugar pero a mi me encanta ir y las carencias se suplen con dos buenas "coques" y con unos precios realmente interesantes.

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