Restaurante Cal Carlets en Porrera

Restaurante Cal Carlets

Datos de Cal Carlets
Precio Medio:
29 €
Valoración Media:
7.3 10
Servicio del vino:
6.3 10
Comida:
7.8 10
Entorno:
7.1 10
Calidad-precio:
8.1 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Tarragona
Localidad: Porrera
Dirección: Calle Secares 5
Código postal: 43739
Tipo de cocina: De mercado, Tradicional, Catalana
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 16,50 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Miércoles noche

Teléfono


12 Opiniones de Cal Carlets

Otra visita a la zona y esta vezdespues de estar en Falset nos fuimos a comer a Porrera.

Comedor lleno y algo bullicioso, comida casera.

Pedimos entrantes para compartir, ensaladas, caracoles ( muy raros, entre dulces y amargos, no preguntamos pero seguro que en la receta le ponen miel),Timbal de queso en los entrantes.

De segundo yo pedi un bacalao con crema de avellanas, me gusto mucho, tambien probe el rabo de toro al vino tinto y tambien estaba en su punto.

Para beber un blanco que nos recomendaron que no me gusto y no le puse atencion al nombre y el tinto Pisarres 2012, con una muy buena relacion calidad precio. Las copas dejan algo que desear teniendo en cuenta donde nos encontramos y la carta se queda en Priorat.
Los postres variados y caseros, pedi unos bombones con mermelada de naranja que me gustaron.

En nuestro tercer y último día en la Comarca del Priorat, comimos de nuevo en Porrera. En el restaurante nos encontramos a José Luis Pérez junto a su sobrino Marc Pérez y, claro, uno piensa, si los lugareños comen aquí, será por algo… ¿no?

Este restaurante está ubicado en una empinada y estrecha calle, dentro del casco urbano. Empinadas también son sus escaleras al piso primero, donde nos acomodaron para disfrutar de la comida. Se trata de una casa de pueblo rústica, con las vigas de madera al descubierto y decorada al propio estilo local, funcional y correcto.

La vajilla, mobiliario y cubertería funcionales. Quizá la cristalería debía ser mejorada, acorde al interés vinícola de gran parte de los clientes foráneos que les visitan.

La cocina que ofrecen es tradicional y casera. Buena materia prima, donde predominan las carnes y el bacalao, además de otros pescados. Las raciones abundantes, incluso como para compartir alguno de los platos si optas por probar un primero, segundo y postre como fue nuestro caso.

Buen precio en la carta de vinos, incluso a menor coste que en bodega en alguna referencia. Básicamente ofrecen los vinos de las denominaciones de origen Priorat y Montsant.

Comimos un entrante de ensalada de setas, como principal la espalda de cordero al tomillo (muy bueno) y de postre un soufflé de chocolate. Tomamos cerveza acompañando a las papas y aceitunas de cortesía que nos sirvieron, para seguir con dos botellas de Embruix de Vall Llac (19 € cada una).

Pues sí, los lugareños tenían razón, se come bien en Cal Carlets.

Comentario ilustrado con fotos en: http://www.vinowine.es/restaurantes/cal-carlets-de-porrera-cocina-tradicional.html

Situado en el segundo piso de una casa del centro del pueblo, sin posibilidades de acceso (al menos a la vista) a personas con movilidad reducida, mobiliario de estilo rústico y funcional.

Cocina tradicional casera basada en los buenos productos con que se elabora, bien resuelta y de raciones generosas. La oferta es bastante amplia y variada. La carta está organizada en entrantes, carnes, pescados (básicamente distintas variantes de elaboraciones con bacalao) y postres. La vajilla y cubertería funcionales.

La carta de vinos se centra básicamente en los de la zona (Priorat y Montsant) organizada por D.O.’s y tipos. El precio del vino es muy bueno, en ocasiones más barato que en bodega, en cambio las copas son bastante mejorables, más aún teniendo en cuenta, dónde estamos y los vinos que se pueden desfrutar en este restaurante.

Nuestra experiencia fue para comer el mediodía de la festividad de San José. Tras unas papas y aceitunas de cortesia, cada uno eligíó un primero, un segundo y un postre, que en mi caso fueron: ensalada de setas, compartí con mi mujer una magnífica espalda de cordero al tomillo y de postre un soufle de chocolate. Para beber: empezamos con cerveza y en cuanto al vino: dos botellas de Embruix a 19 euros cada una. Al final la cuenta ascendió a casi 30 euros por persona.

Recomendable opción en Porrera.

Después de una mañana perfecta visitando la Tena y catando los vinos de Clos Dominic con Paco Castillo y su hija Ingrid completamos el día comiendo en este pequeño pero acogedor restaurante.

No teníamos mucha hambre después de la degustación de embutidos, quesos y cocas caseras con las que nos agasajaron en la bodega así que nos decidimos por compartir unos pocos platos al centro de la mesa.

Ambiente y servicio muy agradable y simpàtico. Para empezar nos obsequiaron con unas aceitunas caseras muy ricas.

Pedimos una ensalada con foie, frutos secos y jamón de pato que estaba buenísima.
Unos caracoles dulces y picantes que nos sorprendieron y encantaron.
Tortellinis con salsa de setas muy sabrosos.
Rabo de toro al vino del priorat.

Para beber una botella d´Embruix de Vall Llach 2005 muy bien de precio.Creo recordar que más barato que el precio en tienda.

De postre una crema catalana y un soufflé de chocolate para compartir entre cuatro.

La visita se realizó hace algunos meses,así que seguro que me he dejado algún detalle.

Una visita muy recomendable si vas a passar el dia por Porrera.

Pues eso.
Después de una buena Fira del Ví del Priorat, nos dejamos caer denuevo por la comarca y por este restaurante de Porrera, mi señora y yo.
La semana de la Fira también estuve disfrutando de este local con veremeros y dado que me gustó, repetí; esta vez sólo dos.
Como subo demasiado tarde esta visita, haré recordatorio de lo más importante y de mi "cuaderno de campo".
Tras un pequeño pica-pica de cortesía (olivas rellenas y patatas chips), pedimos de entrantes unas tostas de espárragos verdes con queso de cabra gratinado (ricos) y unos caracoles con salsa (igual de ricos).
Los platos principales fueron un bacalao gratinado con all-i-oli sobre un lecho de crema de piquillo (muy rico), para mi señora y para mí un entrecott de caballo (no de potro; por alguna razón lo remarcaba bastante el dueño del local), tán bueno o más que el plato de mi mujer.
Buenas raciones y bien elaboradas. De beber, una botella de agua y de vino, un excelente Clos Dominic Vinyes Baixes 2007, en un excelente extado de forma y a un precio en carta, muy pero que muy bueno (19€). Cabe decir que la carta (Prioratina al 99%), presume de unos precios diría que ajustadísimos y que merece la atención pues uno se puede "lanzar" a pedir un vino de nombre sin miedo a llorar después con la cuenta.
El pan, bien y las copas, sencillitas pero cumpliendo su labor.
Merece la pena visitar Porrera y creo que éste es el restaurante con la RCP más interesante de los que cohabitan en el pueblo.
Volveré.

Reservamos para 6 adultos y 2 niños y allí nos presentamos a comer sobre las 3 de la tarde, restaurante lleno(puente de la inmaculada).
Para comer pedimos unos excelentes timbales de encalivada (los habíamos probado la noche de antes) y unos pulpitos al vino tinto.
Como segundos, bacalao con tomate seco (excelente), bacalao con salsa de avellanas (excelente), rabo de toro, entrecot de caballo, jabalí y carrilleras. Todo muy rico, raciones generosas y guarnición de patatas fritas de las de verdad.
Para beber 2 botellas de Cims de Porrera (uno 100% cariñena y otro 100% garnacha) excelentes (especialmente el cariñena) y a un precio muy ajustado.
Postres variados y macarrones para los peques.
Muy buen servicio y atención por parte de todo el personal.
Recomendable

2ª visita a este restaurante con casi un año de diferencia, con muy buen recuerdo anterior.
Para comenzar pusieron unas olivas maceradas y unas patatas chips, para el centro de mesa pedimos una gustosa ensalada con frutos secos y queso de cabra, de platos Mitjana de ternera (entrecotte) ración muy generosa y una botifarra (Longaniza a la brasa) con patatas fritas caseras y mongetes. El pan buenisimoooooo.
Para beber agua grande y una botella de cava Heretat Mas Tinell Gran Cuvée Brut Real ofrecida por enseñar la tarjeta de Verema.
Para finalizar cafés muy buenos. Volveremos a repetir seguro.

El restaurante es pequeñito, y con un encantador estilo de"pueblo" de toda la vida. Sin adornos, ni lujos.
Los niños suelen encontrar la panacea en este restaurante. Si pides un plato de macarrones a la boloñesa para un niño, Pili te trae un plato de esos antiguos, grande, con 300 gramos de macarrones y carne picada, alucinante. Y los macarrones están impresionantes.Como los que hacían antes las abuelas, ni más ni menos. Ese gusto de macarrones caseros de toda la vida, al punto.

Pero los papás aún disfrutan más, porque Pili sabe tb encandilar a los papás con platos mucho más novedosos y con unas suculentas carnes, muy bien escogidas en pieza. Y sobretodo sus fricandós, rabos de toro al vi del Piorat, los impresionantes magrets de pato, en fin, lujuría.

Y los abuelos sus caracoles, sus pulpitos al vi de Priorat etc

En fin, lo dicho, un restaurante muy familiar, de hecho suele estar lleno de familias con niños, y grupos de gente joven. Es un restaurante que aglutina la comida de grupos o reuniones profesionales en la zona, así que es mejor reservar.

Comida de domingo a medio día, menos mal que hize la reserva por la mañana, ninguna mesa libre, para comenzar trajerón unas olivas rellenas de anchoas aliñadas con especias y aceite de oliva, bol de trozos de fuet y chorizo picante, una amplia ensalada verde con frutos secos y queso de cabra caliente, de platos bacalao a la crema de almendras muy rico, mitjana de ternera más bien era un gran chuletón con unas sabrosisimas patatas fritas caseras con un all i oli fabuloso, pan tostado regado con buen aceite de la zona, para beber iba con la idea fija pedimos un Clos Dominc V.B pero no le quedaban, opte por el pequeño del celler de Ardévol Coma d'en Romeu, de postres profiteroles con chocolate caliente y para finalizar dos carajillos de Baileys, y dos chupitazos de orujo blanco. Precio de los vinos muy correctos a precio de tienda o vinateria, el Clos Petó 2 euros más barato que el que habia comprado horas antes en una vinateria de la comarca.
Precio de 2 personas con vino: 74 €.

La oferta gastronómica sigue siendo de calidad, sencilla pero bien elaborada y de raciones abundantes: compartimos unos entrantes a base de caracoles, carpaccio de bacallà y ensalada de bolets. Los 3 platos muy bien resueltos, presentados y sabrosos.
De segundo me comí unas costillicas de cordero que estaban para chuparse los dedos, con sus patatas fritas "de verdad" (=no congeladas) su pimiento y su berenjena. El resto de comensales el ya famoso rabo de buey al vino del Priorato y bacalao a la salsa de almendras. Platos contundentes.
Los postres siguen en su línea de sencillez: crema catalana, músico, mouse de coco, ...
Me llamó la atención que varios platos de la carta estaban agotados, quizás el motivo es que era el 3er día del puente de la Diada y han tenido muchos comensales.
Valdría la pena mejorar un poco el pan y cuidar la carta de vinos y las copas, ya que el fuerte del lugar es el vino y creo que es un aspecto que han dejado un poco de lado. La carta es exclusiva de Prioratos, sin que conste la añada y las copas, si no solicitas otras, son demasiado corrientes para la gran calidad de los vinos que bebimos (Clos Dominic).
El personal es amable y competente.
Los acompañantes fueron los mismos de la vista anterior: doctortjk y señora, Paco y Domi, es decir, inmejorables.

  • Rabo de buey al vino del Priorat. Contundente.

  • Carpaccio de bacallà con olivada, muy rico.

  • Para empezar caracoles, bien picantes por cierto.

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