Restaurante La Pitanza de Pedralba en Pedralba

Restaurante La Pitanza de Pedralba

Datos de La Pitanza de Pedralba
Precio Medio:
24 €
Valoración Media:
6.3 10
Servicio del vino:
4.7 10
Comida:
7.4 10
Entorno:
5.3 10
Calidad-precio:
7.8 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Pedralba
Dirección: C/Colon 18
Código postal: 46164
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 9,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Martes

Teléfono


8 Opiniones de La Pitanza de Pedralba

Cuando organizas una excursión en función del restaurante en lugar de por la zona, es que estás enfermo, atrapado sin posibilidad de escape por este especial mundo de la gastronomía.

Conocí a Silvia por un pifostio que montaron tres cocineros cocinando a seis manos. Luego viene esa parte en la que te comprometes moralmente a visitar al que falta en tu particular lista.

Tras un paseo fluvial por la orilla del Turia en Bugarra, cumplimos con la reserva. Un restaurante en la arteria principal de Pedralva que cuida ciertos detalles movidos por una pareja viajera. No sin cierto marketing, como su exhibición de corchos de vinos en los sitios más insospechados que generan una mayor expectación en este sentido que la mostrada finalmente.

Carta corta con dificultades en los blancos y sobre todo en los espumosos. Cosa nada extraña por lo que se aprecia lamentablemente en la mayoría de restaurantes de nuestra Comunidad. Vale, es más tierra de tintos, pero si encima nosotros también lo somos, pues es lógico que apuesten más por ellos. Optamos, no obstante, y debido al puto calor que todavía acompaña, por un Cava Dominio de la Vega Authentique 2013, el cual, con ese punto extra de la Xarel.lo sobre la Macabeo, acompañó estupendamente. El agua tampoco podía faltar, claro, y lo fuimos alternando con una botella grande de Cabreiroá, amén de algún refresco para el chaval.

Se nos ofreció menú directamente. A día de hoy, por lo hablado encima con ella, creo que es lo que manejan, aunque puede que no lo entendiera 100%. Un menú a 22 €, bebida aparte que, tras el fallo del principal, quedó con una sensación agridulce que lo priva de una mejor valoración.

- Ensaladilla rusa (aperitivo bienvenida). Correcta, con el toque de variantes, le sobraban los guisantes.

- Ensalada de jamón, queso y berenjena. Crujiente jamón, con los cherry escaldados y pelados y una salsa de berenjena en mezcla con el queso de cabra. Bien, me gustó además que llevara piñones tostados. ¡Me pirran!

- Buñuelo de bacalao y ajoaceite de algas. Estupendo buñuelo, grande y esponjoso, con ojos en la masa.

- Croquetas de setas. Un extra no pedido. Meloso relleno.

- Carpaccio de lomo macerado con ajo negro. Bueno y fácil. De hecho ya he hecho copia parecida en casa. Se trata de un lomo de cerdo a baja temperatura, laminado y con almendra tostada y ajo negro.

Los entrantes quedaron justitos para tres. Habría que medir esto.

En cuanto a los principales, el nano se pidió unas chuletas de cordero, plato rescatado según nos explicó a demanda del público, pero que bajo mi punto de vista desluce un tanto. Nosotros compartimos un arroz de rape, judía ecológica y gambas. Una pena, porque pese a los ingredientes, con una gamba por ejemplo perfecta de cocción, la verdura y el caldo de la misma se apoderaron de todo. Error reconocido haber utilizado un caldo de verdura en lugar de uno de pescado tal y como toca, y encima de tanta calidad.

Llegan los postres:

- Fruta asada y helado de dulce de leche, un postre rico del que no esperaba tal dulzor. Y La abuela Flory, una mousse de caramelo que recibe el nombre de la homenajeada, que disfrutó el enano.

A modo de acompañamiento con el café, sacaron otro extra; unas curiosas gominolas de piña.

Antes de pasear un poquito esta vez por el pueblo, una interesante charla con la experimentada Silvia. Una cocinera de raza que, por lo visto en otro ámbito, suelta la melena con gracia. Aquí, en su plaza, tiene que lidiar de otra manera. La llamaré con más margen.

Añado este comentario sobre todo para rectificar el anterior. Esta vez comimos tres en familia y allí donde fallaba la terraza en verano en otoño acertaba el interior del restaurante. Buena calidad de comida, buen servicio y buena relación calidad precio. Probamos el arroz con foie como plato principal, y el nivel era grande. Muy recomendable en la contornada.

Restaurante que no conocia,paramos a comer de camino,entramos y nos preguntaron;de menu?.Depende lo que le contestes te colocan en la entrada,con mesas sin mantel servilletas de papel etc,dentro hay un pequeño salon donde te colocan si comes a la carta,(no sabiamos).
tomamos el menu tres platitos de picar y un arrozdel señoret,postre y bebida,todo estaba bastante bueno,la sorpresa fue a la hora de pagar,18€ las dos personas,volvere para probar la carta.

No puedo añadir mucho más a las descripciones que se han dado de este restaurante anteriormente, pero puedo añadir mi opinión para promediar, que siempre es bueno tener varias referencias. La calidad del producto y el trabajo en la cocina es bueno, sencillo pero de cierto nivel. El servicio de los vinos es muy flojo, vasos chatos para servirlo y sin ningún respeto por el producto. El local dispone de terraza interior, separada con unas cañas de la carretera, no es gran cosa, pero en verano se agradece, sobre todo por la noche, para poder rematar la velada con tabaco y una copa. El servicio es flojo, poco profesional y falto de experiencia, o al menos eso demuestran. Quiero remarcar un detalle que me hizo especial daño: primero solicitamos unas cervezas para refrescarnos, que en esas fechas hace calor, y luego pedimos unos entrantes ligeros para empezar, que quisimos acompañar con un vino blanco, y luego unos más contundentes y grasos para terminar, que solicitamos acompañar con un tinto de la zona, todo ello lo advertimos en la comanda: hábilmente sacaron las cervezas tarde, cuando el plato estaba en la mesa, y con gran sorpresa eran unas croquetas de morcilla (que nosotros habíamos pedido para el final); rápidamente nos trajeron el blanco, muy ligero, que como todos saben es muy amigo de la morcilla y la grasa; después vinieron los platos de mejillones y entrantes ligeros, y ya no sabían a nada, todo sabía a morcilla, hasta el vino. El tono de la cena fue ese, los tiempos también mal coordinados, hasta llegar al gintonic, que como vi que los preparaban bien me apeteció: creo que fue Citadelle, y la camarera se molestó cuando le dije que lo quería con hielo y tónica, sin más, que la Citadelle ya lleva lo suyo de aromas y fiestas. Esta vez fue preparado sin ganas. En fin, muy incómodo. Se me alivió el ánimo cuando la cuenta no superó 25 EUR por persona, aunque el precio no justifica los defectos del servicio y la atención.

Restaurante excelente, materias primas de calidad con un tratamiento muy correcto del producto.
En efecto arroces melosos con el grano en su punto ideal de coccion y muy sabrosos.Hemos probado el de rape con verduritas y el de queso manchego con ajetes tiernos y chipirones.
Los entrantes muy bien cocinados y sabrosos. Hemos empezado con pulpo y ensalada de manitas.
Los postres originales y muy buenos. El helado de vainilla con sabor a vainilla total, supongo que sera casero, tarta de calabaza con coco buenísima y uno de setas muy peculiar y bueno.
El sitio es correcto, no mas. Le falta luz natural.
La atencion muy buena de todos los camareros y camarera.
rcp muy buena

Coincidiendo que ibamos a los carnavales paramos a comer en pedralba era la segunda vez y no nos volvio a defraudar eramos 4, pedimos un arroz meloso de bacalao y acelgas,estupendo , 3 entrditas para compartir ,coca crujiente ,saquitos de morcilla ,cebiche de sardina, entrecotte de buey., cochinillo .postres estupendos .la carta de vinos algo escasa ,tomamos les alcuses.pero lo mejor el precio 120 euros,los 4.volveremos

Es de lo mejor de la comarca, no son santo de mi devocion los arroces pero los cocinados en este local es de lo mejor (gran variedad), no destacan en numero los platos de pescados y, sobretodo, las carnes, todo ello debido a su vocacion por los arroces.
los entrantes muy completos en presentacion y perfectos en su sabor.
carta de vinos correcta, deberian de ampliar la disponibilidad de valencianos.
local acogedor, buena atencion por parte de la gerencia y la chica que coordina la sala.
suelo acudir bastante por su cercania a mi domicilio.
postres originales en elaboracion, combinando los tradicionales con "moderneces" muy acertadas.
lo mejor la RCP

Este restaurante es enfrente de la cooperativa en Pedralba. Despues de recibir una recepcion muy amistosa del duenos la camerera explico los diversos platos. La carta es estacional con platos especiales que dependen de disponibilidad en el mercado. No hay aditivos o colorantes y indican los platos con harina como referencia para las personas celiacas. La cocinera es Sylvie Melendez que ha ganado premios por sus arroces melosos.
En su bodega tienen buenas referencias que incluye Palacio de Bornos Verdejo Rueda (8.60)y Mestizaje (15.75). Copitas de vino de postre son sobre 2 Euros y incluyen un Bobal y Moscatel de Mendoza.
El restaurante es moderno y adorno simplemente con ambience perfecto.
Tomimos Foie Casera y un selecion de revueltos seguido por cordero al horno con salsa de manzanas y espicias o rape con tapa de pistacho y aguacate. Los postres de elaboracion casera eran magnifico. La cuenta por quatro personas con dos botellas de vino y vinos de postre era 150 Euros. Total era una experienca excelente y nuestra mejor comida en Espana y una para repetir.

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