Restaurante Asia Gallery (Hotel Westin Palace) en Madrid

Restaurante Asia Gallery (Hotel Westin Palace)

Datos de Asia Gallery (Hotel Westin Palace)
Precio Medio:
55 €
Valoración Media:
5.5 10
Servicio del vino:
4.6 10
Comida:
6.1 10
Entorno:
6.7 10
Calidad-precio:
6.0 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Madrid
Localidad: Madrid
Zona: Retiro
Dirección: Plaza Las Cortes 7
Código postal: 28014
Tipo de cocina: Asiática, China
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 45,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


7 Opiniones de Asia Gallery (Hotel Westin Palace)

Para el que no lo conozca, el visitado hoy, Asia Gallery, ubicado dentro del Hotel Palace, es uno de los dos restaurantes chinos, de hotel, de más fama en Madrid, por su cocina y por su servicio. Efectivamente se nota perfectamente.

La primera sorpresa del día se centra en el llenazo de los tres salones o propuestas que tiene el Hotel Palace, tanto el Green como la Rotonda como el Gallery, estaban abarrotados de publico. ¿Quien dijo que estamos en crisis? o mejor aun ¿Quien esta en crisis?

La carta de vinos, ha cambiado, ya no es la misma de no hace demasiado tiempo, sigue teniendo muchas referencias, pero han cambiado sus precios, naturalmente al alza. Dificil encontrar una referencia por debajo de los 25€

La sala sigue en perfecto orden, muy buena atencion al cliente, muy buen ritmo de cocina, sigue siendo uno de sus puntos fuertes. Aunque hoy, por la masificación, se les veía revolucionados, no querían que se perdiera el ritmo de salida de platos y eso implicaba carreras.

Se comienza con su famoso edamame, rico, rico, adictivo, si hubieran sacado mas, mas hubieramos comido. No hemos dejado ni uno.

Rollitos vietnamitas. Ejemplares hermosos, con buen producto, muy por encima de la media que se sirve en otros locales.

Langostinos en salsa de judías negras. Como es típico de este lugar, ración generosa, cuatro langostinos, perfectamente limpios, por cabeza. Salsa muy sabrosa, ligeramente picantita.

Solomillo de buey a la pimienta de Szechuan. Carne muy tierna y sabrosa. Excelente plato.

Noodles salteados a estilo cantones. Muy sabroso, generosa presencia de langostinos y vieiras. Buen plato.

Tapioca con leche de coco y helado de mango. Postre refrescante que cumple su mision perfectamente. Rico.

Un Fillaboa, DO Albariño, cafes con hielo y las famosas nueces caramelizadas con sesamo, otro producto adictivo cuyo cuenco quedo completamente vacio, ponen fin a esta visita.

Niveles de precio, altos, en consonancia con el lugar donde esta ubicado, pero se puede matizar utilizando kviar o tenedor, en ambos casos la factura se reduce en un 30%, y en este lugar, la rebaja se aprecia y mucho.

  • Nueces caramelzadas con sesamo.

  • Tapioca con leche de coco y helado de mango

  • Noodles a estilo cantones

  • Solomillo de buey a la pimienta de Szechuan

  • Langostinos con salsa de judias negras

Decididos a disfrutar sea como sea del verano en los Madriles, optamos 3 de la familia por reservar en este pequeño restaurante a través de una web de descuentos y darnos un buen homenaje al 40% en "el chino del Palace"... empezamos:

Ambiente y localización:
El restaurante se encuentra en el interior del Hotel Palace, con acceso directo atravesando la recepción y el salón de dicho alojamiento. Señorío y exquisitez, lo que viene siendo un entorno antañón y estiradete (con pianista de frac incluido).
Respecto al restaurante propiamente dicho, caben destacar dos aspectos: su deliciosa ambientación y decoración (muebles de anticuario chino, una gran pagoda luminosa presidiendo la estancia...) y la intimidad de la sala, con unas 15 mesas distribuidas en un único (y reducido) espacio tenuemente iluminado y perfectamente insonorizado. Un precioso restaurante, la verdad.
Mantelería, vajilla y copas de excelente nivel, como entiendo corresponde a un restaurante ubicado en un hotel de 5 estrellas.

Vino: tomamos una botella y un par de copas de Riesling (Stallmann Hiestand riesling spatlese la botella -23,50 euros- y DR Loosen trocken las copas -4 euros c/u-). Perfectas ambas opciones (mejor el Stallmann Hiestand), servidas con esmero y perfecta temperatura. Amplia carta y no demasiado hinchada de precio, lo que es de agradecer en este entorno.

Comida: lo pedimos todo al centro para compartir, diferenciando entrantes y principales y solicitando dos servicios para los distintos bloques de platos; finalmente sirvieron a su bola (mezclando entrantes y principales), pero bien. Empezamos:

Aperitivo: edamame y salsas de acompañamiento. Las consabidas vainas de soja, fritas y acompañadas de 3 salsas (chile picante, agridulce y mango). Bien pero ya muy visto en este tipo de locales. Un 5.

Entrantes:
- Rollitos Nems con lechuga y menta: 3 rollitos (1 por barba) de estos rollitos fritos de verduras que se sirven envueltos en lechuga crujiente y se aderezan con salsa picante de limón. Agradable y ligero comienzo. Muy ricos. Un 7.
- Gyozas de pato y Foie Gras: 6 Gyozas cocinadas al vapor y pasadas brevemente por la plancha rellenas de una suave farsa compuesta por los ingredientes que enuncian el plato. Pronunciado sabor a foie y melosidad, gustaron mucho. Un 7.
- Langostinos en salsa cremosa y picante: una generosa ración de ricos (y hermosos) langostinos salteados que se aderezan con la salsa mencionado y se sirven en fuente con lechuga fresca troceada. Delicioso plato en el que destaca especialmente el sabor de la indefinida salsa picante, tan cremosa que podría estar hecha a base de nata o incluso queso fundido, con un marcado aunque agradable picor y un dulzor final que invitaba a repetir y a repetir. Excelentes. Un 9.
- Soft Shell Crab con sal y pimienta: una crujiente tempura de este cangrejo de cáscara blanda servido con una anecdótica guarnición de verduritas en brunoise salteadas. Lo acompañamos con las salsas del aperitivo con mayor o menor fortuna... riquísimo aunque escasa la ración (1 bocado y medio por cabeza, sin exagerar). Un 8,5.

Principales:
- Medio pato lacado a la pekinesa: espectacular servicio el de esta preparación tradicional china. En mesa aparte, el Maitre lonchea con maestría el crujiente pato mientras 2 camareros van confeccionando los crepes (con pepino, puerro y salsa hoisin) que son, a la postre, lo que llegará al plato del comensal. 9 rollitos en total que no destacan por nada salvo por un notable exceso de la salsa mencionada, cuya potencia y dulzor anulan por completo los mátices sápidos y aromáticos del ave. El plato más caro de la noche (45 euros) y el más flojo por acuerdo general: en este caso, se puede decir que acabamos "pagando el pato"... un 5.
- Bacalao Negro al horno marinado en miso: 2 finos escalopes de este recio pescado servidos con una ensalada de brotes y un aderezo de cacahuetes molidos. Perfecto punto del pescado (tersura, gelatinosidad) y del marinado de miso, con elegantes matices dulces y ahumados que conforman una conjunción magistral de sabores en boca. Lamentablemente la ración (a 28,50 euros) resulta escasa... un 8,5.
- Arroz tostado con mariscos: preparado al modo de un Kubak, se presenta una pequeña fuente de arroz con langostinos y cangrejo, bambú, setas, espárragos, brócoli y jengibre troceado. Francamente bueno, con una excelente cocción de todos los elementos, pero con un exceso de jengibre que perfuma en demasía el global de la composición. Un 6,5.

Postres:
- Buñuelos de calabaza y coco con helado de vainilla: tres buñuelos fritos de calabaza rellenos con cacao, rebozados en coco rallado y servidos con helado de vainilla. Ricos aunque excesivamente pastosos. No gustaron mucho. Un 4,5.
- Delicia de chocolate blanco: una suave mousse de mango con cobertura de chocolate blanco crujiente y servida con frambuesas. Refrescante y no demasiado dulce, muy bueno y apropiado. Un 6,5.

Servicio: atento y quizás excesivamente apresurado, con 2 personas atendiendo de forma constante nuestra mesa. Retirada inmediata de platos, y cambio de cubiertos y servilletas con cada distinto servicio. Supervisión soslayada del servicio por parte del maitre desde el principio hasta el fin de la noche.
Muy buen tratamiento del vino y servicio del mismo (mostrado de la botella seleccionada, primera prueba con requerimiento de atención a la temperatura y, a partir de ahí, seguimiento constante del rellenado).

En definitiva una buena opción para disfrutar de la gastronomía tradicional china en un entorno lujoso y a un precio moderado (con la promoción).

El total pagado fueron 135 euros por 7 platos, 2 postres y una botella + 2 copas de vino, con una promoción del 40% de descuento obtenida a través de una página de reservas. En mi opinión una muy buena RCP.

Lo mejor: el restaurante es precioso; la calidad de las elaboraciones culinarias y el precio de los vinos.

Lo peor: el tamaño de algunas raciones y la excesiva premura del servicio. Sin la promoción sería caro.

  • Cangrejo

  • Langostinos

  • Bacalao

Tengo que empezar comentando que no me queda más remedio que establecer una comparación con mi visita al Tse Yang, y en ésta sale realmente perjudicado el Asia Gallery.
El entorno del Palace y el propio restaurante muy bonito y agradable con decoración típica sin caer en el tipismo. Elegimos el menú pequinés (45 euros). No es para destacar ningún plato, aunque correctos,la mayoría sin alma, pero sobre todo por el pato laqueado a años luz del disfrutado en el Tse Yang. (Este es un plato que me encanta y te he tenido oportunidad de probarlos muy buenos).
Carta de vinos elevada, tomé el mismo vino que en diverxo (viñas del vero Gewürztraminer) , el cual pagué más caro aquí. Servicio de sala y de vino muy mejorables.
En fin después de una gran experiencia en Tse Yang, ésta me defraudó un poco.

Interesante y no demasiado caro, aunque en el tema de vinos realmente desastroso. Un lugar para comer con unas cervezas

Se trata de un buen asiático. Los menús no son muy caros aunque algo escasos en comparación con los que ofrecen otros asiáticos de este estilo(Yuan o Tse Yang). No obstante, a mi juicio, el elemento que hace decaer enormemente la rcp de este sitio es el alto precio de los vinos (así como de los cafés, aguas...).
Como suele pasar en estos sitios el servicio deja que desear (mal servicio del vino). Por lo demás el restaurante es bonito (ubicado dentro del marco incomparable del hotel palace).

Aun siendo elevado el precio la comida es excelente. El servicio del vino no se puede decir que sea muy cuidado. Pero lo peor, indigno de un restaurante de cierto nivel, es el triste espectáculo ofrecido por los camareros: si bien es cierto que servían los platos diligéntemente, una cosa es que puntualmente entre compañeros se hagan una gracia y otra el espectáculo de ver a 4 camareros en fila, mofándose indisimuladamente de todo comensal, incluso alguno de ellos adoptando una actitud chulesca y apenas parando en el momento de pasar el jefe de sala, al que evidentemente no tenían ningún respeto. Pobre imagen.

Cocina cantonesa en el Hotel Palace que, despues de las criticas leidas en diversos medios, nos decepciono. Decoracion excesivamente recargada con sillas no especialmente comodas. La materia prima aceptable pero la cocina falla en las cocciones. Toamamos el menu cantones y , sinceramente no hubo ningun plato para recordar, Servicio bueno , atento y amable. Carta de vino muy clasica. Desde mi punto de vista una RPC muy alta. Creo que hay otras opciones mucho mejores en Madrid

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