Restaurante La Montaña en Cocentaina
  

Restaurante La Montaña

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Datos de La Montaña
Precio Medio:
35 €
Valoración Media:
7.8 10
Servicio del vino:
5.8 10
Comida:
8.3 10
Entorno:
8.5 10
Calidad-precio:
8.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Valenciana, Tradicional
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 33,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: Martes por todo el día

Teléfono


6 Opiniones de La Montaña

Buena cocina con platos típicos regionales con una muy cuidada presentación y con materias primas de calidad (productos frescos, de mercado y directos de la huerta).
Servicio destacable y entorno espectacular.
Se conjuga a la perfección la tradición, la funcionalidad y los platos elaborados.
Recomendable, el menú degustación.
Para el maridaje, siempre nos dejamos aconsejar.
Las vistas desde el mirador, no tienen precio.
El café, bajo el pinar flanqueado por el castillo y el río.
En conjunto, una muy buena elección para una reunión familiar, en pareja o una comida de trabajo en la que se busque un entorno tranquilo y reservado con zonas de comedor y espacios al aire libre en plena naturaleza.

Hemos comido hoy en este restaurante y hemos optado por el Menú degustación Masía que incluye siete entrantes, un plato principal a elegir y un postre por persona también a elegir.

Los entrantes todos buenos. Deliciosa la pericana, las albóndigas de carne y los crujientes de longaniza y merluza con verduras.

Como plato principal, hemos escogido un arroz caldoso muy bien cocinado (aunque es un plato sencillo, sin mucha complicación). La encargada del local (una persona muy amable y agradable) nos ha sacado un pequeño platito de olla para que la probáramos: estaba exquisita.

De postres, una tarta de chocolate (con textura similar a la del mousse) muy buena.

Lamentamos no poder ofrecer información acerca del vino, pero la carretera nos ha impedido disfrutar de su compañía durante esta comida.

En resumen, un menú muy completo y recomendable en un salón muy agradable, acristalado y con preciosas vistas a la naturaleza que envuelve el lugar.

Eso sí, el menú, aunque no tenga desperdicio, incluye mucha comida, por lo que se aconseja ir con hambre o pedir a la carta.

Un restaurante para ir más a comer que a cenar. Nosotros fuimos por la noche y el acceso es dificil: en la variante de Cocentaina de la N-340 hay que coger la salida en dirección a Benilloba y allí seguir una estrecha carretera paralela a la carretera. Con las obras de la autovía todo se hace más dificil.

Una vez en el restaurante dispone de un amplio aparcamiento y una sala principal, amplia pero acogedora, con un amplio ventanal. Decoración neorrustica agradable y minimalista. Optamos por el Menú Masia (24€), compuesto de varios entrantes entrantes a compartir en el centro de mesa, elegir un plato principal de pescado o carne y un postre a elegir.

Entrantes:

• Pericana: demasiado seca para mi gusto, auqnue confieso que es un plato de la comarca que nunca me ha convencido.
• Carpaccio de bacalao casero sobre lecho de tomate rallado, correcto.
• Queso Feta con tomate, aceite y hierbas aromáticas, correcto.
• Crujiente de penca con longaniza, correcto.
• Coqueta con morcilla confitada, muy bueno, quizás el que más me gustó.
• Albóndiga de carne al estilo Montaña, muy buena.

Para el plato principal opté por el de pescado, que era una tartaleta de merluza al gratén, bastante flojita. Si hubiera sido medidodia seguro que habría disfrutado del arroz caldoso de conejo (otra razón más para ir a comer)

La carta de vinos es floja, muy justa en referencias. Optamos por un Sanz Verdejo (14€ creo).

De postre, tarta de mousse de chocolate negro, estaba buena.

En definitiva, un lugar muy agradable, de acceso dificil por la noche, con una cocina comarcal simplemente correcta y una carta de vinos a mejorar.

La Montaña está ubicada en una casa de campo a las afueras de la ciudad de Cocentaina. Dispone de un amplio aparcamiento, jardines e incluso una pequeña área de juegos infantiles. También ofrecen el servicio de banquetes (hasta cuatrocientos comensales) en una carpa exterior acondicionada al efecto. Son varios los comedores que ofrece siendo el más bonito el del amplio ventanal con vistas al valle del Seta.

La carta está compuesta por varios aperitivos, entrantes, arroces (depende del día ofrece uno distinto), cuatro o cinco carnes y el pescado del día. Los postres son de repertorio clásico, tradicionales y muy buenos. Las mesas bien vestidas, aunque un poquito juntas para mi gusto. Ofrecen tres menús degustación, algunos con el vino incluido. El servicio atento y dispuesto a los requerimientos del cliente.

La carta de vinos, no es muy extensa, aunque suficiente, diferenciada por tipos y denominaciones de origen cuya oferta más amplia reside en los de Rioja y Ribera del Duero, más bien de corte clásico. Las copas, sin ser de marca constatable, son de cristal fino y forma adecuada. El vino se sirve a la temperatura adecuada, pero se circunscribe a la prueba.

Nuestra experiencia fue para comer y nos decantamos por el menú denominado Masía, especialidad del restaurante y compuesto por siete entrantes, elegir entre olleta o arroz caldoso de conejo como plato principal y un postre a elegir entre la selección propuesta. Presumen de utilizar los productos de su propia huerta, la cual puede observarse desde el comedor.

Entrantes:

• Pan al estilo de Laura: pan al horno con harina, aceite y panceta, tal vez lo que menos me gustó.
• Pericana: sublime, posiblemente la mejor de la comarca y la mejor que he probado, seca, crujiente, espectacular.
• Carpaccio de bacalao casero sobre lecho de tomate rallado, bueno.
• Queso Feta con tomate, aceite y hierbas aromáticas, correcto.
• Crujiente de penca con longaniza, muy bueno y de merluza con espincas, correcto.
• Coqueta con morcilla confitada, muy bueno.
• Albóndiga de carne al estilo Montaña, rellena de huevo duro, con caldo y verduras, otra elaboración sencilla pero, muy muy buena.

Arroz caldoso de conejo: buenísimo, justo punto del arroz, no demasiado caldo, muy sabroso.

De postre: tarta de mousse de chocolate negro y “Rosegons” (bizcocho cubierto de capas de helado de vainilla, con canela, caramelo y crujiente de frutos secos caramelizados). Los dos muy buenos.

Todo lo descrito, más una botella de vino tinto Heretat de Taverners crianza, agua mineral y café por 71.03 euros.

Muy recomendable por su cocina tradicional, en especial la pericana, la albóndiga, el arroz caldoso de conejo y los “rosegons”, sin dejar atrás la coqueta con morcilla confitada y el crujiente de penca y longaniza.

Aprovechando un viaje al paraje de la font roja ,paramos a comer en esta masia y desde luego no nos defraudo .Su carta consta de 3 menus a diferentes precios Elegimos el menu masia:albondiga de carne rellena de huevo con su caldito ,crujiente de pencas con longaniza ,bollos con morcilla, carpacio de bacalao y una pericana deliciosa, con los ingredientes en su punto ,como colofon una olleta para dos,3 desgrasada y gustosa.Para finalizar dos postres igual de buenos. Todo ello acompañado del vino argument de heretat que nos gusto mucho .La atencion y el servicio muy correctos. Rcp muy buena..El menu valia 26 e. y el vino 14.e. en total con iva 74 e. Un gran descubrimiento.

Restaurante sito en un paraje rural, cercano a Cocentaina. Casa de campo bien acondicionada, con vistas a un magnífico valle. Si vienes con tu pareja, a una comida de negocios, un almuerzo familiar... no sales defraudado. Las viandas están a la altura del entorno. Recordemos que este restaurante es "hijo" de la Venta del Pilar, que llegó a tener 1 estrella michelín hace ya algunas décadas. Josele, hijo de los antiguos propietarios, ha conferido un nuevo estilo a la cocina, sumando un toque de autor a la comida tradicional y autóctona de la montaña alicantina. Buen trato al vino, en este local.
Los aperitivos y la ensalada variadísima fueron de muy alta categoría gastronómica. La albondiguita rellena de huevo y verdura, una excelente elaboración: gustosa y en su punto.
Exquisito crujiente de pencas con longaniza. Correcto el carpaccio de bacalao. Como platos finales degustamos una olleta tradicional soberbia, y un arroz caldoso de conejo, correcto.
Los postres exquisitos.

  • Uno de los comedores interiores

  • Exterior del restaurante

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