Restaurante Rafa´s en Roses
  

Restaurante Rafa´s

4
Datos de Rafa´s
Precio Medio:
55 €
Valoración Media:
4.8 10
Servicio del vino:
4.3 10
Comida:
7.4 10
Entorno:
3.3 10
Calidad-precio:
5.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 41,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono

Restaurante Rafa´s Motecristo Edmundo Rafa´s Gambas Rafa´s en Roses Almejas

4 Opiniones de Rafa´s

Tras la visita al Restaurante “Els Brancs”, y huyendo de nuevo de la profusión de tabernas y bares “pro paellas” existentes en tan augusta localidad, nos acercamos mi mujer y yo al segundo de los restaurantes más comentados relativos a la misma.

Ubicación y entorno: En pleno centro de Rosas, en una de las calles peatonales en donde se mezclan algunos (pocos) nativos y múltiples veraneantes (nacionales y guiris). Hay que andarse con cuidado, pues el restaurante está al doblar una esquina de la calle, por lo que no es extraño pasárselo la primera vez que se va, si bien su localización no plantea problemas.

El entorno es bastante pobre. Un restaurante del tamaño de un bar que cuenta con no más de 7 mesas. Había 4 o 5 mesas más fuera, pero ello dada la época veraniega. Aun así, y pese a ser principios de Agosto, no tuvimos problemas para cenar (era domingo). Pese a ello, si se va, yo recomendaría reservar.

Optamos por cenar en el interior, a los efectos de evitar la marea humana que en ese momento deambulaba por la calle en cuestión.

Decoración sin mayor gracia. Mesas de 4 personas, de madera recia, y no muy grandes, con lo que las piernas se chocan constantemente. Mesas pegadas unas a otras a lo largo de la pared. Sillas de madera maciza como auténticas piedras, las cuales se asemejan a pequeños tronos. Pesadas, cuesta moverlas. Entre eso y las mesas, se está quizás un tanto incómodo. El sitio es limpio.

Manteles de hilo (aunque regulejo), con un pequeño sobremantel de papel negro. Cubertería apropiada para lo que se come, pero sin más. Vasos pequeños.

Servicio y servicio del vino:

Rápidos en el servicio y la “mise en scene” de la comida. La carta te la cantan, pues tienen producto del día (el cual está a la vista en un expositor a fin de que puedas elegir en consecuencia), lo cual siempre es un peligro -como se verá- a la hora del “conto finale”. Trato correcto.

Vinos: No tienen mucha variedad (unos 40), pocos tintos, menos rosados. La mayor abundancia se da en materia de blancos (sobre 20 opciones), con una cierta diversidad en los mismos (preferencia catalana y guiños a Galicia). Algún generoso.

Viniendo de los precios de dos días antes en “Els brancs” entiendo que los precios eran muy contenidos y que la RCP de los vinos era buena (de hecho el Nelín -a 60 pavos largos en Els brancs- estaba aquí a unos muy aceptables 25 euros). Quería, no obstante, algo más ligero, optando por un Crisalys muy rico (11 euros).

El vino fue presentado acompañado de una cubitera de mesa. Insisto, los vasos pequeños, lo que para mí es una rémora en estos casos.

Comida:

Dado que habíamos comido tarde, no había mucha gana, más allá de tomar un buen pescado -a eso íbamos a la vista de críticas anteriores-. Por ello, y aunque había unas cigalas/gambas/almejas que tenían una excelente pinta, optamos por algo más ligero y así centrarnos en el plato principal.

Nos decantamos por una ensalada de tomate. Un plato entero del mismo, en el que el tomate aparecía presentado en pequeños trozos. Dudo que hubiese más de un tomate grande o dos pequeños. Por lo menos, el tomate sabía a algo. Bien aliñado con un buen aceite.

Como principal: Había unas 7/8 opciones y nos decantamos por un cabracho a la espalda. Aceptable tamaño, pero no excesivo (pienso que sobre los 800 gramos). Muy bien hecho, perfecta cocción, magnífica textura y sabor. Ciertamente, un producto magnífico, pero con una presentación muy pobre (en bandeja sin más, aunque posiblemente ese pescado, dada su calidad, no merezca ni siquiera una guarnición).

Un solo tipo de pan, presentado en una canasta, y ya cortado. Un tanto soso.

Sin postres, ni café. Tocaba helado playero.

Precio: Dos pax/82 euros (ensalada -vuelvo a repetir, de un tomate grande- 8,5 euros, vino 11,5 y el resto …. pues ya se pueden imaginar a qué corresponde). La verdad es que la brisa que corría al salir no sonaba a tramontana, más bien se intuía un cierto aroma a viento de Sierra Morena.

Ya me entienden Ustedes …

Aprovechando unos días de descanso en Roses, reservamos en Rafa´s para ir a comer y la experiencia no estuvo mal, salvo algunos apuntes.

Tal como ya se ha comentado, es un local especializado en pescado y marisco fresco a la plancha, la carta es cantada pero mal cantada ya que después de elegir, vimos que de la cocina también salían platos que no nos habían cantado.

El pescado fresco se cocina expertamente con unos puntos de cocción exactos y sin florituras, tanto es así que los días de mala mar y que en la lonja no ha llegado el pescado que exige Rafa, ese día no abre el restaurante.

Carta de vinos, extensa y bien organizada, copas Riedel, servicio del vino, inexistente, te dejan la botella y punto. Tomamos un vino de la zona, Espelt - Quinze Roures.

Para empezar, cañaillas (muy buenas) almejas a la plancha (al punto aunque algo pequeñas) gambas (espectaculares, puro bocado de mar) y seguimos con gall de Sant Pere (expertamente despinado por el camarero, jugoso y al punto) negrito (un pescado de la familia del atún de carne blanca y de cierta consistencia, no fue un plato que nos sorprendió demasiado, pero rico) de postre, tarta de frutas de la casa (bien, sin mas)

A destacar en positivo, la calidad del pan (en la zona el pan es incomestible) muy bueno. A destacar en negativo, las servilletas son de papel, bonitas pero de papel y pagando 155 euros de dos personas, como que no es un buen detalle.

Siguiendo las recomendaciones de algunos veremeros de la zona decidí ir a este restaurante. Creo que es un restaurante al que no entras si no lo conoces o te lo recomiendan (el día que fuimos estuvimos toda la comida solos, aunque los restaurantes de alrededor, más encarados al turismo, donde hacen menús del día, paellas, etc. estaban bastante llenos, la mayoría de extranjeros). Lo único que hacen es pescado fresco, gambas, navajas, espardeñas, etc. de la lonja, a la plancha, sin ninguna otra floritura, así que puedes apreciar y disfrutar la calidad de la materia prima. Tomamos unas anchoas, unos calamares (fabulosos) y un rape de 1 Kg (también estupendo) para dos personas, más tres cervezas (no es sitio en mi opinión para tomar vino) y dos cafés, por unos 65 euros. El trato de Rafa (¡qué cachondo!) y creo que su mujer fue también buenísimo. En resumen, recomendable.

Sitio descubierte despues de una entrevista de Ferran Adria en un periodico frances que lo enseño como su restaurante preferido :-)
Todo muy sencillo, barrato pero de maxima qualidad de frescura.
Pescados a la plancha, todo a la plancha.
No se puede valorar realmente en servicio del vino porque no es nada de lujo pero la señora que lleva el sitio es muy simpatica y no hemos bebido un rueda de muy buena qualidad.
No pretende ser alta cocina ni nada de moda o de cierto nivel asi que me parece imposible hacer una valoracion con las opciones de verema. Los he puesto sin que correspondan con la realidad del sitio.
Es uno de esos sitios al que no entras por el aspecto pero que vale un viaje por la qualidad maxima de lo que se come.

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