Restaurante Venta l'Home

Datos de Venta l'Home
Precio Medio:
43 €
Valoración Media:
4.5 10
SERVICIO DEL VINO:
3.9 10
COMIDA:
4.3 10
ENTORNO:
6.5 10
Calidad-precio:
3.2 10
Fotos:
0
 
País: España
Provincia: Valencia
Localidad: Siete Aguas
Dirección: C/ Correos, 32
Código postal: 46392
Tipo de cocina: Mediterránea
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 25,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


Opiniones de Venta l'Home
OPINIONES
17

veniamos de aLCALá y como sabiamos que habian cambiado de dueño decidimos parar.En la puerta un super cartel "MENU DIARIO 11,50". Preguntamos si lo tenian ayer, ya que era festivo y nos dicen que si, PERO QUE TENIAMOS QUE COMER EN UNA DE LAS DOS MESITAS DE MARMOL AL LADO DE LA BARRA.A todo esto el restaurante vacio.....no nos gusto el menu que tenian, macarrones y emperador¡¡¡¡decidimos comer dentro a la carta. Cuatro familias se fueron cuando preguntando lo mismo que nosotros les dijeron de comer en las mesitas. Luego de repente empezaron a pasar a servir de MENU al comedor. Y NOSOTROS AL LADO OYENDOLO¡¡¡. Otros preguntaron si podian comer fuera, tambien les dijeron que no, que solo bocadillos.............de verdad, PATETICO, FALTA PROFESIONALIDAD, comida normal tirando a mal, pedimos consejo en vinos y NI DE COÑA¡¡¡ VAMOS NO VOLVEREMOS. LASTIMA EL SITIO ES BONITO.

Un sitio maravilloso y encantador. Sentarse a comer en este restaurante es todo un privilegio. El lugar es precioso. Una antigua casa de postas de mas de 300 años de antigüedad, rodeado de pinos en un pequeño valle, cerca de la autovía pero lo suficientemente apartado para poder aislarse de la vorágine de la misma; con una granja de animales típicos en el entorno rural mediterráneo (burros, gallinas, patos...) y una piscina para el verano. Un lugar con mucha historia y solo por ello vale la pena. Hay que saber pedir, ser un buen gourmet para poder disfrutar y no llevarse una falsa imagen, como muchos comentarios que hay por ahí. Tienen una carta muy interesante, toques de cocina que no hace mucho fueron vanguardia en el país y en Europa, que ahora ya han quedado eclipsados por los grandes Chefs mediáticos, pero que no por ello dejan de ser sorpresas al paladar. Setas de temporada todo el año, sorprendentes combinaciones con foie, pescado fresco, caza de temporada..., además de gastronomía tradicional de la zona. Quizás estos años flojean un poco con los vinos, pero se comprende por la crisis y el tema del coche (controles de alcoholemia), aun así tienen variedad interesante de vinos, y lo que es mas importante, muy buen espectro de vinos de la zona.

Desde hace más de 25 años hemos parado infinidad de veces en esta antigua Casa de Postas que data del Siglo XVII y convertido en restaurante, habiendo observado paulatinamente su decadencia hasta que dejamos de visitarlo hace igualmente algunos años. En esta ocasión primó más la curiosidad de lo que nos podiamos encontrar y el trato al cliente, no queriendo dejar pasar la oportunidad de comprobarlo.
La presentación y separación de mesas correctas a primera vista (tal y como recordábamos) como si no hubiese pasado el tiempo, la manteleria pensamos era la misma aunque más desgastada, las sillas notoriamente incómodas. Correcta la decoración como lugar de campo pero observando cierto abandono en el mantenimiento del local.
La comida para dos personas consistio en una ensalada de perdíz escabechada, plato de jamón iberico y queso curado y productos de horza típicos de la zona, pata terminar con unas chuletitas de cordero con guarnición. Todos los platos estuvieron correctos, no teniendo nada que objetar.
No tomamos vino por tener que conducir pero sí unos refrescos y cafés como finalización.
El servicio resulto como teniamos en mente y recordábamos, sencillamente deprimente, parece que les incomode el reclamar su presencia...ó sea, van sobrados, y cualquier parecido de intentar agradar y hacerte sentir como en casa es pura coincidencia.
Una vez satisfecha la curiosidad abandonamos el local con la promesa de visitarlo nuevamente dentro de 5 años, por aquello de si han cambiado los alísios.
La bodega una vez vista la carta floja, aunque como he dicho no hicimos uso de la misna.
Lamentable que un local con el prestigio de antaño, un entorno (exterior) privilegiado, se encuentre en la situación actual, máxime cuando ha sido un referente de parada obligatoria sobre todo para cazadores y gente de paso a pie de autovia en tiempos pasados.

Pasamos frio, nos "abandonaron" sin atendernos: 20mn para tomarnos nota, otros 20mn para llevar los primeros (después de reclamarlos), y cuando llevamos otros 40mn de espera para los segundos y después de haberlos reclamado otras 3 veces decimos marcharnos.

Los entrantes pesimos: un chorizo que era pura grasa y una esqueixada que del plato original solo tenía el nombre.

El sitio es muy bonito pero absolutamente abandonado y sucio.

NADA ACONSEJABLE, tan solo para entrar y verlo

Experiencia totalmente decepcionante: entorno pintoresco que sugiere una buena comida, local con encanto pero deteriorado y mal cuidado, carta de vinos aburrida y carísima (88 eurazos por un Moet Chandón corriente que cuesta 27.50 en el super), confort casi nulo (pasamos un frío de bigote), servicio poco profesional, cristalería propia de un polideportivo municipal, aseos excesivamente rústicos y una carta con tantísimos platos que hace pensar en cómo se puede mantener tanta materia prima fresca.
Este restaurante parece ser que era recomendable lustros atrás, pero está claro que hay quien envejece bien como Sean Connery o un buen sauthernes, y hay quien debiera retirarse antes de hacer el ridículo.

Es un lugar muy tipico en la comunidad y vale la pena ir a conocerlo, pero sólo a eso, ya que con el paso de los años ha ido cayendo en picado, cada vez peor, la comida ,el servisio, ... en fin que lástima, con las comidas y los ratos tan buenos que hemos pasado allí, en fin , todo cambia,...

Lugar con encanto. Servicio correcto pero no cálido. Precios desproporcionados para la calidad dada. Cuidado con aceptar propuestas que no estén en la carta. Cobrar por un trozo de lubina de 15 x 5 cm 30€ me parece un . Por ese precio existen infinidad de restaurantes mejores

Si tenemos en cuenta que después de hacer la autovía no tuvo que cerrar por algo será. Clientela fiel supongo.

De acuerdo, no será el mejor restaurante, pero es especial. Yo por lo menos valoro estar comiendo donde lo hicieron los viajeros de las diligencias más de doscientos años. Si le quieren llamar a los objetos que acumula "trastos viejos", pues bueno. Como decía el del chiste, "pues a mi me gusta"

Detalle interesante. La granja-zoo, que tiene, desde luego no la tiene ningún otro restaurante. Hace las delicias de los niños. Casi no puedo sacar a mi hija de allí. ¡Oye!, estos detalles no vendrán en la Michelín, pero también cuentan.

Una lastima de local interesante estropeado por un mal hacer: lleno de polvo, trastos viejos, mal servicio y mala cocina. Una sopa super-salada (parecia una salmuera, se la habia ido la mano al cocinero) que no se diganaron cambiarme; y el resto de no repetir.
Conclusion: decepcionante.

A lo largo de los últimos años he acudido varias veces a comer a este restaurante y aprecio una degenaración a lo largo del tiempo. El lugar sigue muy aferrado a la personalidad de Xemi (por quien los años no pasan en balde). La carta es interesante pero con pocas renovaciones. El vino es bueno, pero no se cuidan ni el servicio a nivel de personal entendido ni a nivel de cristaleria, además de unos precios elevados. En cuanto a la polémica que veo surgida en torno al local, en mi opinión, decir que se trata de un local super interesante, que bien vale una visita. Los camareros cada vez más desastrosos (por falta de profesionalidad y dificultad de entendimeinto del castellano), hoy por ejemplo he tenido que pedir 4 veces distintas 4 tipos de vinos (al final un Mas Martinet del 2002)

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