Restaurante Las Musas en Campo de Criptana

Restaurante Las Musas

Datos de Las Musas
Precio Medio:
31 €
Valoración Media:
7.6 10
Servicio del vino:
5.5 10
Comida:
7.8 10
Entorno:
10.0 10
Calidad-precio:
6.5 10
Fotos:
 
País: España
Provincia: Ciudad Real
Localidad: Campo de Criptana
Dirección: Barbero 1-3-6-10
Código postal: 13610
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 30,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: 926 589 179

Teléfono


4 Opiniones de Las Musas

Esta es la cuarta vez que acudo a este restaurante, y la verdad es que siempre salgo de él con buenas sensaciones. De primeros se pueden degustar exquisiteces como la torrija con quesa de cabra o setas con foie de pato (estamos en temporada), y de segundo nos fuimos de cabeza a la carnaza, destacando de entre todo lo que pedimos el cochinillo. La única pega fue la escasez de la guarnición (muy rica eso sí, una especie de puré de patata rebozado).
Los postres también muy ricos, el que más nos gustó fue el tiramisú. Todo servido de modo atento y elegante, con varios tipos de pan a cada cual más rico, y rodeados de los molinos de Campo de Criptana.
Quizá la única pega sea lo descuidado que tienen el servicio del vino. Por lo demás, es una excelente opción (y no muy cara) si se quiere celebrar una comida de empresa (nosotros hicimos una por 32€ que fue espectacular) o un aniversario.

El restaurante que decidimos probar hoy esta situado en la sierra de los molinos en la localidad manchega Campo de Criptana. Hemos tardado un poco en llegar porque no conociamos el camino, pero la gente del pueblo nos guiaron y logramos encontrarlo.
El sitio es acojedor y dispone de terraza, patio inferior, dos salones de fumadores y no fumadores. El bar esta situado en las cuevas de la Marcela, donde dispone de discoteca viernes y sabados por la noche.
Nos acomodaron en la parte alta con unas preciosas vistas al pueblo. El sitio esta limpio y agradable. La carta es una mezcla entre lo tradicional y un toque de imaginacion. Hemos decidido empesar con un vino blanco CHARDONNAY fermentado en barica(buena temperatura unos 8º y buena añada),seguido del tinto para la carne. Tras el aperitivo de queso Romero, estuvimos probando una generosa racion de jamon iberico, unas torrijas de pan con queso de cabra, el foie de pato de la casa con su tostadita de pan casero que nos encanto y las verduras en tempura con un toque de miel por encima. FANTASTICO TODO !!! Los segundos era un chuleton con la carne poco hecha, paletilla y chuletillas de lechal fritas con ajo, bacalao confitado en aceite de oliva y lomo de merluza.
¿Que se puede mejorar? El chuleton lo he pedido poco hecho y me trajeron la carne viva y sangrando, creo que hay que tener cuidado con estas cosas aunque me lo pasaron un poquito.

Un entorno realmente sorprendente y bello; una lección magistral de cómo preservar las esencias de la región sin necesidad de recurrir a decorados "manchegos" de opereta y rueda de carro. El comedor ofrece unas vistas extraordinarias de la Mancha que vale la pena no perderse.
En cuanto a la comida que se ofrece, me ha gustado observar en esta segunda visita que se van corrigiendo algunos errores de principiante de nuestra primera vez: nos encantó el caldo, el jamón ibérico (bien cortado y excelente de textura), el revuelto de patatas manchegas y, sobre todo, el solomillo, perfecto de punto y de calidad. También resultan más que dignas las especialidades locales: gachas, migas, ... Muy buena selección de vinos locales ¿Qué se puede mejorar?: no me dijo nada el aperitivo, una especie de "wan ton" con salsa dulce; me hubiera gustado más algo más ligado a la tierra: ¿tostadita de pisto, de mojo o de tomatillas secas? ¿unas buenas aceitunas? ¿berenjenas de Almagro? ¿terrina de perdiz o caza? ¿queso?
En resumen, muy buena relación calidad-precio, local impecable (limpio, bien ventilado)y uno de los parajes más hermosos de la zona.

El complejo Las Musas es un precioso lugar situado junto a los molinos de Campo de Criptana, con restaurante, terraza de verano para tapear, discoteca, etc. Limpio, realmente bonito, un pequeñito resort del ocio y la buena gastronomía (en principio); arquitectos derenombre en el diseño y figuras de nivel en cocina y sala (a priori).
La oferta gastronómica del Restaurante (la carta) es atractiva, basada en productos locales y platos típicos incluyendo algunas dosis de imaginación muy atractivas. buenos precios y raciones generosas.
La Carta de Vinos, con presencia de vinos de calidad, bien equilibrada entre vinos de La Mancha y de otras D.O. españolas, aunque no indicaba las añadas de ninguno de los vinos. Los precios, muy correctos, aunque con algunos "errores" por no actualizar precios, de los que hicimos comentario según elegíamos.
Nos disponíamos, por tanto, a disfrutar de una cena para 8 personas agradable y con buenas expectativas, y salimos verdaderamente ESTAFADOS.
Pedimos (en dos veces, pues la maître sentó a una pareja que entraba mientras nos estaba tomando comanda, y luego volvió a nosotros) 5 entrantes, 7 segundos platos, un Champagne Mumm para aperitivo (pedimos primero un Codorniu Pinot Noir, pero nos dijeron que las botellas estaban en mal estado y lo que tenían estaba pendiente de devolver al distribuidor), Vallegarcía Viognier y Pago Florentino. Nos sirvieron el Champagne después de primer entrante, y tuvimos que abrirlo nosotros ante los titánicos esfuerzos de la camarera y el mareo que estaba pegándole. Estaba bastante pasado y no lo suficientemente frío, pero no le dimos mayor importancia, pues su cremosidad acompañaba nuestra sed y las ganas de brindar entre amigos.
Un buen rato después de pedirlo nos traen el vino blanco; otra camarera viene con el vino, lo abre mal detrás de nosotros, empieza a servirlo a diestro y siniestro con el corcho aun en el abridor y éste en la misma mano que nos servía, logrando un perfecto equilibrio entre la cantidad de vino que caía en las copas y en el mantel: El vino está oxidado y envejecido, pedimos el corcho (en ningún momento pudimos ver la botella, la "rescatamos" de la cubitera) y es un 2005. Además, caliente.
Terminamos los entrantes, correctos, buenas presentaciones, sabrosos, y mientras nos están trayendo los segundos "de plato en plato, uno a uno" pedimos el tinto advirtiendo del nefasto servicio de los vinos que estábamos sufriendo; nos enseñan la botella de Pago Florentino, a nuestra petición, porque la desconfianza era evidente, y es un 2004 que estaba a unos 28ºC.
Intentamos cambiar a Finca Los Nevados syrah, y es un 2004 a unos 28ºC; excusas estúpidas sobre la mala conservación y la pésima rotación hacen que finalicemos con este vino, metiéndolo rápido en la cubitera para intentar beberlo lo menos caliente posible; lo abrieron antes de traer las copas, dejando el corcho y la cápsula en la mesa de al lado para buscar las copas, y nos retiran después las copas del Vallegarcía bien llenas de vino. Pido una clara.
Dos comensales habían elegido el plato de atún, y lo que comieron fue bonito. Otra bofetada de las gordas, y esta vez desde cocina, que desde luego no nos esperábamos.
Tomamos postres, pedimos cafés, entre ellos 3 solos y 3 solos dobles; y nos traen 6 cafés exactamente iguales. Les mostramos lo que según ellos es un café doble junto a lo que según ellos es un café solo, exactamente iguales y ambos en la taza de café expresso Y NOS NIEGAN LA EVIDENCIA; ASEGURANDONOS QUE UNO DE ELLOS ES DOBLE.
Comentarios finales; no volveremos, espero que tengan la vergüenza de intentar enderezar el rumbo, y prevengo a todo aquel enófilo ante estos atentados al buen gusto y la profesionalidad. La cuenta, 280 € que hubieran sido un regalo en condiciones normales y que fueron los 280 € peor gastados en un restaurante que he padecido.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar