Restaurante Tse-Yang (Hotel Villamagna)

7
Datos de Tse-Yang (Hotel Villamagna)
Precio Medio:
72 €
Valoración Media:
5.4 10
Servicio del vino:
4.7 10
Comida:
5.3 10
Entorno:
7.0 10
Calidad-precio:
4.8 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Chamartín
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Asiática, China
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 60,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


7 Opiniones de Tse-Yang (Hotel Villamagna)

Rollitos vietnamitas, con iceberg y menta. Dim-sum variados, de foie, setas...no recuerdo de qué más había, me gustaron todos, el de foie menos. Pato laqueado pekín, te preparan ellos los rollitos. Primero con la piel y luego con la carne, no está mal. Arroz frito tres delicias. De postre pedimos manzanas caramelizadas, buenísimas, aunque hubo quien dijo que estaban demasiado duras, caramelizado no es al horno, así que pienso que estaban bien buenas. Y sobres de chocolate con plátano, esperaba plátano caramelizado o algo así pero no, eran sobrecillos de chocolate con helado de plátano.
Vino blanco, zumo de tomate y café.
La atención excelente, el servicio del vino también. La puerta interior del baño de señoras estaba rota...
En lugar de ir a este restaurante hubiese preferido ir a 'El Paraguas' del cual me han hablado muy bien. Cuando vuelva a Madrid dudo que repita, aunque estaba todo bueno.
No sé que costó la comida, no pagué yo.

... que es como lo llaman todos!

Pues fectivamente, es un chino, está en los bajos del Hotel superexclusivo madrileño en pleno corazón financiero del barrio de Salamanca, y es muy bueno!.

Deliciosos son Dim-Sum, muy buenos sobre todo el estrella de foie, eso sí, caros, muy caros, y puedes optar por una degustación de varios o todos. Buenos rollitos de otoño, buen arroz de acompañamiento y en general buena calidad con el pato lacado como estrella principal ( en precio también claro).

Defectos: algo ruidoso, pero sobre todo la manía de quitarte la botella de agua y esconderla por ahí junto con otras varias... al final cuántas pagas? y si sólo quieres un sorbito pues te abren otra si la anterior se ha terminado pero tú no lo sabes... y si es el vino, está carete también.

Es un sitio de contrastes, pero merece la pena ir.

Agradable acogida en sala. El restaurante, como casi todos los chinos, peca, para mí gusto, de excesivo tipismo, pero es acogedor y la distancia entre las mesas cumple la mínima recomendable.Algo ruidoso y bullicioso, porque la clientela, creo que todavía no ha cambiado el "chip" de estar en un "chino". Después de tomar unos ricos snacks de sésamo, optamos por el menú pequinés y empezamos por una sopa agripicante muy sabrosa pero con exceso de picante que no pudimos terminar.Continuamos con unos dim-sum llamados delicicas pekinesas al vapor, sencillamente estupendas y riquísimas que complementaban a la perfección con una suave salsa de mostaza, seguimos con unos langostinos al estilo del norte, buenos y llegamos a lo mejor de la noche, el auténtido pato lacado estilo pekín, solo por comer el pato lacado merece la pena la visita, seguimos con filetes de pato con salsa de jengibre muy buenos y tallarines salteados pekín, algo insipios y prescindibles, quizás después del nivel alcanzado en los platos anteriores. Nos dejaron cambiar el postre por la opción que quisieramos y tomamos un correcto rollito de chocolate con plátano. De vino tomamos uno de Alsacia de la impronunciable variedad Gewürztraminer que acompañó perfectamente todo el menú, muy bueno, servido a temperatura correcta. El servicio amable y correcto. Bien. El precio no me pareció disparatado para lo que disfrutamos, simplentemente volvería por comer las delicias pekinesas al vapor y el pato lacado que recomiendo. He estado en China y evidentemente he comido en verdaderos restaurante chinos y el pato lacado me parece, junto al tratamiento de la verdura y la pasta lo más exquisito de la grandiosa cocina china, aunque ahora estén de moda y en algunos casos justificados los dim-sum. En resumen bien y recomendable

Creo que si lo califico de "regulero" se entiende qué quiero decir, ni bueno ni malo, pero desde luego desde ningún punto de vista merece la fama que se le ha otorgado, ni por servicio, ni por comida, ni por entorno. Creo que la de este restaurante es la filosofía del cría fama y échate a dormir. El precio, para lo que esperábamos, resultó razonable. Pero lo cierto es que si hubiese sido más caro hubiera sido un timo.

Mal en casi todos los aspectos. Habíamos visto un reportaje en tv y nos pareció que podía estar bien, nunca habíamos estado en un rte. chino de lujo, pero visto lo visto prefiero el de la esquina.

Comida: pedimos menú degustación cambiando 2 platos por dim sum, excepto éstos, todo lo demás no nos convenció. Servicio regular. El vino que pedimos no lo tenían. Cuenta mal hecha, nos cobraban 60€ de más (y respuesta del jefe de sala cuando se lo hacemos("es que la "niña" no sabía...."), pero cómo que la niña????

En fin que no volveré.

Despues de ver las criticas,que yo sepa los chinos,no tienen una gran cultura en el tema de los vinos.Por lo que no se le pueden pedir peras al olmo.No deja de ser un restaurante de cocina oriental bastante aceptable y con un muy buen servicio.
Por lo menos se sale algo de lo comun y es de los pocos restaurantes chinos que conozco que al menos no te van a envenenar.

Menudo fracaso!! El vino evidentemente exquisito y el copón donde lo sirvieron sin igual ¿pero es lógico insinuar a la clientela (2 pax) a beber otra botella de vino (PESQUERA JANUS)de 150 € + 7% de IVA? y servirte sin descanso para que se te agotase antes del segundo plato??
COMO MEJOR EN EL CHINO DE MI BARRIO!! que ni me sirven el vino, ni dejan calentar el agua en la copa en la que yo decido cuando echarme agua!!
Por cierto nunca cojais la sopa de avalones que conlleva avecren de pollo.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.

Cerrar