Restaurante Taberna de Lillas Pastia: El Casino y Carmelo Bosque: magnífica pareja de baile.


VI Quedada Maña. Y es una al año… Así que aunque no sean muy duchos en matemáticas les costará poco concluir que han pasado… seis años. Parece que fue ayer cuando “liamos” la primera. Joooder ayer, los coj... ¡6 añazos!

Ahora que… no se nos nota nada, estamos todos igual que el primer año. Algunos no hemos perdido ni un pelo. Pero ni uno. Bueno, un pequeño síntoma es que hay quienes, y no miro a nadie, se van a la camita antes con excusas de lo más variopintas e inverosímiles…

Este año tocaba en Huesca, con la organización de nuestro erudito particular: Luis Oliván. Era una injusticia que tras seis años aún no hubiéramos ido a Huesca, con la reconocida supremacía que tiene esta plaza en Aragón en lo concerniente a gastronomía.

Y nuestro erudito nos llevó, no podía ser de otra manera, a uno de los tres oscenses con estrella Michelín: la Taberna de Lillas Pastia.

Un entono maravilloso en el que cocinan maravillosamente. El Casino y Carmelo Bosque. Sí, porque el restaurante está ubicado en el Casino y en él cocina Carmelo Bosque. Como resultado, una estrella bien merecida y ya consolidada, llevan muchos años con ella.

Como decíamos, el restaurante se encuentra en los bajos del Casino de Huesca, también conocido como Círculo. Un edificio modernista emblemático de la capital oscense en perfecto estado y, en lo que se refiere al restaurante, combinando ese marco modernista con acertados y comedidos toques de actualidad. Todo ello hace que se respire una atmósfera elegante y distinguida a la par que cálida y acogedora.

Al poco de sentarnos apareció Carmelo Bosque a presentarse y aprovechó para dejar patente la clara vocación trufera de Lillas Pastia (no en vano la provincia de Huesca es una de las mayores zonas productoras de Tuber melanosporum en el mundo) trasladándonos parte de sus grandes conocimientos en la materia con algunos breves apuntes y haciéndonos un pequeño juego de cata nasal de trufas, pasando entre todos los comensales varios platos que contenían Tuber melanosporum “peladas”, sin pelar, más maduras, menos, y un ejemplar de Tuber magnatum. Muy, muy interesante, quedando todos agradecidísimos por el detallazo del laureado chef para con nosotros, los mañoveremeros.

Este fue el menú-degustación que nos tenía preparado y del que dimos buena cuenta:

• Aperitivos: Pan negro de aceitunas y albahaca, Macarrón de mantequilla trufada, Sable de queso y Taperada de oliva negra.
Ensalada de bacalao marinado, naranja y aceitunas.
Surtido de setas con yema de huevo y trufa.
Risotto de Tuber melanosporum.
Calamar relleno de calabacín y tocineta ibérica.
Cochinillo rustido con su jugo y puré de manzana.
Chocolate blanco con chutney de remolacha y albahaca.

Un menú bien estudiado, equilibrado, compensado y perfectamente secuenciado.

Y una cocina seria, cuajada, en la que se plasma ese difícil ejercicio entre la autoría y la ponderación del producto y que alcanzó su punto álgido con el risotto de trufas negras (por algo lo “añadió” Carmelo en la comanda). Un risotto que aparecía limpio y sencillo en el plato, desnudo, liviano sin perder cremosidad, dejando todo el protagonismo, realzando, potenciando, a la reina de la fiesta, la Tuber melanosporum. Soberbio.

Destaco como digo, y en eso coincidimos casi todos, el mencionado risotto, pero prácticamente todos los platos exhibían el mismo marchamo de calidad. Quizás nos quedamos un poco fríos con el calamar, carente de chispa y sabor pese a lo excelso de las piezas que nos mostraron previamente, en eso también coincidimos la mayoría. Pero pasó desapercibido ante el deleite que nos produjeron el resto: esa ensalada de bacalao fresca y acariciante; la yema con setas y trufa, rompedoras de sabor y finura; el mencionado risotto, una locura; el cochinillo, sápido y sorprendentemente ligero. Chapeau.

Rematamos la faena con una tabla de quesos cortesía de Luis: Divirín-Cañajeral-Ogleshield-Cheddar-Comté-Stichelton. ¡Ufff!

Los vinos… eso nos lo dejaron a nosotros y fue otro espectáculo que merece capítulo aparte y lo tendrá. Unos cuantos vinazos desfilaron por ahí…

Y el servicio, pese a no alcanzar la gran altura de la cocina, estuvo muy bien: paciente, discreto y con oficio.

Una vez más, lo pasamos en grande en esta entrañable y ya tradicional quedada navideña de mañoveremeros y amigos.

Muchas gracias Luis por la estupenda organización y muchas gracias Carmelo por las atenciones recibidas. ¡Un placer!

¡A por la séptima!

  1. #1

    Gastiola

    Vamos que los de Huesca y de Teruel, como los zaragozanos, la "lillasteis" parda. :-)

  2. #2

    G-M.

    en respuesta a Gastiola
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    ... en un grito sin cuartel, puestos en pie !!!!

    No sé si te lo diré, si no lo digo no callo: Eres un crack, Gasti

  3. #3

    Otilio Haro

    Pues que el calamar siendo fresco y relleno de tocino resulte insulso es raro.

    Un abrazo

  4. #4

    G-M.

    en respuesta a Otilio Haro
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    Sí tío, aunque también es cierto que era un calamar muy grande y que el relleno era básicamente calabacín a saco, con muy poca presencia de la tocineta. Abrazos

  5. #5

    Edy Felson

    Así es, tanto el trato como la comida y el entorno, excelente.

    Aurelio, no presumas tanto que hay unos de burgos que se quejan de que los dejaste tirados.

  6. #6

    raultb

    en respuesta a Edy Felson
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    Mejor dicho.
    fue el unico que aguanto el ritmo.
    Si esque esta hecho un chaval....

  7. #7

    Joan Thomas

    Con ese risotto de trufas ya hubiese estado mas que satisfecho !!!

    Feliz año

    Joan

  8. #8

    G-M.

    en respuesta a Edy Felson
    Ver mensaje de Edy Felson

    Uhhhhhhhhhh
    Yo que tú estaría calladito...
    Uhhhhhhhhh

  9. #9

    G-M.

    en respuesta a raultb
    Ver mensaje de raultb

    Mucho Burgos, mucho Burgos sí, sí!!!

  10. #10

    G-M.

    en respuesta a Joan Thomas
    Ver mensaje de Joan Thomas

    Ese risotto estaba extraordinario, de verdad, uno de los platos del 2014. Y no podía ser más sencillo (aparentemente). Generoso de trufa, muy generoso, eso olvidé decirlo.

    Fíjate qué casualidad que hoy hablando con una compañera que es de Huesca me ha dicho que iba a cenar al Lillas y que lo mejor era el risotto de trufa, que se lo iba a pedir. Por un momento he pensado que había leído mi valoración y me estaba vacilando, pero no, es que es así.

    Feliz año, Joan!

    Aurelio

  11. #11

    Latrufa

    Excelente comentario Aurelio, gracias por el curro.
    La verdad que el día fue completo, buenos amigos, buenos vinos y otro tanto de la comida. Agradecer de nuevo a Carmelo su atención ese día, la guinda del pastel. Sin duda habrá que volver a visitarlo a la primera ocasión que tengamos.
    P.D: El año que viene quedará planificado debidamente el post evento y a ver quien se atreve a bajarse del burro en marcha. XD

  12. #12

    G-M.

    en respuesta a Latrufa
    Ver mensaje de Latrufa

    Yo es que vengo observando que cuanto más vas en bici, menos toreas por los salones, Latru...
    Menos bici y más salones, cojones!
    xxxd

  13. #13

    Unpaciente

    El Lillas para mi tiene una correcta cocina- con poca innovación eso si, la trufa la llevan tocando hace ya bastantes épocas-, pero para nada tienen un servicio de estrella Michelín . Es un trato lejano, plano y con pocas maneras y oficio.

  14. #14

    G-M.

    en respuesta a Unpaciente
    Ver mensaje de Unpaciente

    Sí, estamos de acuerdo, no vende innovación, vende producto y vende trufa, su vocación es claramente de especialistas del tema trufa, si entras en su web verás que se auto-califican así. Pero eso yo no lo veo un defecto, lo veo un tipo de cocina: de mercado. Para innovación iríamos a otros, pero yo a este volvería si me fuera posible un par de veces por año, en invierno fijo y luego alternaría otoños con primaveras.

    En cuanto al servicio yo he estado sólo dos veces, me pareció un buen servicio pero no a la altura de cocina.

    Saludos

  15. #15

    oscar4435

    Madre mía y esos quesos , menuda jamadota, como sois los maños , aiaiavvvaaaaa .

  16. #16

    G-M.

    en respuesta a oscar4435
    Ver mensaje de oscar4435

    aivaahivaahivaquevá!!!!!!!!!

  17. #17

    Abreunvinito

    en respuesta a raultb
    Ver mensaje de raultb

    Es que Aurelio entrena todas las semanas

  18. #18

    Abreunvinito

    Buen disfrute. Ese risotto parece de fábula.

  19. #19

    JoseRuiz

    ¡¡Queremos que nos cuentes los vinos!!

  20. #20

    G-M.

    en respuesta a Abreunvinito
    Ver mensaje de Abreunvinito

    Jajaja, qué va Diego, comer y vino sí, pero irme de copas... ¡una al semestre como mucho!
    Pero es que estos de Burgos me pierden!
    (y me tuve que ir a escondidas, si no, estos cab... no me dejan ir)

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