Restaurante la Bodeguilla de Basilio

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Datos de Restaurante la Bodeguilla de Basilio
Precio Medio:
25 €
Valoración Media:
6.1 10
Servicio del vino:
4.9 10
Comida:
7.1 10
Entorno:
6.1 10
Calidad-precio:
5.7 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 5,50 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


11 Opiniones de Restaurante la Bodeguilla de Basilio

Depués de andar a -5 grados para llegar a la bodeguilla de Basilio, pedimos 2 platos a compartir y 2 copas de vino, todo por el modico precio de 60 eurillos...
Vamos la cara nos cambió por conpleto.
Las raciones son generosas, la calidad es buena pero desde luego el precio es excesivo.

Nos metimos a la pequeña sala muy acojedora repleta de fotos de famosillos y herramientas antiguas colgadas de las paredes. Habíamos acudido aquí tras ver las positivas reseñas de que era un sitio bueno y barato, pero muy pronto nos dimos cuenta de lo contrario. Se nos ofrece un pequeño listado de tapas la mayoría en torno a 20 euros como huevos rotos con jamón, sardinas o pimientos rellenos, que en su preparación y presentación no justificaban para nada esos precios, además todas las tapas venían acompañadas repetitivamente por unas aceitosas manzanas rebozadas y el pan servido ya venía untado de aceite. En fin muy decepcionante y acabamos con la mala sensación de ser timados, al día siguiente por supuesto que no repetimos y fuimos a otros lugares mucho mejores en Cuenca.

Un sitio peculiar, llegamos a las 22:45 un jueves de Agosto, y había gente en la barra. Íbamos a cenar allí pero pedí si tenían mesas y nos pasaron dentro. Íbamos dos.

Nos sentaron en un saloncito con mesitas con velitas, muy bonito y romántico, con las paredes llenas de fotos de Basilio con mucha gente y con bastantes famosos pasados y presentes (ejemplo, vi la foto del fallecido humorista José Luis Coll). Tranquilidad se respiraba aunque estaba lleno. Nos pusieron en una mesita frente a un espejo con lo que veías como comías (una experiencia, pocas veces me había visto a mí mismo comer y beber jeje).

El servicio muy amable tanto Basilio como la chica peruana que tiene de camarera. Basilio nos explicó la filosofía de que con una tapa cenas, que son muy grandes.

La carta MUY Corta, es decir, tiene 7-8 tapas y poco más. El plato estrella son los huevos con patatas y jamón ibérico. Tiene el morteruelo, ajoarriero, chorizos de ciervo, etc...

En efecto, las tapas son grandes y con 1 tapa puedes cenar, si vas con hambre, dos tapas.

Tuvieron detalles: un poco de gazpacho andaluz de entrada que no pedimos pero tampoco cobraron; un poco de ensalada de patata y verduras (parecido a la ensaladilla pero no llegaba a serlo) cortesía de la casa. Eso mientras esperábamos.

Nos pusieron el pan (sin pedirlo), a 2.5 euros/comensal. Es decir, nos cobraron 5 euros por el pan. El pan llevaba aceite de oliva al ajo.

El vino que pedimos fue el de la casa, con etiquetas de la Bodeguilla de Basilio, aunque Basilio me dijo que era el mismo que uno de los Finca Antigua, de allí de Cuenca. Entraba muy bien y caía pronto la botella (tanto que tuvimos que dosificarlo pues antes de que llegara la comida en sí ya había caído más de media). Eso sí, me pareció algo caro. Por un vino de la casa y de la Tierra, pedir 15.05 euros en los tiempos que corren me parece algo caro. He estado en un complejo rural previamente donde por el vino de la casa, también de la Tierra y de no mucha menos calidad que éste, pedían 8 euros.

Pedimos de tapas:

- ajoarriero. Muy bueno pero algo empachoso al final, en una sartencita, algo aceitoso, me repitió luego y no pasé muy buena noche, pero lo disfruté mientras lo comía.

- chorizos de ciervo. Con patatas, ensalada. Tapa completa, entraban dos chorizos por persona (4 chorizos en total).

No tomamos postre porque aparte que no teníamos ya ganas (estábamos a reventar), era único (no había elección posible).

Tampoco tomamos café porque íbamos a dormir y, aparte, no había infusiones ni otra cosa más que el café de la Bodeguilla que lo hacen con achicoria a la antigua usanza.

La cuenta de:

- Obsequiados con: un poco de gazpacho y de ensalada de patata durante la espera de las tapas.

- ajoarriero, chorizos de ciervo, vino y pan -> 59.60 euros

Es decir, 30 por cabeza.

Bastante bien pero, EMHO, algo subido de precio para lo que tomamos.

He leído por aquí que cenas en 5-10 euros y me parece netamente IMPOSIBLE. No sé en barra y si es posible pedir medias-tapas, pero en mesa, con la carta en la mano, es imposible. Si hubiéramos pedido sólo el ajoarriero para compartir, la cuenta por el mismo, el vino y el pan habría sido de 39 euros, es decir, una tapa, vino y pan, casi 40 euros es, EMHO, caro.

Son tapas grandes pero el precio algo subido (ronda los 20 euros/tapa). Es un problema ir dos personas: tienes que cenar con 1-2 tapas, es decir, pruebas muy pocas cosas. No es mi filosofía hincharme de una única cosa. Cuando salgo a cenar fuera de tapas, y más si es fuera de mi región, prefiero tapas pequeñas a precio contenido para probar la mayor proporción de platos posible y no hincharme de una única cosa.

Es buen sitio para los que viven en Cuenca pues en varias visitas escalonadas, pruebas las 7-8 tapas que tiene en carta. Para el que viene de fuera es para ir una vez y poco más pues hay sitios en Cuenca muy superiores incluso para tapear (aunque en su publicidad diga que es posiblemente el mejor sitio de tapas de Cuenca) pues, como digo, lo de hincharme de una sola cosa no es mi estilo cuando tapeo: prefiero tapas más pequeñas y variadas.

Firmamos en el libro de visitas al final de la cena.

¿ Volvería ? Sí, rotundamente, pero ya con conocimiento de causa y sabiendo a qué voy y que no es tan barato como se pinta (el pan y el vino son ya 20 euros siendo 2 personas). Luego échale una media de 20 euros/tapa, olvídate de elegir postre ni café, el postre es el que hay y el café también, como las lentejas ;)

Como digo, el servicio y entorno muy bien, la comida bien aunque no es mi estilo esas cantidades, el precio del vino y el pan muy subido de precio.

Eso sí, hay que ir y no perdérselo (y de paso, quizás, desmitificas este sitio y se ve en su justa medida).

La verdad que es muy recomendable, es cierto que hay mucha gente, pero es normal, debido a las tapas, qeu están muy bien. muy recoendable, para no gastarse mucho dinero y cenar muy muy bien.

Lo considero más un bar de tapeo que un restaurante, aunque es cierto que tiene mesas tras pasar la entrada. Suele estar abarrotado, pues por 10 euros sales comido. En inviernos obsequian con una tacita de caldo calentito, y en verano con una de gazpacho (muy rico por cierto). La caña la cobran a 2 euros, pero con la caña te ponen un plato de comida: patatas a lo pobre con pimientos, sepia con patatas y huevos, pimientos piquillo, chuletillas...etc. También se pueden pedir vinos en lugar de la caña (aunque algunos solo los sirven por botella, lo que me pasó a mi con el Summa Varietalis). Si vas con la idea de comer en un restaurante tradicional, este no es el sitio, pero si vas con amigos de cañas, es una opción muy interesante.

Estube estudiando en Cuenca, y deseaba que llegara el domingo por la tarde para acudir a la Bodeguilla. La verdad es que comer allí es muy barato, siempre y cuando no pases al restaurante. El truco está en ponerte en la barra e ir de cañas (como se suele decir), ya que cada consumición son 2€ y con la bebida te dan una gran ración: 1º patatas al montón con pimientos fritos y jamón asado, montaditos de pan con jamón y huevo frito, todo esto acompañado de una tacita de caldo caliente (que la verdad en invierno se agradece); 2º chipirones, patatas y jamón,... Esto son solo las dos primeras tapas, la verdad es que estas son las más flojas las siguientes son muy abundantes, por ello si llegas a la tapa número cinco es que ya tienes muy buen saque jeje Lo normal es que te sale una señora comida por escasos 10 € por persona. Os lo recomiendo, yo cada vez que voy a Cuenca vuelvo a acudir. Lo único malo que tiene es que hay que estar de pie.

A la Bodeguilla de Basilio, hay que ir con ganas de divertirse y dejarse llevar por Basilio. Se puede comer a la entrada en la barra o en su pequeño y original comedor escasamente iluminado y decorado profusamente con fotos y objetos diversos. Basilio te saca de aperitivo y primer plato lo que él estima y luego hay para elegir entre seis o siete raciones o platos. La comida no sobresale por su calidad pero tampoco es deficiente. Trato amable. Si no se tienen unas expectativas altas sobre la comida es un sitio recomendable y diferente.

La Bodeguilla de Basilio es nuestra visita obligada en todos nuestros viajes a Cuenca. La Bodeguilla es eso, una bodeguilla donde apoyarte en la barra de cualquier lateral y pedirte una caña o un vino mientras charlas y disfrutas de las generosas "tapas" que acompañan. Con la primera, fuente de jamón, pimientos verdes, huevos de codorniz, patatas... con la segunda, la misma guarnición acompaña calamares a la plancha, la tercera son pimientos rellenos, la cuarta, chuletas con sarmientos... y el misterio de la quinta, para quienes tengan ganas de ir de cañas por Cuenca, disfrutar de un agobiante estilo casero y huyan de los típicos "carta, mesa y mantel".
Con sólo dos cañas ya te puedes dar por satisfecho. Indispensable probar su morteruelo.
Valencia.

Mal,muy mal,el tal Basilio nos dijo(eramos 6 personas):les recomiendo que pidan una ración de cada cosa para todos porque aquí las raciones son generosas,la generosa fue la cuenta,te ponía las tapas en una paellita(generosa según él)que la paellita de la señorita Pepis es gigante al lado de esta,luego miente,le pedí ajoarriero y me dijo que no lo tenía hecho,que me tenía que esperar media hora o tres cuartos de hora para hacerlo a lo que yo le dije que no había problema que me esperaba,lo puse en un compromiso para al final confesarme que lo que pasaba es que no tenía,lo único generoso allí,aparte de la cuenta,claro,son las alpargatas(rebanadas de pan con tomate),vamos,que te puedes hinchar a comer pan(los celiacos no tienen vida ahí).

A mí personalmente me ha encantado, porque sitios así no te encuentras todos los dias. Es un sitio muy acogedor, donde el servicio y el local te hacen sentir en casa. El local está lleno de cachibaches de labranza antiguos y demás objetos obsoletos, que son casi un museo. Toda la carta está basada en platos típicos de la tierra, al igual que la carta de vinos (de muy buenas añadas). Además Basilio es una persona muy agradable, que en todo momento está pendiente de que no te falte de nada. Una cosa que me llamó la atención es que los platos son de la Cartuja de Sevilla, son enormes y muy bonitos. En resumen, es un sitio tranquilo e intimo donde por 50 euros comes realmente bien, y que yo recomiendo a todo el mundo.

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