Restaurante Tierruca en Valencia

Restaurante Tierruca

7
Datos de Tierruca
Precio Medio:
18 €
Valoración Media:
4.9 10
Servicio del vino:
4.0 10
Comida:
6.1 10
Entorno:
4.9 10
Calidad-precio:
8.5 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: L'Eixample
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 18,36 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


7 Opiniones de Tierruca

Local ya descrito y sin cambios a pesar de los años pasados. De forma rectangular con la carra a la entrada y a la derecha quedando la sala en forma de L con la cocina al fondo. Las mesas son amplias y cómodas al igual que las sillas, de diseño antiguo con borde en curva que tiene un buen efecto de acoplarse a la espalda. Mantel individual, vajilla muy floja, copas y vasos corrientes. Servicio en sala eficiente y buen ritmo desde cocina. Cubiertos los mismos de principio a fin.

No vimos carta de vinos porque ya llevábamos de encargo el cocido y eso implica acogerse al menú de cocido establecido que incluye la bebida y postre o café. Nos decantamos por las cervezas, Radler y de extras una curiosa (y desconocida para mí) agua de Lunares muy "agua" (insípida, incolora, inodora) y un vermut blanco anónimo porque vi no ya servido desde la barra. Pan básico nada destacable.

Todo lleno y con amplia mayoría de pedidos de cocido: montañés (se sirve a diario) y lebaniego (solo jueves y viernes). Hay un clásico menú del día por 10€. El cocido lebaniego es más a semejanza del cocido clásico madrileño, por lo que encargamos previamente el montañes. Este cocido incluye un plato de ensalada verde y tomate muy básica: posteriormente se sirve en puchero al centrocon  el propio cocido montañés en el que se incluye todo en una cocción conjunta quedando un caldo muy trabado a lo que contribuye sin duda las alubias (sustitutas de los garbanzos) y el tiempo de "chup-chup"; es recomendable comer con cuchara con lo que ya se indica el resultado final. En su interior una buena presencia de carnes gelatinosas (careta, manetas..) de cerdo y el compago (morcilla tipo de Burgos, chorizo, panceta...). Se puede repetir hasta decir basta, cosa que no hicimos, en parte porque pensamos que había algo más (otras carnes, verduras, patata, garbanzos o fideos u otra pasta..). Un sabor que ya entra solo por el olfato y que aún mejora al probarlo. Muy, muy sabroso aunque la textura gelatinosa puede frenar a los más sensibles que, sin duda, estarán equivocados porque merece la pena probarlo y disfrutarlo.

Para postre compartimos unas raciones de tartas caseras: de queso con mermelada de frutos rojos, de la abuela (la mejor) con chocolate caliente, de café y otra tipo pudding con las innecesarias presencias de los siropes. Para rematar un par de  cremaets bien hechos más otros dos cafés.

La sensación respecto a los comentarios anteriores es que ni tan bueno como el último ni tan "suspendible" como los primeros. Al menos el cocido montañés que tiene más de puchero (pote) que del concepto clásico, merece una visita.

  • cocido montañés

  • tartas caseras

  • puchero

  • ensalada

  • cremaet

  • sala

Dada la proximidad a mi domicilio, como muy a menudo. Lo mejor del lugar el trato familiar de tal manera que no echas de menos las comidas en casa de mamá. Aparte de los vinos que comentan tienen muchos mas en la carta, servidos a su temperatura correcta y de calidad exquisita. Preguntar por ellos. Pregunten por el cocido lebaniego y el montañes. Servicio rápido y eficiente.Es para estomagos resistentes, debido a la consistencia de la comida cántabra. Si bien es algo ruidoso, eso depende de los comensales. En resumen, lo recomiendo para comer a menudo.

No buscabamos experiencias gourmet, asi que nos salio estupendo. "Sartenuca" de morcilla de burgos con "chorizuco" , bueno, en realidad era chistorra, bueniiiiiisima. Las croquetas de queso tresviso son increibles. El servicio muy amable (y hay un camarero muy alto, guapisimo y encantador) Agradable sitio muy familiar, donde lo menos destacable es el serviocio del vino (inexistente, porque se ve que van en otras lineas) Muy recomendable para una cena informal entre amigos. Muy bien de precio.

Cocina cántabra en un local diáfano de estilo rústico.
Mesas y sillas de madera, mantel y servilletas de papel. Ningún tipo de lujo.
La cocina casera, discreta, destacando el Cocido Montañés, que está realmente delicioso, y además te lo sirven casi como en Cantabria, pudiendo repetir las veces que desees. Las croquetas de Tresviso también eran interesantes.
Servicio del vino muy mejorable.
Camareros rápidos y agradables.
RCP: buena.

Confirmando el comentario anterior lo primero que tengo que decir es que es extremadamente ruidoso. La visita entre semana a mediodía fue exclusivamente a comer el cocido montañés. Correcto, y apto para estómagos agradecidos y de digestiones densas. Echando un vistazo a la carta, pues entradas basadas en tapas (croquetas, carne de ciervo o jabalí, embutidos, selección de ibéricos, cazuelas calientes). Supongo que habrá que conceder una segunda oportunidad para evaluar las carnes de buey o ternera que a primera vista parecen el plato fuerte del local. Están preparando la carta de vinos, con referencias clásicos de rioja, ribera del duero, somontano, etc... El vino que pedí me lo sirvieron hasta el borde (no se si la camarera me quería emborrachar). eso sí, los camareros intentan agradar, y eso, pues se agradece.

El día que yo fuí, todo la clientela del restaurante consistía en 4 grandes grupos (el nuestro, de 11 personas, el más pegueño) con lo cual era MUY ruidoso, y no sé, la verdad, si esto es la norma o la excepción. Comimos de raciones que no estaban mal, vino tenían poquito pero tomamos un ... Idrias (somontano) que acompañaba dignamente (guardado "colgado" en la pared). Copas gruesas. Los revueltos de patatas, huevos y algo mas (hay varias opciones) servido en sarten estaba rico. La chica que nos servía era muy voluntariosa, y, a pesar de ir desbordada de trabajo, muy simpática y agradable. En fín, no vayais si buscais intimidad y una experiencia "gourmet", pero para un grupo grande puede ser una buena idea (saben como manejarlos y el servicio, aunque no sea de 4 estrellas, es eficaz para esas situaciones). Yo pasé un buen rato. La puntuación está basada única experiencia de grandes grupos y comida de raciones.

Resturante bastante flojo en todas sus dimensiones,servicio poco cualificado,no profesional.
La cocina bastante clasica,cocina cantrabra bien elaborada sin grandes pretensiones,ni complicaciones.muy bueno el cocido de los martes,miercoles y jueves.
Ambiente,nada de ambientacion musical,las conversaciones de las otras mesas,se entrelazan
haciendo del ambiente un tanto cargado.
pero en general bien buena relacion calidad-precio recomendable

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.
Cerrar