Restaurante Al zaraq

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Datos de Al zaraq
Precio Medio:
66 €
Valoración Media:
7.1 10
Servicio del vino:
5.2 10
Comida:
7.7 10
Entorno:
8.5 10
Calidad-precio:
5.4 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Libanesa
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 55,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: a mediodía y Lunes

Teléfono


11 Opiniones de Al zaraq

Estuvimos el sábado por la noche, otra mesa con unas 8 personas y nosotros. El chalet/hotel está muy bien, y la vajilla, manteles y ambientación acompañan. Me gustó mucho el local (ojo, que es una casa vivieda y se nota, pero al menos de noche tiene encanto).

La carta, sin embargo, adolece de un grave problema, sólo plantea dos menús. Uno, creo recordar, de 37€, y otro de unos 52€. Ambos sin IVA, ni pan, ni bebida, ni te.

No hay nada más. No puedes pedir fuera de menú, y eso no me gusta.
Pedimos el menú clásico, que era el más barato. Los platos (me dejo alguno) eran:
Berevat: Crujiente de pichón y almendras
Hommos: Crema de garbanzos con sésamo
Mtabbal: Crema de berenjena con sésamo
Queso feta
Falafel: Croqueta de garbanzos
Mshat: Buñuelos de coliflor
Un salazón muy rico

Todo eran raciones de uno o dos mordiscos -para que nos hagamos una idea del tamaño-.
Luego brocheta de pollo y cordero con salsa de dátiles.

Sirve las mesas la mujer del cocinero, y entiendo que dueña, correctamente. No obstante, dos mesas eran mucho para que mantuviera el ritmo y se hizo muy lenta la cena. Además, nos sorprendió que pusiera mala cara cuando le preguntábamos qué era lo que nos servía en cada momento (algunos de los comensales aceptamos el menú casi sin leer, dado que sólo había dos posibilidades).

La comida, muy bien elaborada, hay que reconocerlo. Comida libanesa tradicional, bien elaborada, bien presentada. Me gustaron mucho los entrantes.

Luego había un pollo y un cordero (unos 10-12 taquitos de cada carne para los 4 comensales). El pollo no aportaba nada, el cordero sí que estaba muy bien guisado.
De postre un helado de mora con un crujiente de avellanas que a mi, personalmente, me gusto mucho.

De vino tomamos el libanes tinto Ksar. 19€, curioso, con mucho sabor a tinta china y madera ahumadas.

En conclusión, el sitio muy agradable, la comida buena pero escasa, especialmente para el precio. No me hubiera importado pagar 55€ por cabeza si tras los entrantes me hubieran sacado una carne guisada, un cordero, o algún plato, pero no unos taquitos de carne a compartir.

Tenía muchas ganas de probarlo, y me dejó un poco decepcionado. Bueno, pero no repetiré.

Me sigue encantando... Ayer volví a disfrutar de las esencias de la cocina de libanesa.... Tomamos el menú clasico (52€) que por poner un pero no es demasiado abundante si eres muy comedor. El menú consiste en un buen número de plátillos orientales, falafel, hummus, paté de berenjena, un atún 'secado' con curry, similar a nuestra mojama,.... Y de plato fuerte cordero. Para mi con salsa de dátiles y para mi pareja a la hierbabuena. Excelente el postre a base de puré de almendras y pasta filo. Té verde a la hierbabuena para culminar el espectáculo. El local es una cucada de chalet en la montaña con vistas a la bahía de Calp con una atractiva decoración con aires árabes. Música arabe de fondo para meterse en contexto. En este caso no vimos la carta de vinos... A sugerencia de la dueña tomamos un blanco libanés, un excelente Chateau Ksar 2010 con unas copas razonables. Excelente experiencia

Hacía tiempo que fuí y tiempo que deseaba volver. Mi retorno aún fué muchísimo mejor que la primera vez. Nuestro anfitrión el señor mushen muy amable y atento como siempre y su mujer Cristina más cariñosa y servicial.
El lugar es maravilloso y las vistas espectaculares. Cenamos pronto para poder deleitarnos desde los ventanales de las maravillosas vistas del mar y el peñon.
La decoración del local, tal y como la recordaba. Con sus toques árabes y con detalles de calidad como son mantelerías de hilo, silla tapizadas, salvaplatos de plata, candelabros, buena cristalería y cubertería...
La cena estaba llena de platos sugerentes y sabrosos. De por sí todo estaba bueno y te sugería saborearlo para extraer todos los matices, pero Cristina aún nos ayudaba con consejos de como maridar los entrantes con las salsas para aprovecharlo aún más.
Tomamos un vino libanés llamado shara que nos gustó y que nos ayudó a disfrutar más de la cena. Este vino tiene las suficientes cualidades para poder soportar toda la variedad de sabores. El emplatado de los alimentos maravillo, el pan recien horneado y todo leno de detallitos que hacen que te des cuenta de que elaboran y ponen empeño.
Por último los postres que me resultó muy bueno, té y copa de arrak.
Al final te gastas un dinerillo, pero yo salí contento.

En un lugar adecuado debido a sus preciosas vistas,con la cocina libanesa adecuada debido a su limpia elaboracion y a la calidad de la materia prima,pero con el trato mas sobrado,altivo,desatento,olvidadizo y parcial(lo digo por su dedicacion esclusiva a sus amiguetes,para eso que cierre el local y les de de cenar solo a ellos).Ademas lo unico que se parece esto a las mil y una noches(con perdon) es en lo que resplandece la factura...salio Aladino y la multiplico por dos.Vamos para eso ya tenemos los cristianos a Jesus, recordad lo que hizo con los panes y los peces.Carta de vinos muy justita.NO VOLVERE a 75e PERSONA.

Parece salido de un cuento oriental. Este restaurante libanes te atrapa en cuanto entras, es una casa de campo con jardin y ambiente relajante. Pedimos el menu Tradicion, compuesto de 8 entrantes y 1 plato principal. De los entrantes cabe destacar las croquetas de garbanzos, el hojaldre de queso fresco de cabra y el crujiente de pintada y almendras (delicioso). El principal fue una brocheta de cordero a la brasa macerado en 8 especias. Probamos un vino libanes suave, aterciopelado, especiado que maridaba estupendamente con la comida, se trataba del Reserve du Couvent 2005 de la bodega Chateau KSara. Tiene Syrah 40%, Cabernet franc 30% y Cabernet Sauvignon 30%. Es obligatorio acabar con su Te de Hierbabuena, merece la pena.

Os pongo un pequeño video del vino: http://www.ksara.com.lb/tvads/reserve.mov

Un remanso de paz enmedio del campo. Estuvimos alojados 2 noches (totalmente recomendable), amplias habitaciones, muy cuidado, baño completo, excelentes vistas. El precio de la habitación: 80/90/100 euros según temporada. Desayuno aparte (9 euros, muy rico pero caro a mi parecer para lo que se ofrece). Una de las noches cenamos. El local, ya lo sabéis, basa su oferta en la comida libanesa y ofrece 3 menus, el tradicional (35 euros, el clásico 52 y el gastronómico, algo más caro). Los dos primeros comparten 8 platillos para hacerse una idea de la comida libanesa y varían en cuanto a los platos principales. Nosotros optamos por el clásico y completamos con un rape muy rico y con una pintada con boletus excelente. Probamos un vino libanés que no estaba mal. Abdo y su mujer, un encanto!! Hay que hacer almenos una visita

Repetimos y las percepciones fueron distintas. Cenamos casi sólos (sólo había otra mesa) y esta vez encontramos más platos que nos resultaron especialmente atractivos, comida libanesa seductora y con magnifica presentación. El local sigue siendo el chalet con vistas impresionantes y en este caso nos tocó una mesa con una vista nocturna de la bahía de Calpe impresionante. Buena carta de vinos, servicio razonable, copas buenas, presentación de la mesa atractiva. Muy interesante.

Cocina libanesa de alto nivel enmarcada en un local con mucho encanto. Se trata de una masia de más de 100 años acondicionada para ofrecer un restaurante muy cálido y lleno de detalles. El servicio es bueno, y la cocina de nivel; en carta sólo hay cuatro menús. Lo más flojo para mi fue su carta de vinos y coperio (arcopal). Aunque hay referencias de vinos de paises mediterráneos (griegos, italianos, libaneses), destacan los riojas y riberas; algunas marcas no estaban en bodegas aunque permanecían en carta. Yo lo disfruté.

Seguramente no supe apreciar su gastronomía. El local, un chalet con vistas impresionantes, es toda una pasada, buena carta de vinos, servicio razonable, copas buenas, presentación de la mesa con cubertería y manteles muy atractivos. La comida muy rica pero sólo hubo un plato, unas empanadillas a base de pichón, muy especiadas, que consiguiera cautivarme. En resumen restauración de muy buen nivel en un sitio paradisíaco pero la cuenta excesiva para el nivel de placer obtenido..... Tal vez repita para matizar mis apreciaciones.

Efectivamente, imperdonable la falta de este KUKISIMO restaurante en esta completísima relación!
El espacio, la atmósfera, la decoración, el local, la ubicación, todo magnifico, todo sorprendente y extraordinario!
Fantástica la cocina árabe en general, de altísimo nivel, fundamentalmente entre Libanesa y Palestina.
Magnifica también la bodega, muy atípica para este tipo de restaurantes, con muchas y buenas referencias nacionales e internacionales, incluidos algunos magníficos vinos afrancesados de origen Libaneses, muy interesantes.
Cubertería, Mantelería, Cristalería, Vajilla, Servicio...Todo correcto, Todo bien!
Muy recomendable, un autentico local con magia para trasladarte a las 1001 noches en Bennisa y en una atmósfera muy, muy propicia!

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