Restaurante El Flaco

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Datos de El Flaco
Precio Medio:
38 €
Valoración Media:
7.3 10
Servicio del vino:
7.0 10
Comida:
8.0 10
Entorno:
7.0 10
Calidad-precio:
7.0 10
Fotos:
0
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Tailandesa
Vino por copas:
Precio desde 36,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono


3 Opiniones de El Flaco

Si no te gusta el picante ya estás volviendo por donde has venido. Aquí lo que pica poco, pica; lo que pica, pica. You know what I mean honey?

... mmm... creo que voy a escribir poco hoy...

Muy buen servicio de sala. Amable y cercano y ayudando muy mucho en las elecciones, en la cantidad, en qué sí y en qué no y en los cómos, qué beber, sugiriendo, escuchando, comprendiendo y, entonces, ayudando y guiando.

Carta muy razonable en longitud y variedad. Aquí no hay menú degustación. Nooop. Hay carta. Casi se echa de menos algo así en el asunto restaurantero. Hay carta de vinos, pero la verdad, ni la miré. Yo no me veo con vino en este tipo de comida. Me parece forzar demasiado el asunto. Amos a por la cerve que aquí sí que la veo.

Al lío.

Tras quince minutos esperando en la puerta a la Santa Compaña estaba pelao de frío. De primero sopa y comencé a sudar. Riquísima y con un punto bien alto de picor. ¿Cuánto? Wagneriana.

Baos. Ese interludio que hace un lustro ni conociamos y ahora comemos como quien se toma un botijo de Mahou en el bar de la esquina. Bastante razonable. (Este no pica ;-) )

Después curry de picaña. Excelente el punto de la carne (preguntan por cómo la quieres). Excelente curry con un nivel de picor razonable y comedido (teniendo en cuenta que veniamos de la sopa)

Más curry. Verde y de pescado. Corvina, mejillones, langostinos, chipirones... Algo más picante que el precedente, si bien refrescante.

Todo este asunto picoso, con tres o cuatro cervezas (Goose), par de botellas de agua, el habitual acompañante de arroz (por aquello de sobrevivir al picante) y un par de infusiones... pues apenas 42 EUR por personita humana. Ooooye, pues muy bien.

Poco más que añadir al excelente comentario anterior.

El local, que no es demadiado grande pero suficientemente cómodo se encuentra en una zona de oficinas y antiguo polígono detrás de López de Hoyos. Una zona que por la noche y en fin de semana está prácticamente vacía y que no invita demasiado a tomar algo. Al margen de eso, dentro se está bien y se come mejor.

Tuve la suerte de acudir con un descuento del 30%, lo cual mejoró bastante la experiencia. Aun sin el descuento creo que el sitio no es caro en demasía.

Lo que comimos:

- Rollitos vietnamitas, con vegetales y mango envueltos en pasta de arroz y acompañados con una salsa rica pero con demasiado ajo. Los rollitos están bien como entrante, aunque no son espectaculares.

- Chipirones rebozados en panko con mermelada de chiles. Aquí sí hay una mejora sustancial. Trocitos de chipirón excelentemente rebozados y acompañados con una salsa (mermelada) dulce-picante que es adictiva.

- Curry de mar. Lo describe José Luis a la perfección. Un curry verde con mucha materia, parece casi más una bullabesa o una zarzuela de pescados y mariscos. Excelente interpretación. Picante medio, disfrutable, aunque igual estaría mejor más picante. No sé si es el mejor curry que he comido pero sí uno de los mejores (Tailandia incluída).

La carta de vinos es corta, con algunas selecciones destacables (Alain Graillot, Fritz Haag, André Clouet,...) a precios medio-altos, en general. Servido en copas Spigelau. Nosotros bebimos Lusco Albariño por 20 euros.

También tienen varias cervezas artesanas en carta, que honestamente creo que combinan bien con esta comida. No así, en mi humilde opinión los tintos, especialmente los tintos potentes, de los que hay, para mí gusto, demasiada abundancia en la carta. Sigo sin entender como en verano, con cocina asiática la gente prefiere beber tinto, pero bueno...

Como pegas, alguna pequeña: pedimos dos veces jarra y vaso de agua y las dos nos traen botella de agua mineral. Que manía!! El arroz no va incluido en el curry, que son dos míseros euros, pero es un detalle feo en un plato que ya cuesta más de 20. Preferiría que subieran el plato e incluyeran el arroz.

Por lo demás bastante satisfechos, un nuevo sitio en Madrid donde disfrutar de esta comida del sudeste asiático que me apasiona. La pena la ubicación, en una zona de Madrid que no invita a salir demasiado.

También disponen de menú del día a 14 euros, creo recordar, y que ya probamos hace meses y que está bastante bueno.

P.D. Pongo el precio sin descuento.

No llegué a conocer la cocina de Andy Boman en sus anteriores locales: Gingerboy o Amasia, pero si había leído suficiente para despertar la curiosidad por conocer sus propuestas.

Al igual que sucedió en el pasado, después de un periodo desparecido del circuito, ahora ha vuelto otra vez en un nuevo local y proyecto, y ya no caben excusas, había que conocerlo si o si. Y a ello vamos.

Carta muy corta, supongo que para hacerla manejable y poder ofrecer buen producto y buenas propuestas. Propuestas que se ciñen a una cocina de inspiración asiática en general y thai en particular. No siendo ni siquiera entendido en las cocinas de aquella procedencia, pero sí habiendo visitado bastantes lugares con ofertas similares, la calidad que aquí se ofrece está muy por encima de muchos de los visitados, en mi opinión claro.

Tampoco es amplia la carta de vinos, pero a su favor tiene unos precios contenidos. Como prueba de ello, nos hemos decantado por un rosado del Somontano, un Enate 2014 a 17€, un rosado que hacia mucho que no trasegabamos, y que quizás por esa causa nos ha sentado muy bien.

Sala muy simpática y conocedora de los platos que se preparan en la cocina. Aconsejan e informan y lo hacen bien.

-Aperitivo: Gambas plancha con mahonesa picante del chef y anacardos. Bien comenzamos, si el resto va a ir en esta linea, pues muy bien.

- Salmón marinado, rábano picante, ajo tostado, mahonesa picante, brotes, naranjitas chinas. Plato fuera de carta, que se nos loa encarecidamente. Bueno pues eso, yo también lo alabo, y mira que no soy salmonero, pero lo alabo, estaba muy bueno.

- Baos de panceta confitada con salsa barbacoa casera y hierbas. Todavía me estoy relamiendo, tentado estuve de solicitar otra ronda. Nunca he tomado un bao tan especial. Explosión de sabores en boca, una panceta suave, blandita...., una salsa que acompaña a la carne, no la oculta,....., si sigue en carta, hará ella sola que volvamos por allí.

- Curry verde de mar (corvina, chipiron, mejillón, almejas, navaja) con albahaca thai. Honestamente creo que es mejor que cada uno saque sus propias impresiones. A mi me ha encantado, y ahí lo dejo....

- Presa iberica al vapor y posteriormente a la plancha con sus verduras y salsa Gochujang rebajada. Plato cuyas fotografías ya había visto por las redes y que tenia muy claro que seria incluido en la ingesta de hoy. No me arrepiento.

- Flaco mess (popurri de sorbetes, helados y frutas) con un toquecito picante. Uno de los cinco postres que componen el total de la oferta. Contenido muy variado y rico, cada sabor - y hay muchos dentro del plato-, complementa a los demás.

Cafés con hielo sin petit fours ponen fin a esta visita. Buena experiencia, sin duda mereció la pena la visita. Acudan, visiten el sitio, por cocina y simpatía de la sala, merece la pena, a pesar de estar en el quinto pino, y desde luego utilicen algún portal de descuento para su reserva, ello les incrementara el disfrute, ya alto de por si.

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