Restaurante Urkiola Mendi en Madrid
  

Restaurante Urkiola Mendi

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Datos de Urkiola Mendi
Precio Medio:
56 €
Valoración Media:
5.9 10
Servicio del vino:
5.4 10
Comida:
6.3 10
Entorno:
6.8 10
Calidad-precio:
5.0 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Zona: Ciudad Lineal
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 50,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono

Restaurante Urkiola Mendi imagen de la fachada del Urkiola Mendi

9 Opiniones de Urkiola Mendi

Organizamos una pequeña celebración familiar en el restaurante Urkiola Mendi y resultó todo un acierto. Decir que salimos encantados es quedarse cortos.

Ya desde que nos pusimos en contacto con Rogelio Barahona (propietario y chef) para informarnos de la disponibilidad del local y de los menús, nos causó muy buena impresión. Vimos que era una persona formal, que disfrutaba con su trabajo, y con muchas ganas de agradar a los clientes (eso que debería ser normal pero que resulta tantas veces difícil de encontrar). Todo fueron facilidades a la hora de confeccionar el menú, de elegir los vinos y de colocar las mesas.
Rogelio, aparte de mostrarse muy amable en todo momento, nos explicó su determinación por conseguir siempre los mejores proveedores, algo de lo que ya nos habíamos hecho una idea al ver que trabajaba con algunos productos de Els Casals (excelente restaurante-hotel del interior de Barcelona, galardonado con una EM y que se autoabastece con los animales, verduras y hortalizas de su propia finca), Así, Rogelio nos explicó que, por ejemplo, los pichones que ofrece en la carta son los mismos que le llegan a Michel Brass.

El local, un chalet situado en Arturo Soria, está dividido en dos comedores, con grandes ventanales al exterior, con una decoración sencilla y moderna, y mesas bien vestidas. Bodega acristalada a la entrada y cocina parcialmente a la vista. Acogedor y agradable.
Para el verano tiene una terraza exterior que, desafortunadamente, no pudimos disfrutar porque llovió ese día. Pero el aspecto era magnífico.

Tomamos tres entrantes comunes, servidos en raciones individuales:
- Ensalada de hortalizas a la brasa con anchoa del Cantábrico: es decir una escalibada excelente, perfectamente aliñada y con el sabor de la parrilla en contraposición con el salazón de la anchoa.
- Croquetas variadas: de caldo de cocido, de bacalao y de cigala. Cremosas, bien fritas y con la masa crujiente, nada aceitosa.
- Canelón de pularda de Els Casals: con el guiso de pularda (qué sabor) envuelta con capa fina de pasta wan-ton, lo que hacía al canelón mucho más ligero que uno tradicional. Excelente.

De segundo, cada uno eligió el suyo. Nosotros probamos varios:
-Pichón a la brasa: magnífico, de un sabor intenso, con el punto exacto pedido (sangrante), nada fácil de conseguir en la parrilla.
-Mero a la parrilla: un lomo bien jugoso, con el sabor justo a brasa, acompañado de una sencilla emulsión de arbequina.
-Hamburguesa a la brasa de carbón con sus guarniciones: una hamburguesa de muy buena carne, con mucho sabor, bien tostada por fuera, y roja por dentro (pero caliente). Una delicia. Tan buena o mejor que otras hamburguesas autodenominadas “gourmet” que hemos probado en otros sitios.

Otros comensales tomaron bacalao al pil-pil, skrei, atún a la brasa, chuletón, etc. y todos quedaron satisfechos

Como postre tomamos un surtido de cuatro minipostres, todos elaborados en el restaurante y que resultaron a cuál mejor: Canutillo de Bilbao (crema envuelta en un liviano hojaldre), Tarta Sacher, Torrija y Helado de avellana. Excelente remate de comida.

Todo bajo la mirada atenta de Rogelio, entrando y saliendo de cocina, pendiente de cada detalle. Parecía que fuésemos los mejores clientes del restaurante, cuando en realidad hacía unos pocos días que nos conocíamos.

Por cierto, el menú infantil: croquetas, tosta de lomo ibérico y unos escalopes de solomillo tiernísimos, lo habría tomado con gusto cualquier adulto.

La carta de vinos es muy poco convencional y probablemente no guste a los más tradicionales, pero está llena de buenas referencias de todas las denominaciones de origen, incluso unas pocas internacionales. Los precios varían mucho de unos vinos a otros respecto a bodega, eso sí, pero hay referencias excelentes a buen precio si se sabe buscar.
Nosotros elegimos un fenomenal Alonso del Yerro 2009, que Rogelio tuvo la amabilidad de conseguirnos en formato magnum pese a la escasez de tiempo con que preparamos la celebración.

En resumen: local moderno, bonito y acogedor. Productos de gran calidad y buena mano en la cocina, con preparaciones sencillas (que no simples), donde destaca el buen manejo de la parrilla y la brasa (pero Urkiola Mendi no es sólo eso) y una presentación moderna y esmerada. Y, sobre todo, una atención amabilísima por parte de Rogelio y su equipo, que nos hicieron sentir –y no es sólo una frase tópica- como en casa.

Muy recomendable.

No conocía este buen restaurante, ubicado en la calle Arturo Soria. Sobrio, bien cuidado, y con la distancia correcta entre mesas nos hizo sentir cómodos desde el primer momento.
Nos trajeron la carta, bastante corta para mi gusto, y nos decidimos por unas muy buenas croquetas de chorizo y bacalao, unas tersas alcachofas en salsa verde con almejas(rellenas de jamón ibérico y cebollita) , y unos mejillones de roca a la brasa con salsa Thermidor más que correctos.
De segundo una muy buena chuleta de vaca poco hecha, como mandan los cánones, que nos supo a poco de lo buena que estaba.
Para terminar una buena tarta tatin con un sorprendente helado de membrillo.
Quiero destacar especialmente el vino que tomamos, que yo no conocía, y que me recomendó mi acompañante;Son Bordil Negre, un vino de Inca (Palma de Mallorca).

Por cierto, curiosa agua de Villarubia de Los Ojos llamada NUMEN, con muy buena presencia y un sabor bastante bueno.

Me recomendaron este restaurante por su cocina vasca de calidad, calidad en el trato y en las materias primas cuidadas al detalle, y al llegar se fueron cumpliendo una a unas las buenas recomendaciones, relativo al trato no ha habido nada más que preguntar y dejarse aconsejar, investigué en la procedencia de los alimentos y cuidan hasta el origen de la leche con la que acompañan el café!
No es un sitio barato, pero está claro que para eso hay otros locales donde la calidad no es la misma lógicamente.
Depende de gustos, como todo, pero yo lo recomiendo como uno de mis restaurantes de calidad en mi agenda.
Gracias a todo el staff por hacerme sentir como en casa.

  • imagen de la fachada del Urkiola Mendi

Decepcionante, muy malo el servicio de sala, pobre en vinos, y la carne su estrella, decepcionante dejamos constancia en este punto ya que además no fuimos la única mesa que nos quejamos, para no volver.
(La fecha es orientativa, fue en Enero pero ya ni recordamos el día exacto)

He cenado con amigos el 29.02.07. Descontento. Lento el servicio, los primeros escasos, así como el pan. Comimos cochifrito, que en realidad eran trocitas de cerdo frito, estilo pollo al ajillo.
El vino te lo sirven en copa y no están pendientes de cuando tienes la copa vacía. el precio es excesivo, de medio salío a 58,8 € cada uno.
Creo que promete más de lo que ofrece.

La verdad es que el sitio prometía, reservé en la terraza y amablemente me llamaron para comentarme que haría frio y que estaríamos mejor dentro, muy bien. La cosa cambió al sentarnos, una mesa estrecha y pegada a la pared, un zumbido constante durante toda la cena.
Para acertar con el vino tuve que elegir tres veces, la segunda opté por uno de sus recomendados y no lo tenían, la primera tuve que enseñarle la página a la chica que nos atendió ¿Me expliqué mal? "Cacabelos del bierzo", si no conoces tu carta de vinos, no le pidas al cliente que te indique la página, luego lo buscas aparte.
El servicio regular, nada más sentarnos nos "plantan" en el plato un aperitivo del que no te explican nada, en fin... La comida, muy bien de raciones, incluso excesivo diria yo, la terrina de foi, no te explican que lleva frutas, que si estuvieran todas en el plato bueno, pero un foi con más grasa y pasas que foi no es una terrina de foi. El resto muy similar, la carta de vinos para mi extraña, en lugar de indicar el nombre del vino o bodega, lo primero que aparece es el lugar donde se ubica la bodega...
Y lo peor de todo aparte de la cuenta, excesiva a todas luces, fue la digestión.

Fui al Urkiola por recomendación de una amiga, gran conocedora de restaurantes por su oficio.
Las expectativas no me decepcionaron. Ambiente agradable, trato cordial, buena cocina de temporada y muy fresca, buenos postres caseros y una carta de aguas envidiable para los que no tomamos vinos.
Estupendo que no cierren al mediodía, las sobremesas son largas

Un choque de sabores. Me gustó, pero he de reconocer que me esperaba más.

Nuevo emplazamiento,bonito local, pero muy ruidoso.La comida de influencia vasca me ha dexepcinado mi carpacio de avestruz con parmesano tenía un corte excesivanente grueso lo que desvirtuava totalmente el plato.Mi esposa tomo Sargo a la plancha ,algo seco.La ensada de canonigos y langostinos algo insulsa.Los canutillos de cafe buenos.Lo mejor el servicio del vino:copas adecuadas y ademas te presentan el corcho para su examen, bodega acristalada.Carta no muy amplia,pero bien diseñada;precios comedidos,opté por Mestizaje 2002 13Eur+iva.Precio alrededor de 35EUR+IVA sin vino.

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