Restaurante Lilicook en Salamanca
  

Restaurante Lilicook

2
Datos de Lilicook
Precio Medio:
22 €
Valoración Media:
7.0 10
Servicio del vino:
5.0 10
Comida:
7.8 10
Entorno:
5.0 10
Calidad-precio:
9.3 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 17,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)

Teléfono

Restaurante Lilicook Langostinos en pan japones Lilicook Arroz socarrat de rabo y langostinos

2 Opiniones de Lilicook

Restaurante perfectamente descrito por el compañero que me precede, con cuya crónica nos descubre un establecimiento muy interesante por su cocina y precios. Su visita era por tanto obligada, de ahí que en esta escapada de fin de semana a la capital salmantina nos hayamos acercado a comer sin tener que pensárnoslo mucho. Llamamos de víspera para reservar, y bien que hicimos dado que el local acabó llenándose.

En su carta encontramos variadas propuestas, desde tapas a raciones, incluyendo también varios menús degustación. En nuestro caso (el de mi pareja y el mío) nos decantamos por uno de ellos, yéndose mis hijas y la amiga que las acompañaba a la opción de raciones y tapas.

El menú elegido (27€) incluía lo siguiente, servido todo ello en pequeñas raciones:
- Pechuga escabechada con verduritas
- Rulo de foie con jamón de pato, pasas, piñones y reducción de vino
- Ensalada de patata, boquerones, tapenade y espuma de ajoblanco
- Croquetas de boletus con cebollita frita
- Dorada rellena de puerros, setas y jamón con donostiarra y ajo tostado
- Solomillo de ternera con patatas panaderas
- Trufón de chocolate y helado de arroz con leche

Analizado en conjunto se trata de un buen menú, contando con platos muy logrados, como la pechuga escabechada o el postre de chocolate, estando los demás en un nivel algo más bajo, pero siempre pasando del correcto. Si tenemos en cuenta el precio nos encontramos con una propuesta con una R.C.P. desde luego inusual y muy difícil de igualar. Si además añado que en los 27€ se incluye también el pan, el agua, el café, el vino (Marqués de Vargas Reserva) y un medio Gin-tonic entonces ya uno se queda sin palabras. Evidentemente poco margen de beneficio puede haber con estos precios, por lo que el mantenimiento de su propuesta, sin entrar en otras consideraciones, pasa obligatoriamente por contar con llenos diarios.

Aunque el menú ya incluía el vino, eche un vistazo a su carta y al ver que contaban con uno que me apetecía probar les propuse la posibilidad de cambiarlo pagando la diferencia. No tuvieron inconveniente en el cambio y al final fue un Pirita tinto 2007 el vino que acompañó al menú. El vino evidentemente no era el más adecuado para un menú degustación, pero no podía dejar pasar la oportunidad de probarlo. Por cierto, aunque su precio en carta era algo superior al que incluía el menú, al final tuvieron el detalle de no cobrarme la diferencia.

En resumen, una más que interesante propuesta para todo aquel que visite Salamanca. No se puede comer mejor con unos precios tan apañados.

En estos tiempos de crisis e incertidumbre económica, la Alta Cocina se está convirtiendo en un privilegio al alcance cotidiano de unos pocos. De hecho, muchos de estos restaurantes, en los que no es posible comer por menos de 80€, sobreviven a duras penas gracias a las comidas de negocios y sobre todo de eventos como Bodas, Cumpleaños, Comuniones, Aniversarios,... Una Alta Cocina que sigue siendo necesaria, pero que en muchos casos necesita reformularse y buscar caminos que logren el éxito profesional y económico.
Conscientes de ello, en el Lilicook, proponen un modelo de negocio que da vuelta a la oferta gastronómica tradicional, mediante la accesibilidad a un amplio sector de la población, de una gastronomía cuidada, refinada y de calidad. Para ello, proponen una extensa carta de Tapas o Raciones reducidas, con precios contenidos, en la que tiene cabida tanto la cocina tradicional como la moderna, con incursiones en la cocina japonesa, actualmente tan de moda. Quizás se quiere abarcar demasiado espectro y por ello algún plato se resiente (Fabes con Almejas), pero el tono imperante es de nota y se sale triunfante en la mayoría de las ocasiones. Su propio nombre, juega con su concepto de negocio: Lili de Liliputiense y Cook, cocina. Cocina reducida en forma de ración, pero reducida también en precio, ofreciendo además la ventaja que, dada la diversidad de precios (Desde 2,50€ a 15€ aprox.) se pueden degustar mayor numero de creaciones culinarias que en una carta “tradicional”
Por lo que pude observar, el negocio consta de diferentes espacios: Mesas paralelas a la barra del Bar, Un comedor más propio de restaurante y también mesas exteriores cuando el tiempo lo permite. Nosotros estuvimos en las mesas del Bar dado que íbamos con la idea de realizar un picoteo ligero y el comedor nos pareció algo más formal. Apreciaciones subjetivas. Degustamos los siguientes platos:
Arroz Socarrat de Rabo y Langostinos, Fabes con Almejas, Langostinos en pan Japonés y salsa de soja, Ensalada de Ibérico y Langostinos, Hamburguesita de Kobe Wagyu con Mostaza. Para beber, dos cervezas. Todo suculento, con la excepción ya antes adelantada de las Fabes con Almejas, que sin estar mal no brillaban por su gusto y que sobre todo contaba con el hándicap de unas Almejas de mal sabor y calidad. El servicio y ritmo de la comida medido y perfecto.
En suma, creo que el presente y el futuro de la gastronomía se tiene que nutrir de ofertas inteligentes y atractivas como la del LIlicook, que permitan disfrutar de una gastronomía cuidada y estudiada, a la que poder acceder, no sólo en ocasiones especiales, sin que el bolsillo del comensal salga seriamente tocado.

Este sitio web usa cookies para analizar la navegación del usuario. Política de cookies.

Cerrar