Lubricaciones del "Manifiesto Cambloriano," Pte. 4
Y esto es cuando "; no tomo notas..."; Seguimos...
Un Valdespino, ";Ynocente,"; Fino NV me sorprende positivamente. Fresco, con bonitos aromas de grano de vainilla, cáscara de manzana, almendras, limón, pan tostado y arena. Limpio y muy bebible en boca, con bastante complejidad de sabores y una ";mordidita"; amarga deliciosa. Muy bien estructurado.
De regreso en Manhattan me encuentro en Garnet con el Venta d’Aubert, Viognier, Cretas, Vino de la Tierra de Bajo Aragón 2001. Lo compro y lo pruebo la misma noche. Agradable nariz de citronella, talco, limón y pera. No particularmente ";viogneresca,"; pero bonita. Vivo en boca, con buena acidez y un equilibrio sorprendente. Buen largo. Es sencillo, con cítricos firmes en los que aparece, por sorpresa, una leve nota de miel. Refrescante. Lástima que piden por él casi $13, lo que lo pone en competencia con blancos que lo ofuscarían completamente.
Tras un breve intercambio electrónico con mi querido Don Geraldo Dawes sobre la falta de respeto qu hay hacia los rosados españoles (dicen un par de autoridades que sencillamente no los hay buenos), me decido a probar los primeros dos que encuentro en la tiendecita de al lado de casa.
El Marqués de Cáceres Rosado, Rioja 2002 (muy bien recomendado por el magistral Don Geraldo) me parecería ser el mejor vino hecho por esa megacasa que sólo ha producido para mí aburrimiento en los últimos años. Acerola, frambuesa, ahumados, laurel, cáscara de naranja y ciruela roja en la nariz. Limpio y deliciosamente afrutado en boca; ciruela roja, fresa, frambuesa y mrmelada de naranja, con un sabroso saladito-ahumado insinuándose de vez en cuando. Excelente equilibrio y largo. En un invierno frío de Nueva York, unas copitas de verano. Por $5 es tremenda compra.
Y ahora llega el momento de probar mi voluntad hacia el ";beneficio de la duda."; Me he leído la contraetiqueta del Sumarroca, Rosado, Penedès 2002 y medio que me he espantado. Pone que estea hecho de garnacho, syrah, tempranillo y merlot, lo que me huele, así de primera intención y sin probar el vino a ";remedial winemaking."; Pero abro y vierto. Más que rosado, el color es del oscuro de un buen pinot noir alsaciano. Huele a pasta de membrillo, higos frescos, ciruela, arándano, jamón curado, fresa y manzana. Los aromas se presentan dulzones, pero sin exagerar. Fresco, vibrante y afrutado en boca, con buen peso. Ciruela, fresa, frambuesa y un dulzor de granadina que, milagrosamente, ni distrae ni vulgariza. Se deja beber muy, muy bien.
Más duda, más beneficio... Un Castell del Remei, Gotim Bru, Costers del Segre 1999 me viene de regalo. Tempranillo, cabernet y Merlot mediterráneas, con diez meses de barrica. No esperaba mucho y me llevé una agradable sorpresa. Granate-rubí profundo con destellos violetas. Aromas puros de frutas negras, cassis y un toque leve de chocolate de leche. Amplio, cremosso y primario. Buena estructura y fruta que no sbe ni de cerca a sobremadurqción. Fácil de beber, sencillo y con un final decentito.
Cuentan las malas lenguas que cuesta como $10, lo que lo haría comprable de nuevo.
Y ahora, con dedicatoria especial a Juan Such, a quien no le gusta que lo pongan a hacer los deberes, añado un francesito que se me quedó de la Pte. 2 de este reportaje ancilar; El Jacky Renard, Sauvignon-de-Saint-Bris 2000 es un vinito sencillo. Huele a almizcle, melón verde, hierba y lima. En boca es anchito, pero sin profundidad. Meas melón, cítricos primarios y un leve toque mineral. Te das cuenta de qeu no tiene paladar medio, aunque el final es bastante largo.
Habré probado una docenita meas de vinos, pero de esos sí que no pille ni el nombre en la libreta. La mención honoreifica va a la recata del Prado Enea 95. Pachucho habrá estado ese 94, pero al año siguiente se reivindicaron de sobra. Ah, y me ha gustado mucho la evolucieon del San Román 97. Lo mismo va por el Contino Crianza 97. Muy limpio. Fun to drink, especialmente con una buena comida. También me gustó un Barón de Oña reserva 96 que utilicé descaradamente para bajar un chuletón de buey el otro día. Muy equilibrado y elegante.
Por cierto, recién descubrí en una de mis tiendas habituales, al tal Eneas ese que tanto mientan por acá. ¿Qué debo esperar? Mandé a pedir dos botellas, a $14 cada.
M.