A Juan Such: contraréplica con todo mi afecto (parte 1)
Estimado Juan: si mi estilo es muy vehemente es porque creo profundamente en lo que escribo y, por eso, lo defiendo con uñas y dientes. Nunca me he considerado prepotente –siempre doy argumentos y, ahí está mi hermano para opinar-, pero sí muy directo y vehemente. Por supuesto, procuro no ofender. Así que, si te sientes ofendido, te ruego aceptes mis más sinceras disculpas. Como sé que tienes muy buena relación con mi hermano, le he propuesto que te transmita mi invitación para conocernos en un próximo viaje que hagáis a La Rioja. ¡Me agradaría mucho que la aceptarais!
Y, como lo cortés no quita lo valiente, al grano.
¡Lo siento!, pero siendo como eres Profesor Universitario, me parece todavía más imperdonable que puedas “lanzar” una frase cómo la del “encorsetamiento” sin motivarla.
De todas formas, agradezco tus aclaraciones. Creo, deduzco por tus palabras, que estás de acuerdo en lo que yo llamo una “REGULACIÓN DE MÍNIMOS”.
Pues, mira por donde, yo –el miércoles se lo comentaba a Gonzalo- estoy a favor de una “regulación media”. La regulación de todas las posibles facetas “r. de máximos” me parece excesiva y, en el término medio está la virtud.
Me da la ligera impresión, corrígeme si me equivoco, que en lo que no estamos de acuerdo es en regular los plazos de crianza, tanto de barrica como de botella.
Si creo que eso es positivo es, porque la única forma de establecer una calidad aceptable para cada categoría –además de una protección al consumidor- es reglamentar los tiempos de crianza en barrica y botella. Es obvio que cada vino, barrica y lo que les rodea es un mundo y cada uno de ellos necesita tiempos diferentes. Pero, no se puede regular cada uno y hay que hacer, digamos una reglamentación mínima para exigir una cierta calidad.
Obviamente, creo que no te convenceré nunca, ni tu a mí de lo contrario. Mi convencimiento está –mi hermano es un buen testigo- en los muchos miles de pesetas que me he gastado con ese tipo de vinos de los que hablo y que, al final, han resultado un total fiasco y, a mi parecer, un engaño. “¡Gato escaldado, del agua fría huye!”
No sé las “grandes superficies” que frecuentas. Sí te puedo asegurar que tanto el grupo Eroski como Auchan –Alcampo, Sabeco- tienen magníficos vinos con la contra de crianza (entiendo crianzas, reservas y g. Reservas) del corte de “Contino”, “Marqués de Vargas”, “Cims de Porrera”, “Viña Pedrosa”, “Tondonia”, “Imperial”, “Ardanza”, “Remelluri”, “Hacienda Monasterio”, “Muga”, “Roda”, etc., en expositores tumbados y buenas condiciones. La calidad de estos vinos la creo fuera de toda duda.
Te recomiendo una visita al “Club del Gourmet” de “El Corte Inglés”. Con climatización incluida, no creo que existan muchas tiendas especializadas en toda España que sean mejores.
(SIGUE EN LA SEGUNDA PARTE).