La casita, azul por fuera, por supuesto, destaca enseguida por su color. Se encuentra ubicada en Parcent, un pequeño pueblo de interior cerca de Benissa. La casa ha sido totalmente remodelada pero ha mantenido el encanto de la casita de pueblo que era. Está todo cuidado al detalle, incluyendo un desayuno en el precio de la habitación bastante completo, en el que se encuentra bollería de una panadería muy conocida en la zona. La dueña es muy agradable y te cuenta con atención todo lo que quieras saber de la zona y de la casa. En cuanto a las habitaciones amplias y confortables aunque con un pero importante, no tienen cuarto de baño en cada una de ellas, sino que hay tres para toda la casa (nosotros estábamos al lado de uno y además no había gente en la planta de arriba, luego no tuvimos problema). Destaca por su tranquilidad (ojo, no hay ni tele, para quien la necesite), y tiene una terraza con vistas sobre el pueblo y la montaña donde incluso puedes llevarte algo para tomar. El pueblo tiene restaurantes y bares, ya que la casa carece de cocina. Perfecta para hacer alguna ruta a alguna bodega (Enrique Mendoza no queda demasiado lejos, y en el mismo pueblo están las de Gutiérreza de la Vega -Casta Diva). El precio muy bueno, aunque hay que tener en cuenta que no hay baño. 50€ la habitación con desayuno incluído.