Restaurante Casa Félix: La vida sigue


Un local visitado todos los años varias veces y que, tras retirada del ski, se hace más difícil la visita. Animados por la opción de paso al inicio de temporada de calçots (pocos son los sitios que disponen en fechas temparanas) nos disponemos a un revival en pareja tras antecedentes de llegar en grupos de 20 (entre adultos e hijos). La última visita ya en solitaria pareja, hacía casi 4 años.

No hay cambios en el local, en la carta, en la atención (salvo aumento de camareras del este pero que cumplen igual o más que las del oeste). Buen servicio en sala, amable, profesional, atento. Algún retardo en cocina cuando añades un plato extra. Posibilidad de repetir de cualquier ingrediente de la calçotada. Mantiene precios y mantiene clientes asíduos y sobre todo gente del lugar que sale el domingo a comer fuera. Tampoco ha habido cambio de copas, igual con el trasiego de mantenes y guantes hacen peligroso y frecuente la ruptura de las mismas, pero sobre todo que ésta no es su guerra.

Nuestro motivo de visita es la calçotada (35.20€) y vamos a por ello. Añadimos un extra de caragols a la llauna y que se empeñaron en servir entre los calçots y el resto del menú y lo que hicieron fue retrasar más de la cuenta la segunda parte de la calçotada.

. plato de aceitunas de aperitivo. Pan a la brasa con tomate y ajo para restregar. Esta vez no hubo fuet.

. calçots hasta el hartazgo: gané por 3 a 2 en las tejas. Buen tamaño, algo más fibrosos (¿inicio de temporada?) y difíciles de pelar (¿menos formados?), bien braseados. Un alimento que merece su esatatua. La salsa romescu confirmo mis sensaciones pasadas: más sabrosa que antaño y más densa y con más almendra. Muy buena.

. caragols a la llauna con all-i-oli (17€): de nuevo (como la anterior visita) cargados en demasía de especias hasta el punto de quedar descartados para otra ocasión.

. plato de carnes a la brasa: contiene por persona, dos chuletas, trozo de morcilla, trozo de butifarra, alubias cocidas y salteadas, alcachofa partida. Y todo ello, en buen punto de brasa. Bien la carne, Buena la butifarra blanca (longaniza payesa), regular la butifarra negra (morcilla de carne), algo secas las alubias pero buenas, muy buenas las alcachofas. Repetimos de alcachofas con un plato extra con 6 medias a la brasa recien hechas.

. postre oficial la crena catalana, correcta con un extra de un sequillo bañado la mitad con chocolate; cambio de una ración a fruta variada bien pelada, madura y sabrosa.

En la bebida, incluida en el menú, sigue el Segura Viudas brut reserva en botella mini como cava, agua sin gas Aquarel y vino blanco de la misma bodega Xarel.lo 2016, ambos muy básicos.

Buenos cafés finales, sin más extras que no son pocos.

Una buena dosis de recuerdo para que no bajen las defensas 

 

 

Recomendado por 3 usuarios
  1. #1

    Joan Thomas

    Mira que tengo ganas de bajar un año por Valls para tomarme una buena calçotada como Dios manda pero cada año se me pasa... y esta temporada también lo veo difícil pues ya tengo otras previsiones hasta marzo. Mecachis.
    Saludos

  2. #2

    Abreunvinito

    en respuesta a Joan Thomas
    Ver mensaje de Joan Thomas

    Desde que cerca de Valencia (al lado del aeropuerto) hay un local que las hace y bien, tiene que ser ya de comida de camino aunque sea buscando coincidir horarios. Como ha sido el caso.
    Saludos

  3. #3

    Nacho_G.F.

    VAlls, cuna de la calçotada. Yo personalmente prefiero hacerla en enero o febrero, pero también entonces los locales están mucho más llenos. A día de hoy la hacen muy bien en un montón de sitios de la provincia.

  4. #4

    Abreunvinito

    en respuesta a Nacho_G.F.
    Ver mensaje de Nacho_G.F.

    En un part de sitios de los haboituales, aún no tenían.
    Es verdad que a partir de enero está en plenitud.
    Saludos

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