Restaurante El Celler de Can Roca: La cuarta estrella


Es complejo volver a escribir de El Celler de Can Roca sin repetirse. Casi no quedan palabras. Este escrito es un intento de reflejar aquello que no se ve, pero se siente.

La capacidad de superación de Joan, Josep y Jordi es inmensa. De 0 a 10, El Celler de Can Roca es un 11. El 10 ya lo tenían y se superan. La energía para conseguirlo es digna de análisis y búsqueda. ¿De dónde se obtiene? ¿Cómo se retroalimentan los hermanos Roca y su equipo para ejecutar en cada servicio mejor la función? Estamos ante una persecución omnidireccional de la excelencia. Estamos ante un restaurante que evoluciona partiendo de la perfección. Recepción, acompañamiento, menú, maridaje, paréntesis, postres, diálogo, conversación, despedida. Todo pensado para agradar.

En esa espectacular sala triangular, el comensal es el todo. Somos concebidos como el núcleo de la obra, como una condición necesaria. El Celler conquista de una forma lenta y sosegada. Placer adulto. Un flirteo repleto de elegancia que finaliza con la rendición del comensal, cuando éste reconoce que está ante el restaurante más íntegro de este país, ante un lugar único.

Durante la cena, grandes vinos se suceden sin apenas discurso, sin encumbrarlos, sin sentirnos intimidados, porque Pitu quiere que el cliente los disfrute en plenitud. Sin una información potencialmente contaminante que te distraiga de tu atención al vino. Se percibe la importancia de los vinos por encima de los sumilleres.

Otro ejemplo durante este año de esta siempre tras las bambalinas, es la onomástica del restaurante. 30 años sin ninguna celebración mediática. Solo una exposición de su historia y logros. En el Celler de Can Roca no hay parafernalias, no existe la autocomplacencia, ni los egos. Como si todo fuera una explosión de lo cotidiano. Tres décadas de preparación continúa y entrenamiento para emocionar. En los últimos tres años, la exponencialidad de la tricefálea es cada vez más relevante. No es una suma de factores, va mucho más allá. Se debe reconocer que el resto está a cierta distancia.

En lo culinario, se avanza. Tres cualidades complejas de compaginar que están presentes como columnas principales de la propuesta: sabor, ligereza y sedosidad. Las dos primeras congenian entre sí. Disfrutar de cada uno de los pases sin tener sensación de pesadez. Se gestiona y potencia la percepción de tener ganas de más, de que siempre hay espacio para una mayor cantidad de emoción. La tercera tiene que ver con la masticación, con el esfuerzo que el comensal debe realizar para comer. A través de composiciones finas, de texturas volátiles, se busca una masticación amable sin renunciar a ella ya que ésta ayuda al maridaje con el vino y a su degustación conjunta y placentera. Otro nivel.

Dejense llevar por el resto del post como siempre
http://www.complicidadgastronomica.es/2017/01/celler-can-roca-dic-16-la-cuarta-estrella/

Comida 11/10
Entorno 10/10
Servicio del vino 11/10
RCP 10/10

  1. #1

    Atni

    Que pasada... ya hace un par de años de mi segunda y última visita y parece que siguen superándose, tal como explicas. Las presentaciones son verdaderas obras de orfebrería, pequeñas esculturas, han mejorado lo que parecía ya casi inmejorable! Que ganas de volver, enhorabuena por el post y el disfrute!!

  2. #2

    Isaac Agüero

    en respuesta a Atni
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    Gracias Atni. La verdad es que fue una auténtica pasada.

  3. #3

    Abreunvinito

    Enorme disfrute.
    De acuerdo contigo. Mi voto también para esa merecida 4 estrella (o cum laude).
    Saludos

  4. #4

    Cervino5

    Que gran experiencia y por supuesto comentario!!!
    Felicidades Isaac

  5. #5

    Isaac Agüero

    en respuesta a Cervino5
    Ver mensaje de Cervino5

    Gracias. La verdad es que actualmente el Celler está al menos un escalón arriba.

  6. #6

    Jeronimo

    Sabia de tu visita, ya que unos días después, el 21, me toco a mi disfrutar de la hospitalidad de los tres hermanos y me comentaron tu visita.
    Efectivamente, el 11 sobre 10 sería una puntuación justa.

  7. #7

    JoseRuiz

    en respuesta a Jeronimo
    Ver mensaje de Jeronimo

    ¡Olé tus huev...! Hiciste la "cena del pobre" en El Celler de Can Roca. Jejeje... :-)

  8. #10

    JoseRuiz

    en respuesta a Isaac Agüero
    Ver mensaje de Isaac Agüero

    El 21 de diciembre es la víspera de la Lotería. Por aquí es tradición reunirse a celebrar la "cena del pobre" ya que al día siguiente seremos ricos porque nos tocará la lotería. Vamos una quimera que se repite año tras año.

    Pero Jero ya es rico, por eso se permite cenar en el Celler el día previo a que le toque la lotería :-)

  9. #11

    Isaac Agüero

    en respuesta a JoseRuiz
    Ver mensaje de JoseRuiz

    Jose, te tenías que explicar. Hay costumbres alcoyanas que no controlamos el resto...
    Jero está a años luz...

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