Restaurante Cafe Balear en Ciutadella de Menorca
  

Restaurante Cafe Balear

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Datos de Cafe Balear
Precio Medio:
59 €
Valoración Media:
5.8 10
Servicio del vino:
4.9 10
Comida:
6.3 10
Entorno:
6.5 10
Calidad-precio:
5.4 10
Fotos:
 
País:
España

Provincia:
Localidad:
Dirección:
Código postal:
Tipo de cocina: Añadir tipo de cocina
Vino por copas: Añadir vino por copa
Precio desde 32,00 € (precio más bajo introducido por un usuario)
Cierra: domingos

Teléfono


18 Opiniones de Cafe Balear

Uno de los templos de la langosta roja de Menorca, imprescindible en la visita a Ciutadella. Cena inolvidable en el marco incomparable del Port Antic (terraza del Café Balear).

* Escopinyes al natural: Exquisito bivalvo con sabor intenso a mar.

* Langosta frita con patatas y huevo: muy sabrosa la langosta frita, acompañada de patatas del terreno y un par de huevos fritos de corral.

* Langosta encebollada: Sublime. Merecida fama del plato estrella del "Café Balear", con el toque dulce de la cebolla caramelizada.

* Postre: Saquito de tres chocolates.

* Vino: Blanc de Blancs José L. Ferrer D.O. Binissalem - Mallorca.

Servicio rápido y eficaz. Aconsejo llegar pronto a cenar (sobre las 20 h.) , ya que luego se forma la famosa "cola" del Café Balear.

  • Langosta frita con patatas y huevos

  • Escopinyes al natural

  • Langosta encebollada

Hemos pasado un fin de semana de tres días en Menorca, y la impresión general que te llevas, si compareces en los sitios que todo el mundo te recomienda, es que allí no se puede ir ni en fin de mes ni con la cartera tiritando, porque los precios no tienen nada de módicos. Es cierto ese dicho que dice que "El día que el pobre come merluza, está malo el pobre o la merluza". Los productos del mar no son baratos y eso se deja sentir en las cuentas de todos los sitios que voy a comentar. Efectivamente en éste tuvimos que hacer sus ya famosas colas, pero la espera, no muy larga, y pasadas las 22,30, mereció la pena por el marco (elegimos la mesa que nos gustaba junto al mismísimo canal); la profesionalidad del servicio y sobre todo la altura de la cocina (además de muy bien aconsejados por el maître que nos atendió). Tomamos muchos platos "primeros" y ningún segundo, y por supuesto no nos dejamos "engañar" en éste ni en ninguno por la famosa caldereta de langosta, cuyos precios me parecen sencillamente, una tomadura de pelo y nada ajustados a la realidad del momento que vivimos, y menos en sitios donde más te encuentras en tascas ilustradas que en restaurantes de postín. Iniciamos el festival marinero con unas "Cloisses" que son unas almejas autóctonas, de sabor inconfundible, al ajillo, impresionantes(15,50 €); las consabidas gambas de mahón a la plancha, no muy grandes, pero plenas de sabor (21,50 €); mejillones de roca (Musclus) que te los van a ofrecer en cualquier restaurante marinero, y éstos ni mejores ni peores que otros, pero igualmente notables (7,70 €); y más para entendidos dos medias raciones de ortigas rebozadas (excelsas) y escupinyes (unas almeja pequeña, que se toma cruda, de caparazón muy rizado y rígido, también espectaculares (9,10 y 7,80 €). Media botella de Raimat Chardonnay perfecto de temperatura (sin servicio de camarero) 12,50 €; martini rojo (1,90 €); pan -bastante bueno- a 0.90 € cada ración (pedimos dos) y de postres estupendos Crujiente de Higos y Hojaldre de Miel (a 5,20 €) cada uno. No hubo invitación ni a manzanilla (1,80 €) ni siquiera al licor de hierbas ¡¡¡3,60 € el chupito!!!. Mi temor, que en verano el servicio o el producto bajaran, y creo que se puede decir que no.

Probamos a ir un poco condicionados por las colas que cada año se formaban para comer, pero lamentablemente fue decepcionante. Calidad-precio fatal, 5 tapitas, un vino blanco de la casa y un agua con cafés, 76 euros. Que decir de las tapas, pues que no sabes que te cuestan hasta que no traen la cuenta y es entonces cuando te percatas que la "pifiaste".
Al menos esta es nuestra opinión, hubiese hecho bien en ir al tritón que esta al lado que se que me voy a encontrar, tapas a un precio razonable.

Alucinamos con la cola que había para cenar! La mayoria gente de la isla y turismo nacional, pensamos que era buena señal y decidimos hacer cola y esperar nuestro turno. Valió la pena. Producto fresco, de mucha calidad y bien cocinado. Tomamos reciones de algunos platos recomendados del dia: navajas, pulpo, sepia y buñuelos de rape y gamba. Todo rico. Para beber un albariño correcto servido en copas de batalla. El servicio simpático y diligente.
Una buena opción si estás por Ciutadella

Me mantengo un poco al margen de otros comentarios. Cada verano paso unos días en Menorca y para nosotros es un placer la cena de cada año en el Café Balear. Tal vez las mesas, la acomodación, el servicio del vino, su carta, etc no sean lo mejor, pero el plato es inmejorable. Siempre repetimos, para picar unas cigalas plancha espectaculares y gambas de Ciutadella a la plancha buenísimas. De segundo Caldero de arroz con Langosta, sin comentarios, lo mejor que he probado. Nunca te acabas de comer toda la langosta por la cantidad y calidad. Todo fresquísimo.
El servicio de los camareros es excelente, no sólo son rápidos sino que literalmente corren por la terraza para servir las mesas.
Por algo será que siempre hay una cola de gente esperando, incluso pasadas las 12 de la noche, para poder cenar.

No defraudó la comida en la terraza de este popular restaurante de Ciutadella. Para empezar, buenos chipirones a la malagueña (pequeñitos, tiernos, con una fritura limpia) y estupendas gambas rojas, frescas, sabrosísimas y en su punto exacto de plancha. Caproig (escórpora) de principal, también en su punto, muy fresco, de carne prieta y tersa y profundo sabor yodado. Como en todos los restaurantes de la isla que visitamos, la carta de vinos es escueta y su servicio prácticamente inexistente. Bebimos un Ferret brut nature reserva, a un precio correcto. El entorno es bonito (puerto), y aunque la puesta en escena deja mucho que desear (mesas pequeñas, sillas poco confortables, servilletas de papel...), es la que cabe esperar en un local de estas características. El servicio amable y diligente. Resumiendo, buena comida, buen precio y nivel de satisfacción notable, tirando a alto.

Este restaurante es como menorca. perfecta en primavera y otoño y agobiante en verano.
todos venís a x la caldereta de langosta. os equivocais. probarla en otra época.
Servicio correcto. Carta de vinos corta y cara. servicio rápido. raciones escasas.
siempre lleno y en verano bajo reserva.
cambio permanente de cocineros. espacio agobiante.

Ciertamente los primeros (para 5 algo escasos). Mejilloncitos, jamon ibérico bueno. Los segundos (pescado del dia) correctos Acompañamos con Terra Gauda Correcto. Factura correcta Les falta un impulsito que los lleve a algo más. La insularidad no debería ser patente de corso.

Local típico marinero acogedor igual que el personal de buen trato y servicial
Entrantes de almejas buen tamaño calamares y pulpo gallega para acabar con media langosta de buen tamaño a la plancha vino un blanco verdejo fresco y frutal cafes y aguas, buena comida y lugar con encanto

En general bien, tienen buena materia prima, y cocinada sin salsas ni florituras. Es un buen sitio para tapear pescado y marisco. La situación es buena, y diría que es de los pocos restaurantes del puerto que no estan orientados al turismo extranjero. En cuanto al precio, no es excesivamente caro.

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